Nacional

Largo calvario de obrero por obtener su solvencia

* Abuso repugnante de trabajadora de la institución cuenta con la complicidad de una doctora de ahí mismo * El resultado es una solvencia falsa, lo cual constituye delito, y un derecho humano tremendamente atropellado

Silvia Hernández

Ha tocado varias puertas, pero en ninguna le abren. Se trata de Tomás Salvador Medina Laguna, quien denunció que lleva cuatro años gestionando ante la Intendencia de la Propiedad su solvencia de la vivienda que tiene en posesión desde 1990, pero no le han dado respuesta.
Su casa de habitación está ubicada en el barrio Carlos Núñez, de la Sandak del Mercado “Iván Montenegro”, ocho cuadras y media al sur una y media arriba, y como en la Intendencia lo tienen desde hace 17 años “de mañana en mañana”, él ha logrado averiguar que todo se trata de una artimaña para poner la casa a nombre de su ex mujer, quien trabaja en esa dependencia.
Medina dijo que sus documentos para la tramitación de solvencia se los dieron por extraviados hace dos años, y ante sus reclamos, descubre que la solvencia de la propiedad fue entregada a nombre de su ex mujer Trinidad Sánchez.
Sin embargo, hace seis meses logró introducir de nuevo ante la doctora Mireya Molina, intendente de la propiedad en ese entonces, los documentos legales de ubicación, que hacen constar que se encuentra en la posesión desde 1990. El afectado mencionó que ha agotado todos los pocos recursos con los que cuenta para obtener dicho documento.
Medina, de oficio mecánico, quien labora para este medio de comunicación y es uno de los fundadores del barrio “Carlos Núñez”, mostró la constancia de ubicación número 0276, que le fue extendida por la Alcaldía de Managua, que comprueba la asignación del terreno con un área de 221.67 varas cuadras.
El documento detalla que no existe expediente ni adjudicación a favor del señor Medina ni de otra persona, la cual registra la firma y sello del delegado Distrital VI y el visto bueno del asesor legal delegación territorial VI de la alcaldía de Managua.
Pero resulta que su ex mujer, quien trabajaba en el área de archivo, aprovechó su cargo para hacer desaparecer el expediente y gestionar la solvencia a su nombre, con documentos falsos, usando el mismo número de ubicación, fecha y firma registrada en la constancia emitida el 21 de septiembre de 2004, supuestamente con el apoyo de la doctora Briselda Mairena, asesora legal de la Intendencia de la Propiedad, a quien Medina Laguna señala en su denuncia.
Estas anomalías y el tráfico de documentos, Molina los hizo públicos en este rotativo, y despertó el interés de la intendente de la Propiedad, doctora Molina, quien lo mandó a llamar, y al enterarse de lo sucedido, ordenó que Trinidad Sánchez Quintanilla (ex mujer de Medina) fuera removida de puesto, y procedió a revocar la solvencia indebida y a darle pase a su expediente, pero lamentó que han transcurrido seis meses y aún no tiene una respuesta a su caso.
Además, acusó en su denuncia a la doctora Briselda Mairena, de estar obstaculizando la tramitación de solvencia, ya que lo llamó para condicionarlo a que comparta el terreno y la casa con los dos hijos que procreó con Trinidad Sánchez, la cual lo abandonó hace diez años, y tiene establecida nueva pareja con quien ha procreado otros hijos. Mi prole es de ocho hijos, razón por la que no puedo aceptar ningún tipo de condición, ya que no es competencia de la funcionaria de la OOT, sino que su función es dar el documento, lo cual está apegado a derecho, a quien esta en posesión de la tierra.
Medina, comentó que tiene concertada una entrevista con la licenciada Arely Urbina, delegada del Distrito Seis de la Alcaldía de Managua, este próximo viernes 16 de noviembre, para exponer su caso sobre la emisión de una constancia de ubicación falsificada que salió a nombre de Trinidad Sánchez Quintanilla (ex mujer), usando el mismo número, fecha y firma de la constancia que fue emitida a su persona, lo que evidencia una clara falsificación de un documento público de la Alcaldía de Managua.
Además, dijo que cuenta con el respaldo y firma de los pobladores del barrio, que dan fe de que el señor Medina habita ese lugar desde su fundación.