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Siamesas estables y médicos optimistas


Corresponsal Costa Rica
Los padres y familiares de Yurelia y Fiorella, las niñas siamesas separadas exitosamente este lunes, continúan agradeciendo a Dios, a los médicos del Hospital Infantil Lucile Packard y a la Fundación Mending Kids Internacional por la ayuda que han recibido para ver a sus hijas separadas.
Sin embargo, Gary Hartman, cirujano clave en la separación, reiteró a través de una nota de prensa, que la separación fue satisfactoria pero que hay que esperar la evolución de las pequeñas.
“Fue complicada y arriesgada” la cirugía, todavía “hay que enfrentar muchas barreras para su completa recuperación”, indicó el galeno, recordando también que antes de la intervención hubo varios meses de preparación de los equipos multidisciplinarios.

50% de posibilidades de sobrevivir
El médico, sin ser muy pesimista, sostiene que ambas tienen un 50 por ciento de probabilidades de sobrevivir, aunque hasta el momento su recuperación va por buen camino.
Existe cierta zozobra porque en los próximos días Yurelia será sometida a otra operación para tratar de corregir una afección cardiaca congénita, denominada doble salida en el ventrículo derecho.
Las autoridades del hospital, de igual forma, supervisan con esmero la asimilación y acoplamiento independiente que ahora tienen las niñas de su sistema circulatorio, pues antes compartían el torrente sanguíneo.
El comunicado del Lucile Packard señala que la fusión de los corazones y el compartir el hígado causa incertidumbre, sobre cómo el sistema circulatorio de cada una funcionará solo a partir de ahora.
Asimismo, que a las niñas, después del período de recuperación, les corregirán la malformación que tienen en el esternón, producto de la forma en que estaban unidas.
El cirujano principal, Gary Hartman, expuso que “docenas de personas trabajaron juntas, y la función cardiaca de las niñas mejoró cuando ellas fueron separadas”.

Fue de 9 horas la operación
Durante las nueve horas que duró el proceso (rectificaron la duración), cada pequeña contó con un equipo de especialistas en enfermería, anestesia, cirugía cardiotorácica, pediatría, plástica y by pass coronario, entre otros.
A pesar de la emoción y la alegría que embargan a estas familia nicaragüense radicada desde hace 13 años en Costa Rica, no dejan de pensar “que pronto vendrán días duros” para que sus niñas se desarrollen.
No dejan de agradecer las oraciones y la solidaridad que han recibido de los costarricenses y de los compatriotas radicados aquí, pero les hará falta mucho apoyo económico pues prácticamente no tienen nada para la nueva vida que llevarán de manera independiente las menores, quienes se suman a otros cinco hijos, de un total de once que tiene María.

Requieren ayuda de Nicaragua
De las autoridades nicaragüenses esperan que los tomen más en cuenta, porque el apoyo ha sido nulo. “Una vez visitó a las niñas el embajador (Harold Rivas Reyes), después de eso, sólo en promesa de ayuda se han quedado”, confesó José Luis Rocha, padre de Yurelia y Fiorella.
Mientras que María Arias reiteró que “Don Daniel” (el presidente Daniel Ortega) recuerde que hasta laboró para él. “Las niñas también son nicaragüense. Pedimos al gobierno apoyo ahora en el proceso de recuperación”, comentó Milton, su hijo.
Él nos comentó que la buena noticia les llegó pasada las dos de la tarde de este lunes cuando su padrastro, José Luis Rocha, les llamó para que avisaran también al resto de familiares.
“Estamos súper contentos. Mi mamá no paraba de llorar cuando le dieron la noticia los médicos, me dijo mi padrastro. Aquí estamos ansiosos esperándolas, pero aún no tienen una fecha de regreso”, indicó Milton, el mayor de los hermanos que están en Costa Rica.

leonelmen@gmail.com