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País con lujos, pero sin leche


El presidente venezolano, Hugo Chávez, asegura que ha puesto de forma imparable rumbo al socialismo del siglo XXI. Pero insiste en que la propiedad privada no corre peligro alguno. Ésa es sólo una de las contradicciones aparentes a las que Venezuela se ha ido acostumbrando desde que Chávez ganase en 1998 sus primeras generales.
Los grandes centros comerciales y los restaurantes más caros de Caracas se encuentran siempre llenos. En cualquier tienda se pueden comprar aparatos tecnológicos de último modelo. Pero en los comercios es difícil encontrar leche, azúcar o huevos. Cientos de miles de mujeres se implantan silicona en los pechos, pero la sanidad pública está desbordada. Y parte de la privada, también.
Pasear por el distrito de Chacao, uno de los barrios más ricos de Caracas, donde el voto de la oposición es mayoritario, no entraña apenas riesgo. Sin embargo, en los suburbios más pobres, donde habitan los votantes más fieles a Chávez, los propios vecinos son las primeras víctimas. El pasado noviembre fueron asesinadas 11 personas al día en Caracas. En noviembre de 2006 asesinaban cinco al día.
‘La inseguridad aparece en todas las encuestas como el problema que más preocupa a los venezolanos, por delante de la corrupción. Y a pesar de los planes que ha puesto en marcha el Gobierno, la inseguridad no baja’, explica Eleazar Díaz Rangel, director de Últimas Noticias, el diario más leído de Venezuela.
Verdades a medias
‘El Gobierno argumenta que la inseguridad es producto de la pobreza heredada’, señala Bernardo Rotundo, empresario presidente del circuito Gran Cine. ‘Y eso, en cierta medida, es cierto. Pero también es verdad que no se debe eludir ese problema. El presidente nunca habla de la inseguridad en sus discursos, que son bastantes’.
De la corrupción, sin embargo, sí que habla Chávez. ‘Pero a pesar de sus exhortaciones para luchar contra ella, los pasos que se han dado son insignificantes. Sólo hay tres mandos militares detenidos enjuiciados por corrupción’, señala Díaz Rangel. Hay quienes vinculan la escasez de los productos lácteos con la corrupción, asegurando que cuando el Gobierno efectúa sus repartos de productos básicos a precios más baratos en los comercios sociales, alguna gente los acapara para venderlos después más caros.
También existe entre algunos economistas la opinión de que la escasez se debe a la intervención de los precios por parte de Chávez, pero otros aseguran que en Venezuela los productos lácteos siempre tuvieron precios intervenidos. ‘Ha habido algunos casos de acaparamiento, pero son excepcionales’, señala Díaz Rangel. ‘La escasez se debe a la crisis mundial de la oferta provocada por la demanda enorme de China, y al hecho de que en Venezuela ha aumentado el consumo, pero no la producción de leche’.
Crecimiento, inflación y el petróleo
El economista y consultor internacional Juan Francisco Rojas Penso asegura que la situación económica mejoró sustancialmente con Chávez. ‘Llevamos unos cuatro años con un crecimiento del 9%. Si bien es verdad que la inflación para finales de año estará en torno al 17%, cuando se había estimado sobre un 10%. Pero también es cierto que el superávit comercial es satisfactorio porque exportamos 63,000 millones de dólares --de los cuales sólo 5,000 millones provienen de fuera de la industria petrolífera--, mientras importamos sólo 42,000 millones de dólares. Aunque es verdad que la importación no para de crecer, en parte debido al alto consumo interno’.
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