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“Necesitamos más ayuda económica y moral”

* Fundada por el doctor William P. Magee y su esposa, ya tienen programas en 25 países

25 años cumplió la Fundación Operación Sonrisa, fundada por el doctor William P. Magee y su esposa, la cual se encuentra en 25 países, de los cuales Nicaragua es uno de ellos desde 1993, según el cirujano Francisco Naranjo.
Operación Sonrisa atiende a niños con problemas de labio leporino y paladar hendido, los cuales son operados por médicos muy preparados.
El equipo de dicha Fundación consta de brigadas que se dividen en locales e internacionales. Las brigadas internacionales se hacen una vez al año y las integran doctores de otros países, en especial Estados Unidos. Las locales se hacen con doctores del país, dichas brigadas se realizan una vez al mes.
105 niños se operan en cada jornada que realiza la Fundación, las cuales son un éxito debido a que los doctores que tiene la fundación aquí en Nicaragua son de los mejores del mundo, aseguró Naranjo.
Ni los niños ni los padres de éstos pagan por la operación, ya que es muy costosa y las personas favorecidas son de muy bajos recursos económicos. El precio de cada operación es de 1,500 dólares, por lo que esta fundación necesita del apoyo de las personas, especialmente de los empresarios.
Asimismo, Naranjo señaló que no sólo la ayuda económica es importante, sino que la ayuda moral, debido a que estos niños necesitan de apoyo sicológico, pues muchos no son aceptados ni por su propia familia.

Mantenimiento económico
Actualmente la Fundación recibe ayuda de personas que se han interesado por la fundación, así como de la misma Operación Sonrisa central, en Estados Unidos, que dona los equipos que son muy caros y que son difíciles de conseguir, pues Naranjo afirma que para ese tipo de operaciones los instrumentos son diferentes que los usados en una cirugía normal.
La institución está constituida por un gran equipo especializado para este tipo de trabajo, entre los que figuran: cirujanos, pediatras, sicólogos, enfermeras, foniatra (para la rehabilitación de la voz), voluntarios civiles, choferes, personas de logística y personal administrativo, entre otros.
Según Naranjo, la ayuda que le ha dado el gobierno ha sido muy buena, pues presta un ambiente para que esta obra se lleve a cabo: la entrada de donaciones de otros países, presta los hospitales, personal en general, etc.
“No nos afecta el tipo de gobierno que esté, hasta ahora la ayuda del gobierno ha sido perfecta”, expresó Naranjo. “También el Ministerio de Salud ha sido de mucha ayuda, pues pone a la disposición sus instrumentos y personal, pero eso sí, tenemos que regirnos por sus directrices”, añadió.

Largo proceso
Según el cirujano el proceso de evaluación del paciente es algo es prolongado, pues el paciente debe de ser visto por los diferentes doctores, quienes dictaminan a quien se puede operar y quien no, ya que hay enfermedades que impiden que se pueda operar.
La recuperación debe ser delicada, el padre de familia debe ser cuidadoso, porque hay una serie de factores que pueden hacer que los niños estropeen todo el trabajo.
El doctor se siente feliz por la colaboración de todo el equipo de Operación Sonrisa, ya que una buena operación, según él, puede devolverle la felicidad tanto a los niños como a los padres de familia. Contó una anécdota de un señor y su nieto que caminaron cinco horas para que el niño pudiera ser operado, y es por eso que le ponen tanto empeño y cariño, para que sus resultados sean todo un éxito.

Celebraron trabajando
El lunes pasado cumplió 25 años la fundación, y todas las instituciones trabajaron simultáneamente, pues al mismo tiempo que Nicaragua operaba, el resto de países también lo hacía.
Operación Sonrisa en nuestro país será beneficiada con un hospital para atender únicamente a personas con malformaciones. Y es que muchas veces las operaciones son menores, para corregir defectos en los labios, la nariz y cicatrices menores.
Además, esta Fundación ayuda a la recuperación con terapias para que los niños puedan mejorar rápidamente, aunque hay algunos padres que no ponen de su parte para dicha recuperación. “Necesitamos que los padres de familia pongan de su parte, porque si ellos no le ponen mente, muy difícil se podrán reponer sus hijos”, finalizó diciendo Naranjo.