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“¿Populismo? No sé, tengo trabajo y atienden a mi hijo”

* “Antes de Chávez, cuando uno llegaba a la clínica, lo primero que le preguntaban era: ¿De qué empresa viene? No te preguntaban: ¿Qué dolor tiene usted?” * “Los médicos cubanos nos atienden con cariño en los barrios. Se convocó a los doctores de Venezuela y no quisieron vernos, porque era ‘rayarse’ con el Presidente”

Edwin Sánchez

¿Populismo del presidente Hugo Chávez? ¿Una forma de obtener clientela política entre las barriadas? “Yo no sé, que los que lean esto lo vean como quieran, pero yo me siento bien, atienden a mi hijo y a mí me dieron por fin el título de propiedad de una casa”.
José Urbano, un hombre de 38 años, de oficio herrero, de Ciudad Guayana, Venezuela, muestra una carpeta con el título de su propiedad. En 1969 sus padres entraron con otra gente a unos solares, y cada uno tomó su parcela. El asentamiento espontáneo se bautizó con el nombre de “La Lucha”.
Hoy, enseña sus documentos con el título “Programa de Regularización de la Tenencia de la Tierra”, decreto 1,666.
Antes debía pagar por el arrendamiento 20 mil bolívares por metro cuadrado, ahora, de una sola vez, por la totalidad del mismo pagó 365 bolívares, es decir, un bolívar por cada metro, que equivale a un cuarto de dólar.
Para leer parte de las escrituras se coloca sus anteojos y nos afirma: “Éstos me los dio la Revolución”. De verdad, poco faltó para que nos hablara la historia del empaste de una de sus muelas, porque un dentista de Cuba, también se lo trató.
Recorre Centroamérica para decir el otro lado de la realidad venezolana. José Urbano, pertenece a los “Consejos Comunales”, integrados por todas las organizaciones existentes de antes y después de la revolución.

Comité de Tierras
“Yo me desenvuelvo en el Comité de Tierras Urbanas, una forma organizativa que nace a través de un decreto por fuerza de ley, 1,666, del 4 de febrero de 2002. Es para hacer justicia social. En mi caso, yo nací en la comunidad donde vivo, que es un asentamiento espontáneo, donde la gente invadió para tener un lugar donde vivir.
“Mis padres lucharon por ese pedazo de terreno. Como seríamos los beneficiaros del decreto, entonces entramos en la onda organizativa. Solicitamos a todos los vecinos cualquier papel que tengan. Y la comunidad avaló”.

¿No es populismo, como dicen algunos sectores, porque no se respeta la propiedad?
Los sectores adversarios son los únicos que opinan de esa manera. En la prensa, cuando estaba la movilización por efecto del decreto se produjo esto. Las organizaciones atacamos fuertemente. Los líderes que desean acceder al poder se pronunciaron en contra de cualquier detalle, hasta que llegó el momento y el Presidente entregó los documentos.

¿Cómo se hará para que no terminen vendiendo estas propiedades?
Hay una cláusula que nos costó interpretarla al momento. Se nos explicó que ésta evita que la persona venda la parcela hasta por 10 años. Además, si demuestra la persona que debe venderla por una razón fuerte, el Estado, a través de un estudio, sabrá si la solicitud es válida, entonces se le exonera.
En las noches van con sus libretas a las escuelas, otros a la universidad; también tiene lentes, como éstos que obtuve por un programa. La persona va ahí, lo atiende un médico cubano, él hace el estudio y remite. Si tiene dolor de cabeza, lo manda al especialista o lo pasa a otro centro.

¿No será la búsqueda de clientelismo a la hora de las votaciones, esto de la tierra, atención de caries y anteojos, y de los que van a la escuela?
No sabría responderte directamente, lo dejaría al juicio de las personas. Lo que sí yo puedo decirte, como padre de familia, es que yo no tenía trabajo. Ahora me desenvuelvo mucho mejor.
En los últimos tiempos, el auge del trabajo ha aumentado. Me siento mucho mejor espiritualmente. Antes de Chávez, cuando uno llegaba a la clínica, lo primero que le preguntaban era: ¿De qué empresa viene? No te preguntaban: ¿Qué dolor tiene usted?
Hoy en día están los médicos cubanos, porque los médicos venezolanos, aunque fueron convocados, no quisieron porque era como “rayarse” con Chávez. Creían que era el populismo como usted me lo pregunta.
Ahora, nosotros los pobres vamos a la consulta, nos atienden con cariño, con amor, entonces yo no puedo decir si eso es populismo, pero sí nos sentimos bien reivindicados, porque es doloroso ir con el hijo a un módulo donde no se le atenderá y uno siente que se le va a morir la criatura. Ahora, si uno va a un módulo del programa “Barrio Adentro”, se le atiende. Van a la casa de uno también. Por eso, yo se lo dejo a juicio de las personas que lean estas palabras si esto es populismo.