Nacional

Fiscalía lava a Miranda

* Grabación famosa catalogada como “amable plática de negocios” y “no hay” pistas sobre cita en Secretaría del FSLN * Fiscalía no halla pruebas sobre delitos denunciados, pero de oficio ordena investigar destrucción ambiental y litigio de la propiedad

El Ministerio Público, tras seis meses de investigación, finalmente desestimó las denuncias de extorsión que una sociedad de empresarios nicaragüenses y extranjeros, hicieron contra el ex diputado sandinista Gerardo Miranda Obregón.
Ayer en la sala de conferencias del Ministerio Público, el fiscal especial Douglas Vargas, leyó el informe donde las autoridades determinaron que no se encontraron pruebas suficientes para acusar a Miranda ni al empresario que lo denunció, Armel González, por los delitos de extorsión y chantaje y sobornos, respectivamente.
González, ex socio del consorcio turístico Arenas Bay y de la Sociedad San Cristóbal, denunció el 27 de mayo en el programa Esta Semana, que dirige el periodista Carlos Fernando Chamorro, en Canal 8, que el ex diputado Gerardo Miranda le habría pedido una coima de cuatro millones de dólares a cambio de solucionarle problemas judiciales en el litigio sostenido contra la Cooperativa “Pedro Joaquín Chamorro”, por el dominio de unas tierras en las playas de Tola, Rivas.
La denuncia implicaba la presunta participación de altos personeros del gobernante partido Frente Sandinista (FSLN), como Vicente Chávez, quien actúa como operador político desde la Secretaría de ese partido, donde vive el presidente Daniel Ortega con su familia, y desde donde despacha.
La denuncia se hizo acompañar de una grabación digital de una conversación entre Miranda y González, donde supuestamente el primero le pide al segundo la coima de cuatro millones a cambio de solucionarle los problemas en el litigio con los cooperados. La grabación y los testimonios fueron parte de las pruebas tomadas en cuenta por el fiscal Vargas, quien ayer desestimó la mayoría de los delitos señalados por ambas partes del juicio.

Estudio en EU desechado
La principal prueba de la extorsión, la grabación, fue enviada oficialmente por la Policía Nacional a dos laboratorios de audio de las policías de Colombia y España, y extraoficialmente a una empresa privada de Estados Unidos por parte de González.
En esta última, la empresa estadounidense Sensimetrics Corporation determinó que la voz de Miranda era reconocible cuando mencionaba la palabra “cuatro”, pero las otras dos instancias de peritajes, las de Colombia y España, determinaron que la grabación tenía mucho ruido externo y por lo tanto era imposible cotejar la identidad de los tonos de las voces de Miranda y González.
Según el fiscal Vargas, se solicitó al Instituto de Medicina Legal un análisis a la grabación y a la conversación sostenida entre Miranda y González, donde supuestamente ocurre la petición de extorsión y la de soborno, y una perita de sicología para comprobar si existían elementos emocionales de agresión o coerción en la charla grabada, que determinaran el delito de extorsión mediante la agresión, violencia, intimidación o cualquier otro acto de dominación.

No hubo pistolas apuntando
La perita Lillian del Carmen Salinas no halló indicadores de emociones que lleven a los interlocutores a forzar la voluntad del uno sobre el otro, y, por el contrario, se determinó que la cinta develaba “una conversación de conocidos en ambiente de camaradería, respeto, tolerancia y paciencia”.
La Fiscalía desestimó la participación de operadores del FSLN en la Secretaría de ese partido, mediante el registro al libro de control y visitas de la sede presidencial, controlado por policías y militares del Ejército de Nicaragua.
Por supuesto, no hay registro de la visita que según Armel González, hizo a la sede junto a Miranda, quien entonces era el designado cónsul nicaragüense en Liberia, Costa Rica.
Además, según la Fiscalía, en la gasolinera Texaco Guanacaste donde ambos personajes presuntamente se habrían reunido para negociar la coima, no se encontraron las cintas filmadas por las cámaras de seguridad, ya que éstas son rebobinadas cada dos meses y vueltas a usar por el servicio de vigilancia interno.

Sí hubo reunión en Arenas Bay
En lo que existen evidencias razonables, según la investigación del fiscal, es en el encuentro entre Miranda y González en las oficinas de Arenas Bay, donde el empresario grabó al ex diputado sandinista con una grabadora digital marca Olympus, oculta en un bolsillo.
No obstante, el razonamiento del fiscal, de acuerdo con las investigaciones, es que la grabación trata sobre la conversación entre dos personas haciendo negocios y procurándose ventajas mutuas.
Este hecho se reconoce a pesar de la negación del mismo por parte del ex diputado sandinista, quien juró y rejuró que nunca llegó a las oficinas de Arenas Bay, y que, por el contrario, recibió ofertas de sobornos de González por vía telefónica.
“En ningún caso están presentes actos coercitivos que obliguen uno a otro sujeto a realizar actos contra la voluntad y que pongan en riesgo su integridad física, sus bienes y los de su familia (…) en ningún caso el actuar del señor Miranda afectó la libre autodeterminación del señor González”, precisa el informe.
Después de desestimar los delitos imputados a una y otra parte, el fiscal ordenó pasar el caso a investigación en lo que se refiere a los delitos de daños al medio ambiente y al conflicto de la propiedad con la Cooperativa “Pedro Joaquín Chamorro”. De la extorsión y las coimas, no se habló más.