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“Oraron al salir a la muerte y están con Dios”

* A pesar de las graves quemaduras ya están plenamente identificados todos los que perecieron * Exceso de velocidad, invasión de carril y material altamente inflamable, confirma Policía * Otros accidentes preocupan a Policía que despliega su campaña ”Conduzca responsablemente, evite accidentes”

Antes de salir de su casa, Manuel Alberto y José Rodolfo Romero Díaz oraron, razón por la cual el único consuelo de su mamá, al saber que están muertos, es que ahora están con Dios.
“Antes de irse pidieron la dirección a Dios, lo único que me queda es la fe de que ellos pasaron a la presencia del Señor”, dijo ayer entre sollozos, Blanca Azucena Díaz, mamá de dos de las cuatro personas que perecieron calcinadas en un accidente automovilístico en el kilómetro 51 de la carretera a Boaco, ocurrido la mañana del domingo.
Manuel Alberto y José Rodolfo, de 26 y 19 años, respectivamente, fueron identificados por sus padres, uno en el Instituto de Medicina Legal y el otro en la morgue del Hospital “Antonio Lenín Fonseca”.
Doña Blanca Azucena expresó que a la una de la tarde una vecina le manifestó que en las noticias informaron de un accidente, y el nombre de un sobreviviente era parecido al de su hijo, pero jamás imagino que se tratara de él.
“Fue a las seis de la tarde que miré en un canal de televisión, el nombre era el de mi hijo, y la camioneta tenía las características, entonces le dije a mi marido: ellos son, Alberto…, nos fuimos primero donde el que estaba vivo, y al llegar fue terrible saber que también estaba muerto”, relató.
Blanca Azucena confirmó que su Manuel Alberto tenía dos años de ser pastor de la iglesia evangélica Príncipe de Paz, y José Rodolfo era también miembro de la misma. Ambos jóvenes eran solteros.
Era pastor también…
El otro cuerpo fue identificado como el de Omar Antonio Fletes Acuña, de 43 años, pastor de la Iglesia M.I. Pentecostal, en Nagarote.
Su esposa, Socorro Rugama, expresó que el próximo 22 de enero cumplirían 22 años de feliz matrimonio, con dos hijos, uno de 21 años y la pequeña de 14 años.
“No tengo palabras para decir qué siento en este momento. Es terrible lo que nos pasó, y sólo puedo pedir la ayuda de Dios para seguir adelante”, afirma la señora Rugama, quien al momento de la entrevista era atendida por una psicóloga.
Estas tres personas fueron sepultadas ayer por la mañana en el cementerio La Merced, del municipio de Mateare, entre familiares y amigos que les daban el último adiós.
El conductor
La cuarta persona quemada era el conductor de la camioneta Nissan placa M 017-790, blanca, que circulaba de oeste a este, de nombre Luis Rafael Martínez Mayorga, quien fue sepultado en Sabana Grande.
Los cuatro fallecidos laboraban en la empresa Nilac, ubicada en el kilómetro 20 de la carretera Nueva a León. EL NUEVO DIARIO intentó conversar con el jefe de los fallecidos, pero la secretaria manifestó que no estaba en la oficina.
La quinta persona muerta en el trágico accidente fue plenamente identificada por sus familiares desde el domingo, y su nombre era Julio César Gaitán Dávila, de 33 años, quien laboraba como ayudante del bus placas M 19116, donde se fue a estrellar la camioneta.
El accidente
El terrible accidente se produjo entre un bus que transportaba al menos 40 pasajeros, el cual cubría la ruta San Carlos-Managua, y una camioneta cargada con material inflamable.
Las personas que iban en la camioneta se dirigían a Chontales a realizar un trabajo de remodelación, pero por cosas de la vida encontraron la muerte.
El comisionado Ferdinand Wilson, segundo jefe de la Policía de Boaco, dijo que el domingo por la tarde, con ayuda de agentes de Tránsito de la Policía de Managua, realizaron la reconstrucción del accidente, pero que no han determinado quién tuvo la culpa del mismo.
Por su parte, el jefe de la Dirección de Seguridad de Transito Nacional, comisionado mayor Ramón Avellán, durante una conferencia de prensa dio a conocer el informe preliminar del choque.
“Lo que hemos logrado determinar preliminarmente es que el vehículo Nissan invadió carril al venir a exceso de velocidad, esto produjo un choque frontal, con el resultado de que fallecieran en el mismo prácticamente cuatro personas”, explicó.
“En la parte trasera del vehículo venía material que es altamente combustible, como es zener y pintura, lo que favoreció a la hora del impacto que se provocara un incendio. El transporte colectivo no tuvo la responsabilidad, sino la camioneta al invadir el carril y venir a exceso de velocidad”, agregó.
Avellán también se refirió al accidente ocurrido en el kilómetro 46 de la carretera a Pochomil, donde pereció un adolescente de 15 años.
“El otro caso que ocurrió el fin de semana fue en la zona de La Ceiba, en Villa El Carmen. Ahí en una parte de la carretera adoquinada, un bus que venía del lado de Masachapa chocó contra una yunta de bueyes que venía en sentido contrario. Se calcula que traía una velocidad de entre 75 y 80 kilómetros por hora; había un bache en la zona y el conductor no pudo controlar el vehículo, y fue a impactar de manera frontal, con el resultado de un menor de 15 años muerto”, manifestó.
Además, resultó herido otro menor de 14 años, una pasajera del bus, el conductor, y perecieron los cuatro bueyes que halaban la carreta.
“En este caso, prácticamente, la causa fue el exceso de velocidad, y sobre todo la invasión de carril que hace la maniobra”, señaló.
Un tercer caso al que se refirió Avellán es un atropello en Ciudad Sandino, y se logró determinar que hubo falta de tutela de un niño de siete años de edad.
Avellán señaló que estos accidentes se producen en el marco de una jornada de prevención de accidentes de tránsito que lleva a cabo la Policía, denominada “Conduzca responsablemente, evite accidente de tránsito”, ya que según los expertos, los accidentes de tránsito en un 80 por ciento tiene que ver con el factor humano.
“Apelamos en ese sentido a los conductores de vehículos a nivel nacional”, indicó.
Luego sostuvo que paralelamente con el MTI están desarrollando un plan que culminó ayer en la zona de la V Región, Matagalpa y Jinotega, y que trabajaron en ese corredor el sábado, el domingo y el lunes.
“Ya llevamos cuatro fines de semana, comenzamos con Carazo-Managua, León-Chinandega, y Boaco-Chontales, y sólo nos queda pendiente la Región I para cubrir todo el país.
De esta manera, Avellán dejó claro que mientras no haya conciencia de parte de los conductores, difícilmente se podrán evitar los accidentes, aunque haya presencia policial en las carreteras.