Nacional

Identidades paralelas y un delito

* Alegre porque tendría un empleo, fue a solicitar su limpio récord de Policía, y al dar su nombre lo arrestaron * En una hermosa demostración de solidaridad, vecinos del “Hilario Sánchez” buscaron al otro Omar Antonio, pero...

Eloisa Ibarra

El tener los mismos nombres y apellidos de otro joven, fichado en la Policía Nacional, y la aparente negligencia de las autoridades policiales, mantienen injustamente en la cárcel a Omar Antonio Zamora Zamora, pese a que familiares y amigos han demostrado que es otra persona.
El pasado miércoles, Zamora, un joven de 20 años, empacador en Laboratorios Ramos, pidió permiso en su trabajo para ir a la Policía del Distrito Cuatro a pedir su record de Policía para presentarlo en la empresa como uno de los requisitos para firmar su contrato de empleado fijo.
Después de hacer la solicitud, según refiere la abogada Carla Bravo, un oficial le comunicó que quedaba detenido porque existía una orden de captura girada por el juez séptimo penal de audiencias, por el delito de portación y uso ilegal de armas de fuego.
Zamora insistió ante el oficial que había una equivocación, pero las autoridades del Distrito Cuatro no atendieron su reclamo y decidieron enviarlo al Distrito Seis, debido a que el delito había sido cometido en Villa Reconciliación.
Al día siguiente de la detención, como no llegaba a la casa, sus familiares se movilizaron a buscarlo, y se encontraron con la información de lo ocurrido en la Estación Cuatro, y luego se dirigieron a la Seis.
Violentan CPP
Bravo explicó que las autoridades de la Estación Seis le prohibieron comunicarse con Zamora, pese a que el Código Procesal Penal (CPP) establece el derecho de todo detenido a ser asistido desde el primer momento por un abogado.
Desde ese momento, Bravo y los familiares de Zamora hicieron ver a los oficiales Luis Aguilar y Bernardo Solís, que investigaran bien la situación, porque había un error, pues el joven nunca había sido procesado, pero la Policía no hizo nada.
Ante la “negligencia de los oficiales”, refiere Bravo, los familiares del joven y los miembros del Comité de Prevención del Delito del barrio “Hilario Sánchez”, comenzaron a realizar sus propias investigaciones: fueron al Consejo Supremo Electoral (CSE), donde descubrieron que había otro joven de 21 años con los mismos nombres y apellidos.
Con la dirección registrada en la cédula del otro Omar Antonio Zamora Zamora, buscaron la casa, ubicada en Villa Reconciliación, hasta que encontraron la vivienda y a la madre del joven.
El “verdadero” está grave
Al llegar a la casa, refiere Bravo, la señora Leopoldina Zamora, madre de Omar, nos confirmó que en efecto había sido procesado por portación ilegal de armas, pero que no estaba preso porque se encuentra grave, postrado en una cama, inválido, producto de un accidente de tránsito.
Doña Leopoldina le proporcionó el expediente, la cédula de su hijo y la suya, y con esos documentos, Bravo, los miembros del Comité de Prevención del Delito y los familiares del otro Omar, se dirigieron a la Policía de Distrito Seis a pedir que lo dejaran en libertad, porque había un error, que lo estaban demostrando con documentos.
Sin embargo, afirma Bravo, pese a que hicimos el trabajo de investigación de la Policía y que hemos presentado toda la documentación que demuestra la equivocación, lo mantienen detenido ilegalmente desde el miércoles.
Bravo refirió que, para colmo, el viernes que lo remitieron a los juzgados para efectuar la audiencia, después de esperar largas horas por el nuevo sistema de Gestión de Despachos Judiciales, no se realizó la audiencia porque no había local donde hacerla y Zamora fue regresado a la Estación Seis.
“Ese nuevo sistema no funciona, porque mi cliente sigue preso ilegalmente por todos los retrasos”, afirma Bravo, quien preguntó públicamente quién responderá por el daño causado a Zamora.
Los familiares de Zamora y los miembros del Comité de Prevención de Delito criticaron la negligencia de la Policía que le ha ocasionado un enorme daño al joven, porque buscando su record de Policía con la esperanza de tener un trabajo estable, ahora lo han expuesto a perderlo.
A la vez, pidieron comprensión a Laboratorio Ramos por la pesadilla que le ha tocado vivir a Zamora, y que le ha impedido asistir a su trabajo con normalidad.