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Tico acusado injustamente perdona a Rosita

* Lamenta haber perdido su trabajo, los días de detención y el proceso judicial de más de dos años * “Sólo mi familia me creyó. Fueron cuatro años difíciles”, afirma este peón de 24 años de edad

Corresponsal Costa Rica

Alex Barquero Cascante, el peón costarricense que había sido señalado como el primer violador de “Rosita” cuando tenía nueve años y padre de la criatura que le hicieron abortar, expresó a EL NUEVO DIARIO, que a la menor ya “la perdonó”, pero que la acusación le perjudicó y marcó su vida.
Agregó que no le guarda rencor porque entiende que fue manipulada. Que siempre confió en Dios y la justicia para aclarar el caso infundado. Sin embargo, lamenta haber perdido su trabajo, los días que estuvo detenido y el largo proceso judicial que duró más de dos años.
“Yo ya la había perdonado porque sólo era una niña cuando me acusó injustamente. Desgraciadamente su acción marcó mi vida. Nada de lo se haga ahora podrá cambiar el daño que recibí, así que no le guardo rencor”.

Apoyo de la familia
Barquero Cascante, quien encontró en su familia el mejor apoyo en esa situación difícil, recuerda que a “Rosita” muy pocas veces la vio, y no tenían ningún tipo de acercamiento, aun cuando vivían en la misma comunidad de Las Colonias, en La Suiza, Turrialba, provincia de Cartago, en 2003.
Él asume con satisfacción la confirmación de que el violador de la menor siempre fue el propio padrastro, Francisco Fletes. Barquero después de andar en varios lugares acarreando su problema, se quedó residiendo y trabajando en otra finca cercana de donde se originó el hecho. Vive junto a su esposa, Dora Payán Jiménez, y tres hijas.
Barquero todavía no comprende por qué “Rosita” lo acusó, aunque cuando le dijimos que le pedía perdón y que lo había hecho porque su padrastro se lo impuso, comentó que eso lo había dejado en manos de Dios y que agradecía el gesto porque reivindica a su persona, aunque el daño está hecho.
Al peón tico de 24 años el pasado tres de julio un tribunal lo exoneró de la presunta violación a “Rosita”. “Sólo mi familia me creyó. Fueron cuatro años difíciles. Al final me declararon inocente”, indicó

Cambio de residencia
Reiteró que la acusación “fue como una desgracia”, pues perdió el trabajo, y al ser señalado por algunos como autor de la violación tuvo que cambiar de residencia.
En la primera entrevista que le realizamos en agosto pasado, recordó que “su vida se transformó en un infierno” y hasta pensó suicidarse. “Los tres meses y días que permanecí en la cárcel fueron horribles, hasta trataron de hacerme daño los otros reos porque me creyeron culpable de tal atrocidad”, dijo.
Añadiendo que “no sé por qué me quisieron hacer daño si nunca tuve trato con esa chiquita, casi ni la conocí”.
Haber reconocido su error (“Rosita”) es una buena noticia para él, pero sostiene que nunca podrá “olvidar esa pesadilla”.
Pesadilla que comenzó el 14 de enero de 2003. En ese día, a “Rosita” los médicos que la atendieron por una infección vaginal, le detectaron enfermedades venéreas y un embarazo de unos dos meses.

“Rosita” cambió versión
El caso lo reportaron a las autoridades y la niña acusó a Barquero Cascante de haberla violado cuando venía de una pulpería. Versión que al mes cambió diciendo que fue cuando regresaba de clases.
El 16 de enero de 2003, el peón fue requerido por la Policía y declaró que era falsa la acusación. Él fue apresado y meses después fue liberado con medidas cautelares, mientras que la niña junto a sus padres retornaron a Nicaragua.
En julio pasado la Fiscalía de Turrialba consideró que la acusación “era muy débil” y que no existían los elementos para sentenciar a Barquero Cascante, por lo que solicitaron la absolución, petición que fue acogida positivamente por el juez de la causa.

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