Nacional

Adelantar aguinaldo es populismo irresponsable

* Daños previsibles al poner a los CPC a vender frijoles

Edgard Barberena

Como “puro populismo” calificó ayer el sociólogo y economista Cirilo Otero, la decisión gubernamental de adelantar el pago del aguinaldo navideño para los 90,000 trabajadores del sector estatal, porque adelantar un ingreso adicional “no es más que trasladar la ficción económica cambiando fechas”.
El presidente del Centro de Iniciativas de Políticas Ambientales (CIPA), dijo a EL NUEVO DIARIO que el adelanto del aguinaldo provocará el mismo gasto en los trabajadores del Estado, así como la misma adquisición, y por lo consiguiente los mismos problemas de insatisfacción que tiene la población, porque los ingresos son muchísimo menores a sus necesidades.
Desde el punto de vista técnico, con la decisión gubernamental por lo menos 2,500 ó 2,400 millones de córdobas van a empezar a circular en la economía, “lo que evidentemente va a mover las actividades económicas-comerciales, porque la productiva no se va a ver afectada, ya que nosotros no somos productores de bienes ni de servicios, porque somos importadores compulsivos”.
Esta activación de la economía será ficticia, temporal o momentánea, “porque después vienen los períodos difíciles entre febrero y marzo del próximo año. Además, que esta acción es deseducadora, cuando sabés que no vas a tener otro ingreso para solucionar necesidades, más bien esto provoca un estado de costumbre al endeudamiento que las personas puedan tener respecto de los gastos diarios o presupuestos personales”.
A manera de ejemplo, Otero dijo que hay un banco en Nicaragua que le dice a la población “tome esta tarjeta (de crédito o débito) para adelantarle su salario, o le adelantamos su quincena. Esto es deseducador, porque está poniendo a las personas en el límite de no planificar sus gastos frente a sus ingresos, sino ir siempre colgadas”.
“Tenés hoy los reales, te los gastás toditos y después estás con el mismo problema”, dijo el economista, quien considera que la mayor parte de los 90 mil empleados de las instancias gubernamentales, para el 24 o para el 31 de diciembre ya estarán palmados.

La venta de frijoles de los CPC
Al ser consultado sobre la venta de frijoles de los CPC, Otero dijo que este sistema tiene un defecto muy serio, “porque quienes están manejando la venta de ese producto no son personas dedicadas a las actividades comerciales, lo están haciendo como un acto político-organizativo, lo que puede tener tres variantes que pueden ser lamentables: va a crear una gran cantidad de grupos que en la informalidad se van a convertir en comerciantes de alimentos, y lo que necesita el país es que haya trabajos productivos para la transformación de la economía.
Esto genera una gran cantidad de fuerza laboral para el sector informal. Una segunda situación es que “esta administración por la vía de manos no experimentadas en el comercio local, lo que va a producir son procesos de corrupción, como es la retención de productos, y después van a aparecer en los canales formales del comercio, especialmente en los períodos de desabastecimiento.
Y, finalmente, Otero dijo que el gobierno, en lugar de crear nuevos agentes de experiencia comercial y fortalecer los canales de comercialización, “porque hay que recordar que el producto que se está comercializando está viniendo por una adquisición y una donación, principalmente el arroz con Taiwan, debería incentivar la producción nacional”.