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Misteriosa muerte de Jacinto Vélez Bárcenas

* Uno de los familiares piensa que fue víctima de unos agresores, pero en la residencia, ubicada al sur del Club Terraza, no hubo ningún robo * Cuerpo sin vida fue encontrado en la mañana por uno de sus hijos, y todavía lucía la ropa del día anterior * Primo de don “Chinto” prefirió dejar a los forenses del Instituto de Medicina Legal, determinar las causas de su deceso

Ernesto García

Jacinto Vélez Bárcenas, de 76 años, uno de los participantes en la operación militar antisomocista de Olama y Mollejones, acontecida en 1959, fue encontrado muerto la mañana del jueves, en su residencia en Lomas de Villa Fontana, con un golpe en la cabeza y el rostro ensangrentado.
Al momento de su misteriosa y violenta muerte, don “Chinto” Vélez, como era conocido entre sus amigos, mantenía un reclamo público hacia el Procurador General de la República, Hernán Estrada.
El reclamo de Vélez hacia el abogado del Estado era por el presunto desinterés de Estrada por atender un reclamo donde la víctima aseguraba haber sido víctima del robo de una propiedad.
El cuerpo sin vida de Vélez Bárcenas fue encontrado por uno de sus hijos a eso de las ocho de la mañana, en la antesala ubicada en la entrada al lado derecho de la residencia, que sita del Club Terraza un kilómetro al sur.

Trató de defenderse
Carlos Arana, amigo de la víctima, cree que Vélez aparentemente trató de repeler el ataque de alguien, porque murió con la mano derecha empuñada.
La muerte violenta del ingeniero Vélez se cree que aconteció antes de la medianoche del miércoles, porque al momento de ser encontrado sin vida todavía vestía la ropa con que fue visto durante el día anterior, según Arana.

No robaron nada
La presunción de que su muerte ocurrió antes de la medianoche, es porque según sus amigos, él acostumbraba dormirse pasada la medianoche.
Adolfo Evertz Vélez, ex Embajador de Nicaragua en Rusia, y primo de Jacinto Vélez, no duda que en la muerte de su pariente hubo mano criminal.
“El golpe que tiene en la cabeza es muy fuerte como para creer que sufrió un ataque al corazón y se golpeó al caer al suelo”, enfatizó el ex diplomático nicaragüense.
Adolfo Evertz señaló que de la casa donde don “Chinto” vivía solo, no se robaron ningún objeto de valor, razón por la cual él descarta que la mortal agresión haya tenido como móvil el robo.
Evertz también confirmó que su primo hace días despidió a la doméstica, “pero sin conflictos, porque él (Jacinto Vélez) era un hombre de paz”.
José Antonio Estrada Vélez, otro primo de la víctima, fue más cauteloso en sus apreciaciones, y prefirió dejar a los forenses del Instituto de Medicina Legal determinar las causas del deceso de su pariente.
Incluso, José Antonio Estrada dijo que existe la posibilidad de que el golpe en la cabeza se lo haya causado su primo al caer luego de un probable infarto.
Hasta anoche no se conocía el resultado preliminar de la autopsia practicada a Jacinto Vélez Bárcenas en el Instituto Forense. A la víctima le sobreviven sus tres hijos.
Don Jacinto Vélez también escribió un libro sobre el crimen del “Mártir de las Libertades Públicas”, doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, hecho acontecido el 10 de enero de 1978.

El reclamo al Procurador
En varias ocasiones, don Jacinto Bárcenas, publicó EN EL NUEVO DIARIO, en campos pagados, su reclamo hacia el procurador Hernán Estrada.
En su protesta hecha pública, don “Chinto” Bárcenas se quejó en vida de las supuestas mentiras que le decían los colaboradores de Estrada, para impedirle ser recibido por éste.
Los dos últimos reclamos de Bárcenas en campo pagado fueron publicados el 16 de julio y el 3 de agosto del año en curso.
“Diez mil veces traté de verlo personalmente y veinte mil veces sus abogados, o por mejor decirlo lo que se encuentran especialmente dedicados a manifestar que usted está enfermo, que no está, que está en reunión (o sea los pararrayos), no me han dado la oportunidad de consultar con usted un caso de estelionato o robo de una propiedad”, dice uno de los últimos reclamos públicos de Bárcenas hacia Estrada
En el mismo espacio, Bárcenas le expresó a Estrada su dolor por no haber encontrado protección --legal-- de la máxima autoridad de la Procuraduría, con quien en el pasado había sostenido relaciones comerciales y personales.
En el último campo pagado, publicado el 3 de agosto, don “Chinto” le dijo al procurador Estrada, que 10 días atrás le había pedido cita y que éste le había respondido como “un pavo de plata resoplando”.
¡Idiay, Hernán! ¿Qué te pasa? Acordate que un paso, que un paso atrás ni para coger impulso. ¿Dónde está mi nombramiento de Procurador de Nicaragua?”, termina diciendo el último campo pagado de don Jacinto Vélez
EL NUEVO DIARIO, trató de contactar anoche vía telefónica al procurador Hernán Estrada, pero éste tenía apagado su teléfono celular.