Nacional

Mueren calcinados

* Uno gritaba desesperado envuelto en llamas sin que nadie pudiera hacer nada * Camioneta transportaba pintura y diluyente, lo que provocó un inmenso cóctel molotov * En otra tragedia, mueren un adolescente y cuatro bueyes embestidos por bus

María Mercedes Urroz

La escena fue dantesca. Los curiosos estaban atónitos y no reaccionaban para ayudar a una persona que gritaba desesperada envuelta en llamas, quien horas después falleció.
A las 5 y 40 de la mañana un fuerte encontronazo entre un bus y una camioneta dejó como resultado cuatro personas calcinadas y una gravemente herida, en el kilómetro 51 de la carretera hacia El Rama, en la comunidad de Zinica.
Uno de los pasajeros de la camioneta, en un intento por salvar su vida se tiró de la tina, y sus gritos desesperados, pidiendo auxilio, dejaron perplejos a los pasajeros del bus y a los curiosos, que poco hicieron por él.
Mientras era socorrido, el muchacho se identificó como José Rodolfo Romero, de 19 años --aunque no se ha corroborado dicha identidad--, quien fue trasladado de emergencia al Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, donde expiró a consecuencia de un paro cardiorrespiratorio cuando era intervenido quirúrgicamente, pues presentaba quemaduras de primero, segundo y tercer grados en el 65 por ciento de su cuerpo.

Bomba de tiempo
La camioneta Nissan blanca, placas M 017-790, que circulaba de oeste a este, llevaba en la tina una “bomba” de tiempo, no se conoce con exactitud hacia dónde transportaba la pintura y el diluyente, pero ese material inflamable hizo que en fracciones de segundos todo fuera arrasado por las llamas que, sin piedad, consumieron lo que estaba a su paso.
El bus multicolor Marco Polo, Mercedes Benz, placas M 16 19, que cubre la ruta San Carlos-Managua, que circulaba de este a oeste, quedó como chatarra quemada, al igual que la camioneta, en la que sólo la placa de atrás se medio observaba.

Cuerpos chamuscados
Uno de los cuerpos totalmente quemados fue identificado como el de Julio César Gaitán Dávila, de 33 años, ayudante del bus, quien vivía cerca de donde ocurrió el accidente.
Algunos familiares de Gaitán llegaron a tratar de reconocerlo por medio de una pieza dental de oro y por algunos trozos de la vestimenta, labor que era casi imposible, ya que su cuerpo fue consumido por las llamas. Además, entre la incertidumbre y la confusión, sus familiares no estaban seguros de que se tratara de él.
El cobrador del bus, Luis Martínez, decía que después que chocaron los vehículos llamó y buscó a Gaitán, pero no lo encontró, por lo que apesarado aseguraba que era el que sus familiares no podían reconocer. Mientras tanto, el conductor Etanislao Ortega, se impresionó y lloró al ser consultado, y recordó que Julio César era un buen muchacho.
También dijo que no le dio tiempo de nada, ya que cuando se percató la camioneta y el bus estaban incendiados.
Ya entrada la tarde de ayer, los otros tres cuerpos aún no habían sido reconocidos. Dentro de las pertenencias carbonizadas una perita encontró una Biblia en la que se podía leer el nombre de Antonia Orozco.
Uno de los agentes policiales manifestó que no se podía asegurar que se tratara del nombre de uno de los tres cuerpos cuyas identidades eran desconocidas, ya que bien podía tratarse de un regalo o realmente pertenecer a la víctima.

Nunca antes visto
Doña Olga Pastora Chavarría, quien habita en la comarca Zinica, ubicada exactamente donde sucedió el accidente, dijo que es la primera vez en sus 32 años de existencia que está frente a un hecho tan lamentable.
“Mi susto fue cuando escuché una explosión, de repente vi las lenguas de fuego demasiado altas, y escuché los gritos de las personas desesperadas por salvar sus vidas”, relató Chavarría.
Asimismo, dijo que en nada pudo ayudar, y que nunca va a olvidar el rostro del conductor de la camioneta, que sacó la cabeza por la ventana y gritaba, sin que nadie lo ayudara.
“La gente del bus buscó cómo salir por las ventanas, tiraban las maletas, las criaturas, todo lo que podían”, contó Chavarría.
Cabe decir que aunque los cuerpos estaban totalmente quemados entre los pedazos de latas incineradas de la camioneta, los cruzrojistas ayudaron en las labores de rescate.

Policía investiga
El comisionado Ferdinand Wilson, segundo jefe de la Policía de Boaco, al ser consultado vía telefónica, declaró que siguen trabajando en el caso.
Asimismo, que en la camioneta viajaban cuatro pasajeros y que en el bus iban unos 40. Hubo una colisión, y se presume que pudo haber sido a consecuencia de una invasión de carril, pero que la investigación de tránsito lo va a determinar.
“El resultado fue que de la camioneta murieron tres personas, incluyendo al herido que fue trasladado a Managua, y luego falleció; del bus resultó muerta una persona, y las demás lograron salvarse tirándose por las ventanas”, enfatizó el jefe policial.
Los cuatro cuerpos fueron trasladados en al Instituto de Medicina Legal, donde se pide a sus familiares que lleguen a reconocerlos.