Nacional

Demandan que se juzgue a Marco Aurelio Sánchez


Lizbeth García

Aunque Adilia del Rosario Tom Martínez, de 59 años, fue remitida a juicio ayer por la supuesta autoría de un fraude de más de 55 mil dólares y falsificación de documentos públicos en perjuicio del Estado y la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGSA), tal parece que no se va a ir sola, porque su defensa “embarró” al ex diputado liberal y ex director de aduanas, Marco Aurelio Sánchez.
“Hubo personas que declararon contra ella ‘para lavarse las manos’ de lo que se estaba haciendo. A ella la están poniendo como “chivo expiatorio” de todos los actos de corrupción que se dieron en Aduanas, incluyendo a Marco Aurelio Sánchez… Hay documentos que lo involucran a él mismo”, dijo la defensa de la acusada, Ricardo Pérez.
EL NUEVO DIARIO trató de comunicarse con Sánchez para conocer su versión sobre lo que asegura el abogado, pero nadie respondió el teléfono que la familia Sánchez tiene registrado en la guía, pese a que dejamos grabado un mensaje de voz en la contestadora.
El abogado llamó la atención en el hecho de que en la acusación sólo hay una acusada, pese a que el escrito establece que supuestamente exoneró del pago de impuestos de introducción al país de vehículos a 41 personas naturales y jurídicas, entre 2000 y 2002, y hasta habría falsificado documentos para justificar las exoneraciones, pero ninguno de los beneficiados fue acusado.
“Obediencia debida”
“Para mí como abogado, hay (en ella) obediencia debida, porque hay superiores que enviaban a personas para que ella los exonerara. Nosotros vamos a presentar en su momento una serie de documentos que tenemos en nuestro poder”, advirtió el abogado.
Durante la audiencia inicial con características de preliminar, el abogado no consiguió “botar” la acusación que la Fiscalía presentó el año pasado contra su cliente en el Juzgado Sexto Penal de Audiencias, ni la que la Procuraduría presentó adhiriéndose a la primera, aunque casi lo consigue, porque por fallas en la Oficina de Recepción de Escritos de los juzgados, el listado de las pruebas del abogado del Estado llegó con 45 minutos de retraso.
Lo único que consiguió el abogado defensor fue que le concediera a la acusada el arresto domiciliar para mientras llega el 26 de enero de 2008, día del juicio, porque la dama tiene 59 años y padece de presión arterial y del corazón, condición de salud que la judicial no tuvo necesidad de mandar a comprobar mediante un dictamen forense, porque doña Adilia del Rosario se enfermó en la propia sala.
La señora fue capturada el sábado en el aeropuerto internacional de Managua, debido a que tenía una orden de captura pendiente, porque las veces que la citaron para darle a conocer la acusación, nunca compareció, pero su defensa dijo que nunca fue citada.