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Fracasa segunda ronda sobre el salario mínimo


La segunda ronda de negociación para establecer el nuevo salario mínimo fue un fracaso, tan así, que la ministra del Trabajo, Janeth Chávez, no quiso comparecer ante los medios de comunicación porque según mandó a decir, “no había nada nuevo de qué hablar”.
Las fricciones entre trabajadores y empleadores se profundizaron, en tanto el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Adán Aguerri, calificó la propuesta del Frente Nacional de los Trabajadores como “ilógica”, y Luis Barboza aseguró que los empresarios no piensan en los trabajadores y quieren imponerles un salario de miseria.
Aguerri dijo que dependiendo del porcentaje de aumento del salario mínimo, “es fundamental para que nuevas empresas decidan si se instalan en el país”, asegurando que hay 20 mil fuentes de empleo que se pueden generar en 2008, en manufactura.
Recordó que en junio pasado hubo un incremento salarial del 18 por ciento, sin embargo, después de eso, 10 mil trabajadores están saliendo hacia Costa Rica, lo que significa que no hay demanda y no se pueden crear nuevos empleos.
Pero Barboza contradijo las declaraciones de Aguerri, explicando que no sólo 10 mil sino 12 mil trabajadores de la construcción están listos para ir a Costa Rica. “Los empresarios no quieren retener la mano de obra especializada, por eso es que se han ido en los últimos 16 años, porque no hay salario digno en el país”, señaló.
El dirigente sindical se quejó de que el fracaso de la segunda ronda fue precisamente porque los empresarios y el gobierno no llevaron sus propuestas de salario mínimo, tal y como se había acordado durante la sesión de instalación la semana pasada.
Por su parte, Mario Zelaya, quien representa al sector empresarial en la mesa de negociación, explicó que la canasta básica es una referencia, “una meta a alcanzar a mediano plazo, no estamos en la capacidad de alcanzarla de una sola vez”.
Zelaya reconoció que aún no han presentado la propuesta del sector empresarial, pero explicó que se inclinan a favor de que el reajuste del salario mínimo debe “hacerse en base a la inflación y el crecimiento de los sectores económicos”.