Nacional

Aisló a todos los que podían “quemarlo”

* Trabajadores de la Unidad de Auditoría Interna señalaron en carta todas las irregularidades * Con la venia de “Popo” Chamorro, se apoderó de documentación, correspondencia y papeles de trabajo que revelaban sus anómalos procederes

Luis Galeano

El ex “auditor” interno del Instituto Nicaragüense de la Vivienda Urbana y Rural (Invur), Lisbio Bermúdez, se encargó de alejar de la documentación y de las evidencias de su actuación irregular a todas las personas que podían denunciar los hechos que cometía en esa entidad, a la cual llegó gracias a la recomendación del contralor colegiado Fulvio Palma.
El auditor supervisor del Invur, Alejandro Rodríguez, y el auditor encargado, Bayardo Ochoa, denunciaron en febrero de este año, que el ex titular de esa cartera, Adolfo Chamorro, había intentado despedirlos ilegalmente, y que al no poder lograrlo Bermúdez los aisló de todo el manejo de las Oficina de Auditoría Interna para evitar que tuvieran acceso a documentos importantes que podrían comprometerlo.
En una carta enviada a la nueva presidenta Ejecutiva del Invur, Judith Silva, el 22 de febrero de este año, Rodríguez y Ochoa, le indicaron que desde inicios de 2006, Chamorro ejecutó procedimientos de expulsión de empleados mediante solicitudes de renuncia, la cual les solicitó a ambos porque se ausentaron un día de trabajo, lo cual fue justificado al día siguiente.
Mitrab los reincorporó
La situación los obligó a recurrir ante los contralores, quienes indicaron que la solicitud de renuncia era improcedente, porque se trataba de una “falta leve” de parte de los dos funcionarios, y que lo más que ameritaba era un llamado de atención verbal o por escrito.
Chamorro hizo caso omiso de esto, y los afectados recurrieron ante el Ministerio del Trabajo, que ordenó su incorporación en mayo de 2006, y así se hizo.
“La autoridad del auditor supervisor --agrega la misiva-- fue marginada, y más bien el señor Bermúdez dio autoridad a la señora Lucía Rocha (auditor junior), a quien estructuralmente correspondía estar subordinada a nosotros dos”.
Documentación en poder de EL NUEVO DIARIO revela que el ex “auditor” interno del Invur, aumentó de manera ilegal su salario al doble en seis meses, gastó grandes sumas en telefonía celular personal, y abusó de vehículos de la entidad que hasta fueron chocados por particulares, y cuya reparación fue cubierta con fondos del Estado.
Maltrato sicológico
Rodríguez y Ochoa, a la vez, indicaron en su carta a la presidenta Ejecutiva del Invur, que se les trataba mal sicológicamente, con amenazas de despido, “porque el auditor interno aducía contar con el aval de Adolfo Chamorro y respaldo de otras personalidades liberales”.
Fue hasta el día que íbamos de vacaciones, el 22 de diciembre del 2006, que la ex auditora junior, Lucía Rocha, por disgustos con él, nos informó que no estaba inscrito en la Contraloría. Posteriormente ella renunció”, señala la carta.
Una vez más, ayer intentamos conversar con Adolfo “Popo” Chamorro, ex titular de Invur, pero no respondió a nuestras llamadas.