Nacional

Graves cargos y removido Jefe de la Naval en RAAN

* Mandos superiores dicen que es un traslado normal, pero relatos sobre su actuación en Cayos Miskitos son estremecedores

Fermín López

PUERTO CABEZAS
De forma silenciosa, mandos superiores del Estado Mayor de la Fuerza Naval removieron de su cargo de Jefe de la Capitanía de Puertos en esta ciudad, al capitán de corbeta Julio César Zapata, quien presuntamente corre con responsabilidad por las muertes que se dieron en los Cayos Miskitos tras el paso del huracán Félix.
Al capitán de corbeta Julio César Zapata se le señala de haber mentido ante las autoridades regionales el tres de septiembre a las dos de la tarde, cuando dijo que la Fuerza Naval había evacuado a toda la población que estaba en los Cayos Miskitos, y que únicamente unas cuarenta personas habían quedado en el área por su libre voluntad.
De la misma manera, se le señala de no haber actuado a tiempo con las lanchas de rescate, de tal forma que el rescate y búsqueda de sobrevivientes se comenzó a dar hasta el jueves, dos días después del paso del huracán, cuando ya mucha gente había muerto de frío, hambre, sed o cansancio.
Ivania Chow, una mujer que sobrevivió a los embates de “Félix” en los Cayos Miskitos, dijo a EL NUEVO DIARIO que horas después del paso del huracán, ellos llamaron vía radio de comunicación desde el barco “Mister Julie”, donde se habían refugiado unas 170 personas, a la base de la Capitanía en esta ciudad, pidiendo auxilio, debido a que había muchas personas heridas y golpeadas que necesitaban atención médica, pero que el Jefe de la Naval les contestó que no podían salir, sino hasta segunda orden emitida “desde arriba”.
Tuvieron que inventar historia para que llegaran
Agrega esta joven madre que a los dos días de permanecer en el barco, ya el agua y el poco alimento que había en la embarcación se habían agotado, y que estaban varados en uno de los Cayos, por lo que se vieron obligados a inventar un hecho, comunicándole a la Fuerza Naval nuevamente que era urgente su presencia en los Cayos, debido a que había aparecido una lancha con cuatro individuos presuntamente colombianos, y que tres estaban mal heridos y uno muerto, además que estaban a bordo de una lancha con una carga enorme de cocaína.
Varios de los que sobrevivieron a bordo del “Mister Julie”, y que fueron partícipes de la magnífica idea, dijeron que el mismo Jefe de Capitanía se puso en el radio y les dijo: “No se preocupen que ya vamos para allá... y en menos de una hora teníamos dos lanchas de la Fuerza Naval con nosotros”, dijo uno de los sobrevivientes.
La misma alcaldesa de Bilwi, Nancy Elizabeth Henríquez, tildo públicamente al capitán Zapata de racista por haber dejado morir a los miskitos, considerando que los que estaban allá la noche que iba a pegar el fenómeno, no eran de su raza.
Las declaraciones hechas por el Jefe de Capitanía durante se desarrollaba la reunión del Comité Regional de Emergencias el tres de septiembre por la tarde, están en contradicción con los resultados devastadores en el área de los Cayos Miskitos, donde los muertos sobrepasaron los trescientos, considerando los cuerpos de los que fueron encontrados y los que el mar se tragó para siempre.
Nildo Amancio, un motorista de Sandy Bay, quien el miércoles cinco por la mañana salió de su casa ubicada en Nina Yari y rescató a 43 personas con vida, dice que si las lanchas rápidas de la Fuerza Naval, que normalmente usan para capturar narcos hubieran salido ese día junto con él, la cantidad de muertos y desaparecidos sería distinta a la que hoy se maneja.
Este héroe manifestó que a las cinco y media de la noche rescató los últimos sobrevivientes de ese día, los que ya se encontraban a ocho millas en aguas hondureñas, lo que significa que muchas de las personas murieron en las profundidades del océano, y que el jueves por la tarde, cuando la Fuerza Naval se animó al rescate, ya era demasiado tarde.
Mientras tanto, una fuente ligada al Estado Mayor de la Fuerza Naval, dijo vía telefónica a EL NUEVO DIARIO, que el cambio repentino del capitán Julio César Zapata es algo normal, y que si bien es cierto que sólo permaneció en la región cinco meses, fue porque estaba aquí de forma temporal, y que ahora permanecerá en la base naval ubicada en Bluefields, pero que no tiene nada que ver con los acontecimientos ocurridos el cuatro de septiembre.