Nacional

“Más insumos a la auditoría a IDR”


Luis Galeano

El presidente de la Contraloría General de la República, CGR, Guillermo Argüello Poessy, aseguró que si existe alguna anomalía con la maquinaria del Instituto de Desarrollo Rural, IDR, que retiene desde noviembre del año pasado el poderoso consorcio Alba de Nicaragua S.A., Albanisa, será reflejado en la auditoría especial que practican en la institución estatal.
Dos camiones cisternas Hino y un taller Mitsubishi, que forman parte de un inventario del IDR, se encuentran trabajando en un plantel que Albanisa tiene en el kilómetro 43 de la carretera nueva a León, donde se está instalando la segunda fase de las plantas “Che Guevara”, y que forma parte de los más de 500 millones de dólares que en 15 años pagará la población a través de la tarifa eléctrica.
Trabajadores del IDR afirman que el poderoso consorcio ligado a la familia gobernante a través de su vicepresidente y tesorero del Frente Sandinista, Francisco López, no ha pagado un solo centavo por el uso de la maquinaria, y, por tanto, ha causado un perjuicio económico al Estado. El costo de alquiler mensual de los camiones cisternas es de unos 7,000 dólares, y de 5,400 dólares en el caso del camión-taller.

“Alguien tiene que explicar”
“Claro que tiene que haber una explicación sobre el uso de esa maquinaria en planteles de Albanisa, y, en mi opinión, lo más indicado es aprovechar la auditoría que estamos practicando en el IDR, para conocer esa explicación, porque si nos limitamos a ese punto específico, pues terminaríamos ordenando una auditoría y es mejor aprovechar la que ya está”, señaló Argüello Poessy.
En la actualidad, en el IDR se practican varias auditorías por presuntos malos manejos. Indagaciones de este medio han dejado al descubierto las mentiras en que han incurrido funcionarios del IDR sobre la maquinaria que está en poder de Albanisa, y que específicamente el titular de la Dirección de Servicio a la Producción, DSP, Ricardo Somarriba, había asegurado que ya había sido regresada por Albanisa y que se había trasladado al Ministerio de Transporte e Infraestructura, MTI.
Los equipos forman parte de la maquinaria que donó Japón al IDR, la cual está valorada en unos 8 millones de dólares, pero que junto a otros equipos usados que le dieron de baja, podría sumar unos 14 millones.