Nacional

Espaldarazo a Aminta

* Con la catedral a reventar de uniformados, el arzobispo Leopoldo Brenes pidió un voto de confianza para la Directora Nacional de la Policía * Aminta, de rodillas, dijo “que pedía fuerza y humildad”, y no comentó las declaraciones del general Humberto Ortega * “Algunas veces pudimos hacer mejor las cosas, pero nuestro compromiso con el pueblo es indeclinable”, expresó Granera

José Adán Silva

En el marco del 30 aniversario de fundación de la Policía Nacional, la Iglesia Católica reconoció el papel que juega la primera comisionada Aminta Granera, quien celebró el respaldo de la Conferencia Episcopal a “pesar de las presiones y las críticas contra la institución”.
Ayer, la Catedral Metropolitana estaba a reventar con policías uniformados, que copaban bancas y pasillos; invitados estatales de bajo rango jerárquico dentro de las estructuras oficiales; civiles, familiares de los agentes del orden y medios de comunicación.
Previo a la homilía exaltadora del Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, miembros policiales leyeron textos bíblicos y religiosos desde el púlpito, oraron a voz alzada y entonaron cánticos dirigidos por un coro de uniformados.

Voto de confianza
En su mensaje central, monseñor Brenes, por medio de parábolas y citas bíblicas, pidió a los feligreses y a la sociedad en general un voto de confianza para la Policía, e instó a los uniformados a seguir cumpliendo sus funciones “de la mejor manera posible y mejorando cada día”.
Brenes, aunque reconoció que la institución policial no es “químicamente pura” “ni hay santidad ni entre el clero”, dijo a los jefes policiales que deben seguir adelante, y, a los feligreses, que “el pueblo debe sentirse orgulloso de los hermanos de la Policía, no sólo por lo que hacen, sino por ser quienes son”.
Luego de la homilía se realizó un inusual ritual, en el que personas en representación de la Policía, y agentes uniformados, entregaron a monseñor Brenes varias ofrendas simbólicas, que según la lectura de una subcomisionada desde el púlpito, identifican a la institución que vela por el resguardo de la ciudadanía: un par de botas, una cesta de frutas y vinos, un cáliz, una tea humeante, vasijas con agua y vino, y una cuerda con 30 nudos que significaba un año por cada lazo.
Luego se vio a Aminta Granera de pie frente al altar principal, rezando y con los ojos cerrados en dirección al piso, y las manos entrecruzadas, mientras todo el alto mando a su derecha, se mantenía de pie en posición de firme.

Fuerza y humildad
“Le estaba pidiendo al Señor que me diera fuerza, luz, la humildad, la energía y la entereza que se necesita para dirigir la institución policial”, dijo luego de la misa la jefa de la Policía Nacional.
La comisionada Granera, que en sus años de juventud intentó ser monja y salió del noviciado a meterse a la guerrilla del Frente Sandinista, se veía emocionada cuando monseñor Brenes la llamó a subir las gradas y a recibir de sus manos, en nombre de la Conferencia Episcopal y en representación de la Policía Nacional, un diploma de reconocimiento por los 30 años de fundación de la organización.
En los predios de esta misma Catedral, semanas atrás, ocurrió un incidente en el cual varias personas pro-oficialistas agredieron a un periodista y a varios miembros de organizaciones de la sociedad civil que participaban en un evento.
El acto ocurrió a menos de 100 metros de la sede policial y delante de uniformados que no impidieron los hechos, lo cual ha generado dudas y críticas sobre la actuación policial ante actos violentos de allegados al gobierno del presidente Daniel Ortega.
--“¿Cuál es el momento más difícil de la Policía en su actuación?”, se le preguntó a Granera al terminar el acto religioso, y ella respondió: “El trabajo de la PN es difícil y complejo, no sé cuál sería el más difícil; sí sé decirle que es un trabajo que requiere de mayor sacrifico y la mayor entrega. Creo que los primeros sacrificados son mis hijos, mi madre, mi esposo”.

--¿Se hablan de cambios en la Policía Nacional de los distritos y delegaciones?
“Los movimientos son después del 5 de noviembre”.

Sobre Humberto Ortega
--¿Qué opinión le merece el comentario del general retirado Humberto Ortega sobre la actuación y falta de firmeza de la Policía ante órdenes fuera del marco constitucional?
“Nosotros respetamos las opiniones de cualquier persona, sin embargo, en nuestra relación con el poder político, no acostumbramos ni debemos hacerlo ante los medios de comunicación”.

--¿Cómo toma usted el reconocimiento de la Iglesia Católica?
“Es la primera vez que la Iglesia entrega un reconocimiento a la institución policial, y es también la primera vez que la Conferencia Episcopal, en su conjunto, está haciendo o ha realizado celebraciones eucarísticas simultáneas en todas las diócesis, donde están participando los cuerpos policiales de las delegaciones departamentales del país, acompañadas de la comunidad, dando gracias a Dios por estos 30 años de misión”.

--Y usted, ¿cómo se siente con el respaldo?, se le preguntó, y la jefa policial, evidentemente emocionada, respondió: “Como jefe de la Policía, y como cristiana y católica que soy, me conmueve profundamente el reconocimiento del Arzobispo, y todo reconocimiento para nosotros es como un compromiso con el pueblo”.

--¿Está satisfecha con la actuación de la Policía, comisionada?”
Algunas veces pudimos hacer las cosas mejor que otras, pero mas allá de nuestros aciertos y desaciertos, es el esfuerzo permanente de nuestra gente que se ha esforzado día y noche por atender a este país.

¿Alguna vez se ha sentido fatigada?
Fatigada no sé. Lo importante es que esta Policía está de pie, en medio de las presiones, de las críticas, de los aciertos y desaciertos, sintiendo orgullo de lo que hemos vivido y hemos hecho, gracias al esfuerzo de los miles de hombres y mujeres de la Policía y a la comunidad que confía en nosotros”.