Nacional

Médico, revolucionario y eminentemente humano

* Es el ortopedista más famoso del mundo, y entre sus pacientes tuvo a Yasser Arafat y Humberto Ortega * Sigue creyendo en la bondad del socialismo desde que participó por vez primera en las manifestaciones contra Batista * El peligro de EU, los méritos de Raúl, las visitas a Nicaragua y los éxitos de sus alumnos en nuestro país

Edgard Barberena

El prominente cirujano ortopedista y director del complejo internacional médico de Cuba, “Frank Pais”, doctor Rodrigo Álvarez Cambra, advirtió al presidente norteamericano George W. Bush que si se atreve a invadir Cuba, le va a costar unos cuantos cientos de miles de muertos norteamericanos.
El cirujano se expresó de esa forma al ser entrevistado por EL NUEVO DIARIO sobre las experiencias que ha tenido desde que fue un estudiante en tiempos de la dictadura de Fulgencio Batista.
Entre los pacientes más célebres del doctor Álvarez Cambra se cuentan el ya desaparecido líder palestino Yasser Arafat y el general retirado nicaragüense Humberto Ortega Saavedra.
Álvarez Cambra, quien se encuentra de visita en Nicaragua, considera que la Administración Bush no está en condiciones de pagar ese precio con una invasión a su país, hecho al que también recientemente se refirió el canciller cubano, Felipe Pérez Roque.
Respecto de la salud del líder cubano, Fidel Castro, el prominente cirujano, quien jamás ha cobrado un centavo por operar ya sea a un jefe de Estado o a una niña de los sectores más pobres de cualquier país latinoamericano, dijo que el problema que enfrenta el líder cubano es de tipo digestivo, del que se operó, y luego tuvo algunas complicaciones que son lógicas en ese tipo de enfermedad.
Negó las afirmaciones estimuladas por Washington, de que Fidel padezca cáncer, “porque lo que tiene es un problema de sangrado digestivo que se complicó y ha tardado en rehabilitarse, pero yo lo veo muy bien, se le ha dicho que no se apure porque es preferible tener a Fidel pensando que mirando y corriendo por ahí, ya que tiene 81 años de edad”.

Raúl se ganó el relevo
Dijo que en su país ya hay una generación de jóvenes que pueden dirigir el país, y al referirse a Raúl Castro, el doctor Álvarez Cambra lo calificó como el sucesor de Fidel, “pero ese cargo Raúl se lo ganó, porque estuvo 17 años en la lucha, atacó el Moncada, y durante el régimen de Batista estuvo preso y fue torturado. Se exiló en México y regresó a Cuba en el Granma y se lució peleando en la Sierra.
Después del Che Guevara, fue el segundo comandante que hubo después del triunfo de la revolución cubana, además organizó el Segundo Frente “Frank Pais” que llevó al traste al gobierno de Batista, “por lo que Raúl no es improvisado y no fue puesto en la presidencia de Cuba porque es hermano de Fidel, sino porque se lo ha ganado”.
Álvarez Cambra tiene en su currículum haber sido fundador del partido ortodoxo, de donde surge Fidel. Muy joven pasó a ser parte de la Juventud del Centenario, formó parte de los primeros grupos que comenzaron a luchar contra la tiranía, y resultó herido varias veces en manifestaciones estudiantiles. Después de la etapa de la lucha guerrillera ingresó al movimiento 26 de Julio, pero no en la Sierra, sino en la lucha clandestina que se hacía en las ciudades.
Al triunfar la revolución estuvo en unos dos cargos, pero los dejó para terminar sus estudios de Medicina. Estuvo en África cuando el Che Guevara estuvo en el Congo, así como en diferentes actividades revolucionarias, pero a partir de 1969 se dedica exclusivamente a la medicina, y dirige el Hospital “Frank Pais”, el más grande del mundo en la especialidad de ortopedia.

