Nacional

Más cañeros afectados en Ingenio Monte Rosa

* También problema de ambiente y salario

Rafael Lara

Este año se registraron unos 250 nuevos casos de trabajadores de la caña, cuyos estudios médicos mostraron infección renal crónica, según Julio Montes, sindicalista del ingenio azucarero Monte Rosa, de Chinandega.
Debería ser una preocupación de las autoridades correspondientes realizar estudios muy detallados, pues en los ingenios Montelimar y Casur, en Rivas, en cuatro años sólo se han detectado cinco casos de problemas renales, en comparación con los 250 de Monte Rosa, expresó Montes en conferencia de prensa.
El sindicalista cree que la tierra puede estar afectada con algún químico, otras sospechas son las normas de seguridad o formas de trabajo exigentes que consumen al trabajador.
Los afectados, de no tener la cantidad mínima para optar a la jubilación por invalidez, simplemente van a sus casas a pasar sus últimos días.

Efectos sobre el medio ambiente
Por otra parte, Montes mencionó que es bueno el desarrollo empresarial, pero con el mayor espacio de siembra de la caña de azúcar, están dejándose a un lado otros cultivos como el arroz y el maíz.
“Hay sectores como Villa Nueva, carretera a Somotillo, donde los pozos artesanales que antes eran de diez varas de profundidad, en la actualidad deben hacerse hasta de 70 varas para poder obtener el vital líquido”, expresó Montes, quien además hizo un llamado al gobierno para que realice mayor vigilancia sobre los daños ambientales provocados en la zona.

Problema salarial
Por su parte, Freddy Fonseca, de la Junta Directiva del sindicato “Orlando Sánchez Espinoza”, Casur, Rivas, indicó que otra preocupación de los obreros de la caña, son los bajos salarios que devengan.
“Si bien están pagando el salario mínimo establecido por ley, el monto no es suficiente porque el alza de todos los productos básicos se ha elevado enormemente, al igual que los servicios de agua, energía eléctrica y transporte”, dijo.
Así mismo, ve necesario que se les incluya en el sector de la agroindustria.
“Nos tienen ubicados en la industria manufacturera, de tal manera que nos cercenan algunos derechos salariales en una categoría que no nos corresponde”, tomando en cuenta el tipo de labor que desempeñan, asegura Fonseca.