Nacional

De nuevo ataca el “grisi siknis”

* Sospechan de “brujos” que así logran recaudar dinero; otros suponen el efecto de cultura occidental en pueblos autóctonos * Solicitarán al Minsa para que tenga en su presupuesto a las curanderas, porque “son las únicas” que “pueden frenar al mal” * Pastor piensa que un espíritu maligno ronda comunidades para atacar a la gente, por lo que hacen ayuno y oración

Francisco Mendoza

RÍO COCO, JINOTEGA.

La locura colectiva que el año pasado atacó las comunidades mayangnas y miskitas de Raití, hoy regresa de nueve pero en las comunidades miskitas de Adepcimisujin, ubicadas sobre las riberas del Río Coco.
Once personas ya padecen el mal. Dos de ellas se encuentran perdidas en la montaña adonde se internaron a toda carrera, producto de la locura que les provoca la rara perturbación, la que según los dirigentes miskitos, sin mostrar evidencias, produce escenas propias de un cuento de Gabriel García Márquez: unos arrojan por la boca grapas, otros clavos, algunos cucharas, la mayoría pelos, mientras que otros se conforman con tirar candados y cualquier objeto.
Este mal, que es conocido como “grisi siknis” (del inglés crazy sickness o locura). Unos piensan que es una enfermedad “sobrenatural”. Según los dirigentes de las comunidades afectadas, es producida por brujos que se dedican hacer mal a las personas, y señalan que la ciencia médica se ha visto incapacitada de poder curar a quienes la padecen, por lo que han tenido que buscar a otros curanderos para atender a los enfermos.
Primitivo Centeno, presidente ejecutivo de la organización Miskita Indian Tasbalka Kum (MITK), señaló que ésta es una enfermedad nativa, porque es la misma gente de la comunidad que les hace mal a los demás, principalmente a los jóvenes que son los más perjudicados con esta enfermedad de locura que provoca ataques colectivos.

Luego no recuerdan nada
Esto es peligroso, porque el afectado agarra palos, machete, lo que haya, y comienza a atacar las viviendas y a la gente, para luego salir corriendo. Cuando logran ser curadas no se acuerdan de nada, aseguró el dirigente, quien señaló que sólo en la comunidad de Walakistan, el año pasado, 65 jóvenes en edad escolar sufrieron esta enfermedad.
Actualmente las comunidades afectadas son Piu con cinco personas, San Andrés de Bocay con cuatro, y Amarrana con dos, para un total de once afectados, por lo que ya están buscando cómo coordinar con el Minsa para que les ayude a buscar a las curanderas. El año pasado la institución de salud los apoyó con dinero para pagarle, ya que están cobrando muy caro, aseguró el dirigente misquito.
Para el presidente de la comunidad de Yakalpanani, Pedro Urbina Zelaya, este ataque de grisi siknis viene a ser un negocio para los brujos que practican este mal con tal de hacer reales. Lo extraño es que sólo ataca en noviembre y los costos de cura son muy altos. Los precios van desde 14 mil hasta sesenta mil córdobas, y la gente queda sin nada debido a que la obligan a vender hasta el ganado, si tiene, con tal de sanarla.
El problema es que cuando descubren quién es el brujo que le causa el mal a la comunidad, no lo pueden acusar judicialmente debido a que faltan los elementos probatorios que exige el Código Penal, y por eso el año pasado, cuando se descubrió y se capturó a dos muchachos por ser los autores de la enfermedad, la comunidad se reunió para quemarlos vivos, aunque después decidieron darles otra oportunidad, pero con el compromiso de que curaran a las personas afectadas, lo que hicieron. Luego se vieron obligados abandonar la comunidad.

¿Espíritu maligno ronda comunidades?
Para el pastor de la Iglesia Evangélica de la comunidad de Ulwaskin, Jerónimo Pérez Urbina, ésta es una enfermedad sobrenatural que no pude ser curada por la ciencia médica, debido a que es un espíritu del mal que se anda moviendo y atacando a las comunidades miskitas, pues comenzó en San Andrés, Amarrana y Piu, por lo que mañana puede estar en otra comunidad.
Señaló que hay miedo en la comunidad, pero no en los siervos de Dios, quienes están haciendo ayunos y oración para alejar al espíritu del mal que está afectando a la población miskita, pero también para quienes practican el mal, porque están dejando sin dinero a quienes afectan con su maldad.
Un informe de Prensa Latina indicó, el año pasado, con base en lo que dijo un científico social, que “los brotes de histeria colectiva o 'grisis siknis' (son) provocados por los intentos de imponer la cultura occidental a las comunidades autóctonas, sin embargo, no son exclusivos de los miskitos”.
”Entre los esquimales se le conoce como 'pibloktop', en las tribus de los navajos norteamericanos le llaman 'embrujo frenético', mientras que para la etnia ngawbere, del occidente de Panamá, se trata del 'chakore'.