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Cumbre borrascosa y Ortega no fue a Perú

** Rodríguez Zapatero sentenció a Chávez con la siguiente frase: “Que sea la última vez” ** Chávez a su vez se preguntó: “¿Ese rey era el mismo que estaba cuando el intento de golpe de 2002?”

El altercado verbal entre el presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, el rey Juan Carlos y el mandatario venezolano, Hugo Chávez, durante el cierre de la XVII Cumbre Iberoamericana en Chile, dejó como consecuencia la cancelación intempestiva del viaje del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, al Perú.
De acuerdo con informaciones cablegráficas, el embajador de Nicaragua en Lima, Tomás Borge, justificó el “cambio de planes” argumentando que Ortega debía regresar a Nicaragua para atender la emergencia por la destrucción que dejaron las lluvias el mes pasado.
El presidente de Perú, Allan García, se solidarizó con el mandatario español y el rey Juan Carlos de Borbón, por el fuerte intercambio verbal con Chávez; mientras que Ortega tomó bando a favor del presidente venezolano.
Las excusas de Tomás
El embajador nicaragüense en Perú rechazó que la visita de Ortega haya sido interrumpida por el altercado en la Cumbre Iberoamericana que involucró a los presidentes Rodríguez Zapatero, el rey Juan Carlos, y a Chávez, que dividió en dos bandos al resto de participantes del cónclave.
“Alan García se solidarizó con el rey de España, tiene todo el derecho del mundo... y Daniel (Ortega) se solidarizó con Chávez, pero no hay ninguna relación entre este incidente y la posposición de la visita de Daniel al Perú”, dijo el embajador a la radioemisora RPP.
La agencia de noticias estatal Andina informó el sábado que el presidente peruano llamó por teléfono al rey de España para darle su respaldo por el incidente con Chávez.
“En Nicaragua hay una crisis muy severa. Pensaba Daniel que no iba a haber problema y que podía estar unas horas en el Perú”, pero los daños por el mal clima dejaron al país “al borde del hambre, lo cual quiere decir que en cualquier momento se presentan situaciones extremadamente complicadas”, expresó el diplomático.
La Cancillería peruana anunció el sábado que Ortega llegaría desde Santiago de Chile para atender una invitación que le hiciera García.
Una reunión entre los mandatarios se celebraría el domingo para tratar temas como la posibilidad de iniciar negociaciones de un acuerdo comercial con Centroamérica.
El canciller José Antonio García Belaunde dijo a la AP que no acordó una nueva fecha para reprogramar el encuentro entre ambos mandatarios.
Por otra parte, el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, descartó que los “debates intensos” mantenidos en la XVII Cumbre Iberoamericana vayan a poner en riesgo las relaciones entre España y Nicaragua.
La sentencia de Zapatero
Santiago, Chile (AFP)
Por José Luis Varela
La Cumbre Iberoamericana de Santiago, que debía unir a los países en torno a la protección social, terminó por evidenciar una serie de malestares políticos y la constatación de las divisiones entre el bloque liderado por Hugo Chávez y los demás países de la región.
El incidente de la sesión final en el que el rey Juan Carlos de España mandó a callar al presidente venezolano fue el episodio más llamativo, pero de ninguna forma el único de una reunión de 22 mandatarios, que desde su inicio mostró señales de que los ánimos estaban crispados.
“¿Por qué no te callas?” La amonestación del rey a Chávez, quien no dejaba de interrumpir al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, mientras éste trataba de terminar una intervención en el final de la cumbre, se convirtió en el símbolo de las diferencias.
Un episodio que se complementó con una advertencia posterior de Zapatero a Chávez --”que sea la última vez”--, y una respuesta horas más tarde de Chávez, quien dijo que “a mí no me mandan a callar”.
Los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Nicaragua, Daniel Ortega, respaldaron a Chávez durante la Cumbre de los Pueblos, un encuentro popular de organizaciones de izquierda que se celebró una vez terminada la reunión iberoamericana.
En varias instancias, la actitud del rey y de Zapatero fue respaldada de manera expresa por el presidente peruano, Alan García, y de una manera más tácita por el colombiano Álvaro Uribe y por la anfitriona Michelle Bachelet, que propugnaron por el respeto que los españoles exigían.
Pero también Chávez dinamitó el tema central de la cumbre, por el que tanto apostó Bachelet, señalando: “La cohesión social no me gusta. El infierno puede estar muy cohesionado. Es un término muy conservador, muy estático”.
Correa “se desmarca”
La Cumbre mostró también señales de que el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, intenta desmarcarse del bloque liderado por Chávez.
En el comienzo de la Cumbre se pronunció contra la reelección indefinida (en momentos en que el venezolano busca una reforma constitucional para que esa figura se apruebe en su país), y al final no asistió a la llamada Cumbre de los Pueblos.
Chávez se pregunta si el Rey estaba al tanto del golpe de 2002
Santiago de Chile / EFE
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se preguntó hoy si el Rey de España “sabía del golpe en 2002”, que le apartó 48 horas del poder, antes de emprender regreso a Venezuela desde la capital chilena.
En declaraciones a los periodistas, Chávez afirmó que ese año había “el mismo Rey” en España, y se preguntó “si sabía (el monarca) del golpe en 2002”.
“Señor rey, responda: ¿sabía usted del golpe de Estado en Venezuela?”, preguntó el gobernante venezolano un día después de la clausura de la Cumbre Iberoamericana.