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“El país está sin rumbo”

* Urge que dirigencia sepa hacia dónde va, porque a Nicaragua hasta ahora le falta dirección política, dice el último canciller del somocismo * ”No ha habido alguien que nos aglutine alrededor de un concepto, de una idea, que conduzca al pueblo y explique lo que hay qué hacer”, agrega ex embajador en Japón * ”Muchas naciones nos han dado sus recursos ¿Dónde se ha ido todo eso? No lo sé, pero la lógica le dice a uno que ha sido ineficientemente utilizado”

Edwin Sánchez

¿En qué momento se jodió Nicaragua? Mario Vargas Llosa preguntaba por su país en “Conversación en la Catedral”. Alguien que responde la inquietante pregunta que ya se oye en el fondo del barril, lo dice sin más pretensiones que la de ser un nicaragüense en estado de preocupación:
“El problema de Nicaragua somos los nicaragüenses. Hemos perdido algo muy importante que es la ética del trabajo. Somos altamente ineficientes. Eso lo puede ver cuando usted sale del país, y lo otro es la corrupción”.
Harry Bodán, el último canciller de la República, en las 24 horas de la fugaz Administración de Francisco Urcuyo Maliaños, entre el 17 y 18 de julio de 1979, considera dos agujeros enormes por donde se escapa el potencial de la nación: la ineficiencia y la corrupción.
¿Dónde se ha ido la cooperación externa, digamos del Japón que ha superado los 700 millones de dólares?, cuestionó el hasta hace poco embajador en esa nación del Grupo de los 8.
Otros empezaron peor
“La situación del país, desde el punto de vista material, no es peor de lo que otros países, digamos del sudeste asiático, han pasado. Malasia, Thailandia. ¿Cuál es la diferencia con esos países? Uno, la importancia de la educación de alta calidad”.
Bodán, indicó que Corea del Sur es el caso más ejemplar. “No sólo fue destrozada durante la Segunda Guerra Mundial, sino que meses después se metieron en otra guerra, la de Corea en los años 50. A pesar de eso, Seúl dirige la oncena economía del mundo. ¿A qué se debe eso? al trabajo, trabajo y trabajo.
El trabajo de la dirigencia
“Segundo, tener una dirigencia política que sabe imprimirle dirección al país. No quiero hablar de nadie en particular, pero a este país le falta dirección política. No ha habido alguien que nos aglutine, a los nicaragüenses, alrededor de un concepto, de una idea y que conduzca al pueblo de Nicaragua y explique lo que hay que hacer.
Tercer factor, es la actitud, casi pedigüeñista, consideró Bodán. En vez de utilizar los recursos de cooperación externa como complemento de desarrollo --que casi ha sido en algunos casos el motor de la economía-- la inversión públic a de Nicaragua es increíblemente alta en cooperación externa. “Sólo Japón pasa de los 700 millones de dólares y así otros países, señaló. ¿Dónde se ha ido todo ese recurso? No lo sé, pero la lógica le dice a uno que ha sido ineficientemente utilizado”.
No se ha hecho mucho con el aparato productivo, y quizás también está la corrupción, sostuvo Bodán.
“Porque le voy a explicar una cosa: tan mala es la ineficiencia como la corrupción. Lo mismo es el que causa mal a sabiendas de que está haciendo mal que el lo comete por ignorancia. El efecto es el mismo.
Para salir del túnel
¿Cómo salir de eso? El diplomático subraya que dos piezas esenciales para erigir una sólida economía son: la Educación y el Trabajo. Ha habido un descenso enorme del nivel educativo. Y hay que hacer cambios estructurales, recomendó.
Las cifras que presenta Costa Rica son de lujo frente a estadísticas deprimentes nacionales. ¿Qué nos pasó?
La diferencia está en la educación, y por supuesto, Costa Rica no es un país perfecto, no lo voy a criticar, porque tiene defectos como cualquier otro, pero si jugamos un poquito a las cifras, estamos hablando en la parte económica. Si hubiéramos seguidos el ritmo que llevaba en los 70 (siglo XX) nuestro per cápita andaría arriba de los 4 mil dólares.
Otro fenómeno es en términos generales, y no hablo peyorativamente de mis compatriotas: el nicaragüense es ineficiente, deshonesto, poco productivo. Porqué hay deshonestidad vendiéndole a uno una cosa que no está bien. ¿Por qué cuando sale a Estados Unidos ese nicaragüense es un hombre trabajador? Es una transformación. Se debe a varias cosas sicológicas. Aunque allá lleguen a trabajos económicamente muy bajos, saben que tienen la posibilidad de ir escalando, ven que sus hijos pueden ir a las escuelas públicas.

Soluciones son fáciles
Es sorprendente, dijo el doctor Harry Bodán. No quiero caer en lo ridículo, pero las soluciones de los problemas de Nicaragua son fáciles, porque las alternativas son pocas. Difícil es tomar decisiones cuando uno tiene muchas alternativas. En el caso de Nicaragua, nuestras alternativas dependen de esta pregunta: ¿qué es lo que nosotros tenemos? Población y tierra.
¿Qué es lo que falta en el mundo? comida y agua. Algunos extranjeros se quedan sorprendidos, ¿qué pasa en Nicaragua si tiene un potencial hidroeléctrico increíble y también geotérmico? Para desarrollar un país, el liderazgo político, además de señalar la ruta y consultarle a los nicaragüenses, que somos los beneficiados o afectados de la situación, deben concentrarse en el trabajo, y aquí nuestros políticos, desafortunadamente, se pasan politiqueando en el mejor buen sentido de la palabra. Todo se politiquea, todo se critica, pero todo tiene sus costos y beneficios.