Nacional

Libertad de expresión en franco deterioro

* Periodistas y defensores de derechos humanos aparecen en la lista de más de 30 ataques denunciados

Rafael Lara

En los últimos dos años, se contabilizan más de 30 ataques a defensores de derechos humanos, que incluye una docena de agresiones físicas a periodistas durante el ejercicio de su profesión, según el balance que realizó el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, luego que los presidentes de organizaciones periodísticas, declarados sandinistas, pidieron mayor control para sus agremiados y a los medios de comunicación independientes, en especial a los escritos, por denunciar la corrupción y criticar la mala administración estatal.
La polémica surgió en el marco de la conmemoración del Día Internacional del Periodista, celebrado cada 8 de septiembre.
Mauro Ampié, abogado del Cenidh, quien lleva un archivo de violaciones a la libertad de expresión, señaló que ante esta situación, el gremio debería estar unido para luchar por la libertad de expresión, sin embargo, se está marcando una grave división.

Gremio periodístico está siendo absorbido
Para Denis Darce, Director de Proyectos y Capacitación de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, si va a haber un Colegio de Periodistas, éste debería ser una institución autónoma y lo más ajena posible de las influencias políticas partidarias.
“Si los periodistas no tienen iniciativa de fortalecer una organización propia, independiente y autónoma, entonces estamos frente a la posibilidad real de que el poder y el ejercicio de la profesión queden en manos de un partido político”, comentó Darce.
Agregó que esto sería un precedente peligroso, cuando la dirección del gremio es parte de un partido político que ha sido el protagonista de las mayores violaciones a la libertad de expresión en nuestro país.

Libertad de expresión en deterioro
Ampié señaló que desde 2007 se observa un deterioro importante en cuanto al espacio para ejercer la libertad de expresión, un derecho reconocido constitucionalmente y reflejado en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que el Estado de Nicaragua está comprometido a acatar.
“Esto no es una concesión de ningún gobierno. Tiene que respetar el derecho a la libertad de opinión, a expresar sus acuerdos, desacuerdos, a que la ciudadanía formule críticas e incluso que marchen pacíficamente, pero para el Estado nicaragüense es lo contrario”.
Elba Gutiérrez, una de las periodistas que se manifestaron durante la conmemoración del Día Internacional del Periodista en la Asamblea Nacional, dijo que protestó no sólo contra la discriminación en la publicidad estatal, sino también por el secretismo de la información, por la violación a la Ley de Acceso a la Información, así como a las agresiones contra los periodistas, el cierre de espacios a través de la publicidad y la discriminación.
“Están tratando de regresar a los (años) 80, fraccionando al gremio, dividiendo algo que se había superado, abriendo heridas que se suponían superadas. Hay que recordar que a la hora de un problema, los políticos no resuelven”, dijo la periodista, agregando que está en contra del fraccionamiento del gremio, donde ahora se marcan con apellidos sandinistas o los oligarcas. “Se está dando una crisis no sólo del periodismo, sino también de la libertad de expresión”, afirmó.

Misión de medios es criticar
El abogado del Cenidh indicó que la situación de la libertad de expresión ha merecido hasta un pronunciamiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, el año pasado, alertando al Estado sobre la situación que está creando.
“Hay que recordar que en la misión de los medios de comunicación está la fiscalización del gobierno y es parte del ejercicio profesional del periodismo, expresar lo positivo y lo negativo. Pero si ese balance frente a una gestión de gobierno resulta más negativo, esto debería ser un llamado a quien detenta el poder, para retomar el camino para consolidar a un gobierno democrático y avanzar hacia el desarrollo, y no ver al periodista como un enemigo”, comentó Ampié.