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Despiden a dos en Consulado nica


Diario HOY de Los Ángeles y Mauricio Miranda

Después de nueve años de trabajar en el Consulado de Nicaragua de Los Ángeles, Estados Unidos, dos de los cuatro funcionarios que laboran en esa sede recibieron la notificación de su despido.
Marcelino Zeledón, primer secretario del Servicio Exterior, y Magda Morales, encargada de Atención al Público, laborarán hasta el 30 de noviembre, según el comunicado que recibieron de la Cancillería nicaragüense.
Vilma Aburto, Directora de Relaciones Públicas de la Cancillería, confirmó los despidos, e informó que obedecen a “cambios normales de reestructuración en los consulados”.
“Son los cambios anunciados por el canciller (Samuel Santos) como tres o cuatro meses atrás. Dijo que iba a haber cambios por cuestiones de presupuesto. Las movidas de estas personas son parte de la reestructuración”, señaló Aburto, quien rechazó que los despidos afecten el trabajo en dicha oficina.
“Con cada cambio de gobierno se dan algunos movimientos, es algo normal”, dijo por su parte Adilia Somoza, quien ejerce funciones de cónsul desde mayo de este año, cuando el recién nombrado cónsul general, Maximiliano Ocón, dejó sus funciones.
“Marcelino (Zeledón) es un funcionario de carrera diplomática y su cargo queda cesante por tres años sin goce de sueldo, él puede ser llamado en cualquier momento durante este tiempo para ocupar otro cargo en el Ministerio de Relaciones Exteriores”, explicó Somoza.

“A Nicaragua no regreso”
La noticia de su despido no fue recibida con agrado por Zeledón, después de casi una década de trabajo al servicio de los nicaragüenses en esta ciudad. “¿Qué de bueno va a tener que me corran?”, se preguntó Zeledón, mientras le entregaba el pasado lunes un pasaporte a una usuaria del Consulado. “Afortunadamente tengo la residencia, nunca renuncié a ella. Yo llevó viviendo 21 años en Estados Unidos, y a Nicaragua no regreso”, añadió.
Para este funcionario, el único recuerdo bueno que le queda del paso por el Consulado es “haberle servido a la gente. Eso es algo que uno se lleva en el corazón”, dijo.
El contrato laboral con el que trabajaba Morales, la otra funcionaria despedida, fue dado por terminado por la Cancillería nicaragüense, según explicó Somoza. La funcionaria pidió las vacaciones que le correspondían. Por consiguiente, el Consulado se quedó laborando con tres funcionarios.
Sin embargo, contrario a la suerte de sus dos compañeros, Somoza recibió el 31 de octubre el nombramiento como segunda cónsul. La funcionaria fue Agregada Administrativa por cinco años en esa sede consular y trabaja desde 1987 en el Ministerio de Relaciones Exteriores.