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Más detalles sobre abusos de alcalde de Chinandega


Róger Olivas

CHINANDEGA

Nicolás Mateo Ordóñez Salmerón, ex responsable de la Unidad de Adquisiciones (compras) de la Alcaldía de Chinandega, denunció mediante un escrito ante la Contraloría General de la República (CGR) y la Fiscalía de este departamento, que el alcalde Julio César Velásquez Bustamante vendió el 28 de julio del corriente año doce toneladas de chatarra de una pala mecánica y un patrol por la cantidad de 155 dólares cada una, y no se extendió recibo ni factura por el valor total de 1,860 dólares al chatarrero Juan Orlando Núñez.
“La transacción fue efectuada mediante el intermediario Juan Barahona, primo del alcalde, y llevó a pesar la chatarra a Insecticidas San Cristóbal. Una vez efectuada la pesa se dio la paga y no le entregó ningún recibo”, aseguró el denunciante.
Otro de los señalamientos del ex funcionario es la venta en unos 10,000 córdobas de un camión Ford amarillo en mal estado, que se utilizaba en el bacheo de las calles de Chinandega, a Róger Martín Centeno, quien habita de la Policía de Quezalguaque una cuadra al sur y 600 metros al este.

Maquinarias de la municipalidad para obra particular
“Se efectúan trabajos en el adoquinado del camino en donde se construirá el Hotel San Francisco, que sita frente al Inatec. Esta obra inició hace tres meses, y es propiedad de Eva María Reyes, cuyas contribuciones no han sido enteradas por el concepto de impuestos de construcción”, afirmó el quejoso.
Ordóñez Salmerón dijo que la propietaria adquiere adoquines a nombre de la alcaldía y es exonerada del pago de impuestos. Según él, Reyes además es beneficiada con un convenio de parte de la alcaldía para depositar en caja el efectivo del costo de los adoquines para que la comuna realice las compras. Luego los adoquines son entregados en la ubicación del proyecto tras ser adquiridos en la empresa Mayco, de Managua.
Manifestó que José Ángel Solórzano realiza y supervisa la obra utilizando recursos humanos y maquinaria de la comuna.
Por otro lado, el ex funcionario denunció que existe un alto índice de gasto de combustible, el cual es utilizado para uso de vehículos personales y donaciones a particulares y familiares, lo cual puede verificarse en el estado de cuentas emitido por la estación gasolinera (órdenes de compra y detalles de facturas) del 2005 al 2007.
Denunció la venta de chatarra por el orden de 72,220 córdobas, los cuales jamás ingresaron a las arcas de la comuna. También la coima de 116,000 córdobas por la compra de materiales ferreteros a su tía en segundo grado, María Teresa Bohórquez Bustamante.