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¿Qué adormece luchas sociales?


De continuar la tendencia alcista del costo de la vida, las protestas en las calles podrían comenzar a tomar fuerza, a pesar del silencio de los que antes encabezaban las marchas y llamaban a la desobediencia social, y que ahora son empleados del gobierno, dijeron ayer líderes sociales.
“Se le ha dado un chance al gobierno para que se termine de acomodar”, dijo ayer el dirigente del Movimiento Comunal, Enrique Picado, quien advierte que el tiempo ha transcurrido y que las protestas empezarán a verse en todo el país.
Picado rechazó que no exista beligerancia de parte de quienes se organizan para velar por los derechos de los consumidores y de los ciudadanos en general; y más bien atribuyó la falta de movilización de la población, al margen que se le ha dado al gobierno para que empiece a dar respuesta a sus más sentidos problemas.
“Hay una fase de acomodamiento que ya casi va a cumplir un año, y creemos que ya es suficiente tiempo como para que el Ejecutivo empiece a actuar en beneficio de los nicaragüenses con menos posibilidades”, agregó.
A esto sumó que la misma población pobre ha dado una tregua en las protestas porque en los hospitales los servicios de salud han vuelto a ser gratuitos al igual que la educación en las escuelas públicas.
“Pero además, tomá en cuenta que el pobre entre asistir a una protesta y buscar el bocado del día, prefieren el bocado del día”, comparó.
No obstante, estimó que “ya es hora” de que todas las organizaciones sociales y sindicales comiencen a organizarse por barrio y distrito en busca de hacer presión al Ejecutivo de manera que cumpla con lo prometido en campaña electoral, y abanderarse en busca de la mejoría de la vida de los nicaragüenses en general “porque sólo el pueblo salva al pueblo”.

Están en otras cosas
El actual presidente de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN), César Pérez, alegó que los universitarios han estado enfocados en apoyar las tareas de emergencias en Puerto Cabezas.
“Pero ahorita casualmente nosotros tenemos Comité Nacional esta semana, para analizar toda la situación que tenemos en el país, y ver la posición que tendremos”, sostuvo.
Mientras, lo único que han hecho al respecto es enviar una carta al Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), en la cual solicitan una reunión con las autoridades, porque el 60 por ciento de la población universitaria provienen de los departamentos.
“El movimiento estudiantil no está adormecido, para la próxima semana pretendemos tener una propuesta en lo que corresponde a las acciones a realizar, exigiendo que no se sigan dando estas alzas indiscriminadas, porque la crisis económicas está terrible”, señaló.
Luego Pérez indicó que el gobierno “no necesariamente tiene que dar todas las repuesta aquí, porque el Cosep tiene empleados a miles de nicaragüenses y no quieren elevar el precio del salario mínimo cuando tenemos la canasta básica que está en siete mil córdobas”.
Sin embargo, el mismo Pérez reconoció que la situación para los universitarios es desesperante.
“El estudiante universitario está con problemas serios. Las familias no tienen ya para poder estar pagando todos los gastos que causan los estudios en educación superior: pago de alimentación, transporte y alojamiento, en el caso de los que no son becados internos, que son la gran mayoría. La situación estaba mal, ahora está peor”, admitió.
EL NUEVO DIARIO consultó también a Violeta Granera, directora ejecutiva del Movimiento por Nicaragua, organización que sólo protesta en contra del pacto, y a la que nunca se le ha visto impulsando una movilización por la carestía de la vida.

Lo uno va con lo otro
“Es cierto que puede haber una percepción en algunos sectores, porque desgraciadamente el vínculo entre la parte institucional y lo que afecte en los bolsillos de la ciudadanía y en su calidad de vida no está totalmente claro para la gente, pero lo uno y lo otro no están desligados”, justificó.
Granera aclaró que el Movimiento por Nicaragua tiene una misión bien definida, que es la de defender la institucionalidad y el estado de derecho del país, “porque estamos convencidos de que si no hay una profundización de la democracia institucional, tampoco vamos a lograr democratizar la sociedad y la economía”.
Desde la perspectiva de los derechos humanos y su experiencia como ex dirigente estudiantil, Gonzalo Carrión, al analizar el comportamiento de los llamados movimientos sociales, consideró que los que antes protestaban por la carestía de la vida ahora guardan un “silencio cómplice”, porque son empleados del gobierno que astutamente los quitó de en medio dándoles cargos públicos desde los que ganan muy bien.
“Yo no veo lógico que Yasser (Martínez, ex dirigente estudiantil) salga a protestar ahora, porque es diputado de los que llega a tocar botones sobre lo que le orienta su partido, que es el que gobierna, y por tanto todas las luchas de antes pasaron a un segundo plano. Él está conforme con su gobierno y todo bien. Lo mismo (ocurre) con Ruth Selma (Herrera, presidenta Ejecutiva de Enacal), que ahora no ve nada malo”, refirió.
“Ya no soy dirigente estudiantil”, fue lo primero que respondió Yasser Martínez, uno de los aludidos por Carrión.
EL NUEVO DIARIO le consultó a Yasser Martínez, diputado por el Frente Sandinista ante la Asamblea Nacional, por qué los estudiantes universitarios no han protestado en las calles y avenidas de la capital ante el incremento del costo de los servicios básicos, sobre todo en la tarifa del pasaje, lo cual afecta sensiblemente a este sector de la población.

Ya renunció, dice
“Yo renuncié al movimiento estudiantil hace más de un año. Ahora estoy en otro escenario. Sin embargo, hay un vínculo siempre. Pero yo ya no estoy al frente ni tengo una varita para decirles: “Hagan esto”. Ellos tienen sus propias decisiones”, aseguró.
“La verdad es que actualmente yo no estoy dirigiendo el movimiento estudiantil, y cuando estuve dirigiéndolo las orientaciones venían de los estudiantes. Había una reivindicación natural en el estudiantado. No había nadie que dijera “movilícense”. “Nada que ver”, añadió.
Sobre el incremento de la tarifa del pasaje, Martínez expresó su apoyo a los universitarios si éstos quieren marchar en contra, aunque sugirió que las protestas deben incluir a gremios de distintos sectores sociales, porque el estudiantado no es tan representativo.
“La FES debe movilizarse, los trabajadores, Anden. En Managua, más de 800 mil personas utilizan el transporte, y de los estudiantes de Managua sólo existen 16 mil en las universidades. Para que te des una ida, pues, es decir, ¿cuánto es eso? Ni el 10 por ciento. Es como el 3 o el 4 por ciento de la gran población del transporte urbano colectivo”, explicó.
Pero insistió en que la Asamblea Nacional es el escenario ideal para impulsar políticas que le permitan a la población defender sus derechos como consumidores, y “crear una cultura del consumidor”, sin embargo, no se le conoce la voz en esa Asamblea.
Otro flanco por el cual los nicaragüenses pueden exigir el respeto de sus derechos, según él, es participando directamente con los Consejos del Poder Ciudadano, creados por el gobierno de Daniel Ortega.