Nacional

Ortega orientó las tomas en Amarillo

* Orden la dio en diciembre de 2005, en casa del actual secretario político departamental del FSLN de Rivas * Prometió que al llegar al gobierno les resolvería la demanda, pero lo que hizo fue despojar a todos los reclamantes

Lesber Quintero

RIVAS
Una misiva que el diputado suplente de Rivas, Hebert Herrera Solís, dirigió al presidente Daniel Ortega y a Lenin Cerna, viene a confirmar que en el conflicto de las 71 manzanas de Playa Amarillo, ubicada en el municipio de Tola, hay grandes personalidades del partido sandinista en el litigo, y en el mismo documento se revela que el hoy presidente Daniel Ortega, orientó a los pobladores de la zona que lucharan por la posesión de esa área costera al lado del ex militar César Trinidad Ibarra.
La carta, que está en poder de EL NUEVO DIARIO, fue entregada a las personalidades antes señaladas el 30 de octubre, y en ella Herrera claramente le recuerda al hoy presidente Ortega, el compromiso que adquirió en Tola en diciembre de 2005, cuando conmemoraron la caída del padre Gaspar García Laviana.
De acuerdo con la carta, ese día, el hoy presidente Ortega se reunió en la casa de Herrera con representantes de los pobladores que reclaman la posesión de las costas de Amarillo, y “usted (comandante Daniel Ortega) ofreció respaldo a dicha lucha y orientó que éstos (los pobladores) se unieran con los beneficiarios del título de Reforma Agraria, y que una vez en el gobierno resolveríamos definitivamente sus demandas”, le recuerda Herrera al hoy presidente Ortega.
La misiva, que consta de tres hojas, fue enviada al presidente Ortega cuando Herrera se percató, aparentemente, de que con su gobierno les está saliendo el “tiro por la culata”, ya que el título de Reforma Agraria al que los mandó respaldar el hoy presidente, le fue anulado al beneficiario en este caso, a César Trinidad Ibarra, y por ende también se canceló la inscripción de la propiedad, y las 71 manzanas pasaron a manos del Estado.
Es por ello que Herrera pide al presidente Ortega le conceda un breve despacho a él y a una comisión de los afectados, para explicarle con amplitud “las graves repercusiones que podría tener una salida injusta a este caso”.
Cabe destacar que en todo el cuerpo de la carta, Herrera muestra su interés en que la propiedad le quede a Ibarra y a 657 cabezas de familia del municipio de Tola, y acusa al granadino Bayardo Argüello de quererse robar esas tierras, y a la vez deja entrever que la magistrada Alba Luz Ramos Vanegas, mandó a cancelar el asiento registral que estaba a favor de Ibarra, y del cual se desmembraron 30 manzanas a favor de los pobladores.
El diputado suplente y secretario político departamental de partido sandinista también se queja ante el presidente Ortega y Lenín Cerna, del proceder del procurador para la zona Sur, Wilber Ibarra, a quien tilda de aunar esfuerzos para vincularlo al tráfico de tierras, y para esto investiga hasta mis antecedentes registrales”, dice en uno de los párrafos Herrera.
Recientemente, las 71 manzanas de Playa Amarillo, catalogadas como las más codiciadas del municipio de Tola, pasaron a petición del Procurador General de la República, Hernán Estrada, a nombre del Estado de Nicaragua, “dejando de esa manera en el aire a ex miembros de la Resistencia, al granadino Bayardo Argüello, al ex militar César Trinidad Ibarra y a 650 cabezas de familia de la zona, que eran quienes se disputaban férreamente la propiedad.
Ésta que ahora está inscrita en el Registro Público de la Propiedad de Rivas a nombre del Estado bajo la cuenta número 38,367, tomo, 421, folios 173 al 178 asiento uno, estuvo a favor de Ibarra bajo la cuenta registral número 35, 600, tomo 381, folios 038-039 asiento número cuatro, pero el 13 de septiembre la juez del Distrito Civil de Rivas, Jenny Chávez, ordenó anularle su inscripción, perjudicándolo a él y a las 650 cabezas de familia.
Argüello también estuvo a punto de apoderarse de la franja costera tras comprar en 1993 la finca Güiscoyol, con una extensión inicial de un mil ciento catorce manzanas, y años después realizó una rectificación de medidas que extendió la propiedad a un mil ciento ochenta y cinco manzanas, que lo llevó a involucrarse en la batalla por esta propiedad que al final ni a él ni a sus adversarios les quedó, al menos en este momento.