Nacional

Denuncia retención ilegal en EmbUSA y en la Policía

* Jefe de Seguridad de sede diplomática lo capturó arma en mano

Luis Alemán

Un ex empleado de la Embajada de los Estados Unidos en Nicaragua denunció que fue objeto de vejámenes por parte de un miembro de la seguridad de la sede diplomática, quien lo acusó de formar una banda y de robar combustible propiedad de los Estados Unidos. También denunció que lo mantuvieron durante más de 10 horas en contra de su voluntad dentro de una oficina, donde lo interrogaban bajo amenazas.
Pero las denuncias del ex empleado también fueron dirigidas hacia varios agentes de la Policía Nacional, a quienes acusó de mantenerlo desnudo y “enchachado” dentro de una celda de la Dirección de Auxilio Judicial, de donde lo sacaban para someterlo a interrogatorios prolongados.
Se trata de Bayardo Leiva Escobar, quien según él, laboró durante cinco años para la Embajada de los Estados Unidos en Nicaragua, donde prestaba servicio de mantenimiento en las propiedades que los Estados Unidos tienen en el país.
“Me colocaron una pistola en la cabeza y me acusaban de robar combustible”, aseguró Leiva Escobar, en su denuncia ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos. Norwin Solano, abogado del Cenidh, confirmó que verificaron a través de la Embajada que Leiva fue empleado de la misma.

Lo acusan de robo
Leiva Escobar relató que el pasado uno de noviembre recibió la orden de dirigirse a la residencia del embajador de los Estados Unidos, ubicada en la entrada a Santo Domingo, para retirar 250 galones de combustible que serían usados para alimentar los generadores de electricidad de la Embajada. Cuando venía de regreso, poco después de la primera entrada a Las Colinas, sobre la carretera hacia Masaya, fue interceptado por un vehículo en el que viajaba el señor David Nordoloos, jefe de seguridad de la Embajada.
Nordoloos, usando una pistola, lo obligó a salir del vehículo y le ordenó que se tirara al suelo, donde le colocó el arma en la cabeza acusándolo de robar combustible. Luego fue trasladado a la Embajada, donde fue sometido a un interrogatorio por agentes de seguridad y agentes policiales vestidos de civil, quienes lo llevaron de nuevo a la residencia del embajador, donde lo obligaron a posar “como si estaba sacando combustible para que me tomaran fotografías”.
Leiva señaló que cerca de las 10:00 p.m. del primero de noviembre fue trasladado a Auxilio Judicial de la Policía, donde los mismos agentes de civil lo sacaban constantemente de la celda para someterlo a interrogatorios. “Me exigían que les dijera que yo era miembro de una banda, y quiénes eran los otros miembros, que confesara que había robado combustible”, relató.

Cumplió orden, dice
Según el ex empleado de la Embajada norteamericana, lo único que hizo fue cumplir con una orden de su jefe inmediato, y que le extrañó la acción en su contra porque ese procedimiento era normal hacerlo cada vez que se tenía que poner combustible a las plantas generadores de electricidad.
Leiva fue mantenido preso hasta el domingo cuatro de noviembre, cuando fue llevado a los tribunales, donde la Fiscalía lo acusó. Según el abogado del Cenidh, la detención de Leiva fue ilegal. “Lo mantuvieron detenido durante cuatro días, y hasta el domingo la Fiscalía acuso”, explicó Solano. Pero eso no es nada, la juez donde se instruyó la causa admitió la acusación a pesar de la detención ilegal del procesado.
EL NUEVO DIARIO consultó a la Embajada de Estados Unidos sobre el caso denunciado en el Cenidh, pero en la oficina de Comunicaciones de la sede diplomática prometieron investigar el tema para luego dar la versión, cosa que no hicieron durante el día de ayer.