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Obispo Sándigo por derechos de los migrantes

T Por el punto ciego de Las Tablillas ingresaron 10 mil 846 nicaragüenses procedentes de la vecina del Sur en un semestre T Pese a la necesidad de mano de obra para cortes de café, una madre con sus ocho hijos fue obligada a salir en cuanto entró T Los que salen dicen que presidente Daniel Ortega los ha abandonado a su suerte

SAN CARLOS / RÍO SAN JUAN
Doña Francisca Paula Serrano pasó acariciando la idea de “trabajar como uno se friega en el campo con la marimba de chavalos”, en los cafetales costarricenses. Pensaba reunir “unos realitos” y regresar con sus ocho hijos a su finca en Las Maravillas, Boca de Sábalos, que quedaba sólo al cuido de su marido Luis Mario Ortega. Su hijo mayor Fermín Ortega, quien tiene 12 años de vivir “al otro lado” motivó a la familia. La humilde mujer vendió un par de cerdos, y con sus hijos emprendió el viaje, pero apenas entró por un punto ciego, al siguiente día la guardia tica los sorprendió en Puerto Viejo, obligándolos a regresar.
“Esa gente (guardia tica) está como un león que le cae a la jaula”, manifestó angustiada doña Francisca, cuando, junto a sus hijos, pasaba por la ventanilla en las oficinas de Migración de San Carlos, en el departamento de Río San Juan. “Nos fuimos sin papeles y no nos permitieron estar ni 24 horas”, dijo la señora, seguida de la mirada de sus hijos: Marlene del Rosario, de 15 años; Pedro Pablo, de 11; Reyna Isabel, de 13; Manuel, de 17; Ernesto, de 20, y Fermín, de 30 años, entre otros.
La familia Ortega Serrano, compuesta por nueve miembros, es parte de los 4 mil 860 nicaragüenses que en un período de seis meses fueron “rechazados”de Costa Rica por el puesto fronterizo de Los Chiles. Doña Francisca y sus hijos frustraron su sueño, y dice amargamente que si el “gobierno mejorara las condiciones de los pobres no tenía por qué haber ido a rodar al otro lado, o por lo menos nos dieran papeles para que a uno no lo traten como perros, nuestros hijos tienen que ir a trabajar allá porque aquí no hay empleo, allá los maltratan y hasta pueden perder la vida”, sostuvo.
Iglesia preocupada
Monseñor Sócrates René Sándigo, Obispo de la Diócesis de Chontales y Río San Juan, y además Secretario de la Conferencia Episcopal, expresó que el tema de los migrantes preocupa mucho a la Iglesia Católica, y de manera especial será un punto de agenda en la reunión que en pleno sostendrá la Conferencia Episcopal de Costa Rica con la de Nicaragua, la cual se realizará el próximo 30 de noviembre en el seminario de Fátima, en Managua.
“Nosotros desde nuestra condición limitada hacemos lo posible porque se ayude a esas personas en su movimiento”, afirmó el obispo, al referir que en un esfuerzo conjunto han pensado en crear una gran casa del migrantes tanto en Costa Rica como en Nicaragua, igual que oficinas para facilitar la documentación necesaria a los ciudadanos que emigran a Costa Rica, a El Salvador o bien a otros países en busca de trabajo.
“El moverse no es un delito, todos tenemos derecho, la tierra es de todos, lo que hay son regulaciones migratorias, pero éstas no deben superar la condición humana, la vida humana está por encima e cualquier cosa, las leyes deben estar al servicio de las personas, no deben ser aplastantes, yo creo que las condiciones en cada país deben darse para que el migrante encuentre un ambiente favorable y poder trabajar”, afirmó el obispo.
A su juicio, Costa Rica no debe seguir poniendo peros a los que emigran hacia allá, porque la mano de obra que sostiene su economía es nicaragüense. “Nosotros estamos perdiendo porque aquí preparamos a esa gente, se les capacita y luego lo van a invertir allá, la Iglesia, en el campo pastoral, también ha sido afectada porque nuestros líderes y catequistas se van en busca de trabajo”, resintió el guía espiritual.
Monseñor Sándigo lamentó la falta de empleo y condiciones en Nicaragua. “El gobierno tiene que ir creando condiciones en nuestro país, porque cuando el ciudadano encuentra las condiciones laborales, salarios juntos, dignidad en el trabajo, buen trato y gana lo suficiente como para mantener a su familia no tendrá necesidad de emigrar a otros países donde corren mucho riesgo y hasta han perdido la vida”, advirtió el diocesano.

Aumentan rechazos y salida por puntos ciegos
Las deportaciones y rechazos administrativos de los nicaragüenses que emigran a Costa Rica se conocen oficialmente a través de Migración y Extranjería de San Carlos, que recibe a los indocumentados provenientes de Los Chiles. Entre mayo primeros días de noviembre la migra tica entregó 4 mil 860 nicas, produciéndose la mayor cantidad en julio con 891, mientras que en agosto, septiembre y octubre se mantuvo entre 744, 792 y 774, respectivamente.
Entre los tantos puntos ciegos por donde los indocumentados nicas ingresan a la vecina del Sur, se encuentra Las Tablillas, donde el puesto fronterizo del Destacamento Militar Sur del Ejército de Nicaragua, controla y registra el ingreso a nuestro territorio.
Según el coronel Rafael Barahona, jefe del destacamento militar sur, entre mayo y los primeros día de noviembre ingresaron 10 mil 846 ciudadanos, la mayoría varones con 5 mil 649, retornaron 3 mil 562 mujeres y un mil 635 niños.