Nacional

Pequeña fortuna para liberar a “narco abuelita”

** Es una nicaragüense de 87 años, que “caneaba” en Guatemala ** Cuando la detuvieron con cocaína en aeropuerto La Aurora, andaba en silla de ruedas

Edgard Barberena

La nicaragüense María Luisa Padilla viuda de Castro, de 87 años, salió el sábado de una prisión guatemalteca donde cumplía una pena de 12 años de prisión, después de que en el Aeropuerto La Aurora de ese país la “quebraron” con cocaína.
Silvio Mora, Embajador de Nicaragua en Guatemala, dijo a EL NUEVO DIARIO que la anciana había sido capturada en octubre de 2002, y sólo había cumplido cinco años de prisión, pero su libertad fue producto de gestiones diplomáticas y abogadiles.
La liberación de la anciana ocurrió luego de pagar una multa de 50,000 quetzales, unos 7 mil dólares, más tres mil dólares que sus familiares
tuvieron que pagarle a una abogada guatemalteca, la que según el diplomático había retrasado los trámites para liberar a la anciana.
“El mejor regalo navideño recibido en la vida es la libertad de nuestra María Luisa”, dijeron los sobrinos de la anciana, Raúl y Emelina, los que se llevaron a su abuela ahora para ambientarse nuevamente a la sociedad.
Iba en silla de ruedas
Cuando la capturaron en el aeropuerto, la abuelita se movilizaba en silla de ruedas, y los efectivos antidrogas de la fuerza pública guatemalteca encontraron adheridos a su cuerpo tres kilos de cocaína, según dijo en su oportunidad el jefe de la Fiscalía Antinarcóticos de Guatemala, Fernando Mendizábal.
“El caso de doña María Luisa es único en este país. Desde que fue detenida, los medios guatemaltecos la conocen como la “narco-abuelita”, y de poco o nada le valieron a la ancianita nicaragüense sus ochenta y tantos años, pues fue a parar a una cárcel fría y sucia”, dijo el embajador nicaragüense en ese país.
“Como autoridades nicaragüenses la visitamos en el Centro Femenino, donde siempre la encontramos en estado depresivo, en silla de ruedas o en andarivel. Derramaba lágrimas y nos manifestaba: ‘A mi edad no aguanto la situación carcelaria’, nos dijo también que no quería seguir viviendo”, dijo Mora.
De paso, el embajador informó a EL NUEVO DIARIO que las autoridades civiles y militares de Guatemala “nos confirman que nuestro gobierno está interesado en que estas personas (los nicas que guardan prisión en Guatemala) sean repatriadas y terminen de pagar su deuda con la sociedad en las cárceles nicaragüenses”.
“Lo cierto es que muy poco puede hacer la Embajada por los compatriotas presos en este país. Hemos visitado algunas de las once cárceles de la capital, donde duermen en pedazos de colchones y comen su ‘chupeta’ 59 nicaragüenses, incluyendo 11 mujeres”, dijo el embajador.
Dijo Mora que en las prisiones guatemaltecas hay casos que impactan por el drama humano que encierran. Los 48 hombres y 11 mujeres nicas detenidos en Guatemala se supone que están por robo, secuestro, documentos falsos, asesinato, estafa, traslado ilegal de armas y prostitución; por supuesto que todos alegan inocencia.
“El caso que más nos impactó fue el de doña María Luisa Padilla viuda de Castro, por ser anciana, por ser mujer y por estar enferma. La abuelita esperaba día y noche que la justicia divina o terrena se acordara de ella... Todo indica que el Niño Dios le adelantó sus navidades”, terminó diciendo el embajador.