Por qué estudió Medicina
El padre del doctor Álvarez Cambra era español, fue un republicano que participó en la guerra de España, llegó enfermo a Cuba y al final lo mató la tuberculosis. Entonces, el ahora prominente galeno tenía 12 años. Recuerda que su padre desde joven quiso ser ingeniero de puentes y carreteras, y “le dio por decirme que fuera ingeniero, porque me regalaba camioncitos, puentecitos. Creo que quiso reflejar en mí lo que él no pudo ser, y esa historia estuve tratando, pero nunca me dijo que no estudiara Medicina”.
A su padre lo afectó la tuberculosis en una época en que esa enfermedad no se curaba, y lo poco que había era un fármaco que valía 15 dólares cada uno, y había que ponerle cuatro diariamente, “y 60 dólares eran el salario de un cubano en aquella época, y como no pudimos salvarlo, murió”.
“Eso me hizo pensar a mí estudiar Medicina para curar la tuberculosis, pero cuando termino la carrera ya la tuberculosis se había resuelto con la droga que la curaba, por lo tanto mi deseo estaba terminado”, dijo.
Cuando participaba en una manifestación --en tiempos del régimen de Batista-- entre el Parque Maceo y la universidad, donde “íbamos más de 500 muchachos y donde iba Camilo Cienfuegos, que estaba muy jovencito, ahí la Policía nos disparó y fue herido Camilo, y a mí me hicieron una herida no grave en el tobillo y me llevaron al Hospital Calixto García”.
Estando en el hospital vi a los muchachos curando, poniendo yeso, “a lo que me dije: si yo soy estudiante de Medicina voy a ayudarles, por lo que me bajé de la camilla y me puse a ayudarlos a poner yeso, pero hay un dicho que dice: que el estudiante de Medicina que se moja con yeso, se vuelve ortopeda, y eso en mí se cumplió”.
Ahora el prominente médico también es profesor titular de la Facultad de Medicina en Cuba, y ofrece conferencias no sólo a estudiantes de medicina, sino a especialistas extranjeros que llegan a su país, “por lo que mantengo este ritmo de trabajo, además de operar, a pesar de que tengo 72 años”.

Sobre su visita a Nicaragua
Álvarez Cambra visitó por primera vez Nicaragua en 1972, en tiempos del régimen de Anastasio Somoza, cuando trajo ayuda médica para los heridos y damnificados que dejó el terremoto que destruyó la capital ese año.
Aunque ya había visitado el país durante la década de los 80, ahora que vuelve dijo que encuentra a los nicaragüenses tan amables como siempre.
Sobre la visita a Managua en tiempos de Somoza, Álvarez Cambra dijo que fueron dos vuelos que trajeron ayuda y medicinas a los damnificados del terremoto del 72. Estos vuelos los organizó el prominente médico cubano. “Venimos con un grupo de médicos, enfermeras y tiendas de campaña”.
Somoza Debayle puso trabas al principio para que no aterrizara en Managua el primer vuelo de Cubana de Aviación, pero como se insistió, “dejó entrar el primer avión y hasta se instaló una casa de campaña, y el avituallamiento y medicinas se le entregó a las autoridades de ese momento”.
Durante la década de los 80 vino a Nicaragua en varias ocasiones, entre ellas para visitar el Hospital Militar, además “llevamos a muchos jóvenes a estudiar Medicina en Cuba, y uno de los primeros ortopedas que se graduó en La Habana es el doctor Marcos Salas Cruz, ahora director del Departamento Quirúrgico del Hospital Militar.
Dijo que durante los 16 años que el país estuvo gobernado por regímenes libero-conservadores, la colaboración a Nicaragua del Hospital “Frank Pais” había decaído, pero ahora está siendo retomada con la nueva Administración nicaragüense, aunque especialistas en traumatología y ortopedia han viajado a La Habana a participar en congresos médicos.

Examina a pacientes
Álvarez Cambra aprovechó su estadía en Managua para ver a algunos pacientes, entre ellos a un muchacho que es pelotero y que tiene unos brazos muy cortos, “al que le ofrecí tratarlo allá (en La Habana). Además, la ministra de Salud, Maritza Cuan, le habló sobre el caso de una joven de Granada”.
También conversó con el general Omar Halleslevens, jefe del Ejército, a quien había conocido hace varios años, “el que me parece un hombre formidable, bien abierto, muy diáfano”. En el Estado Mayor se llevó a cabo una actividad muy solemne, donde el jefe del aparato castrense le entregó al galeno la medalla de la “Sanidad Militar” en primera clase, “lo que para mí fue una gran satisfacción recibirla”.

Visitó la Asamblea Nacional
En su carácter de diputado de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba y miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores del legislativo cubano, visitó la Asamblea Nacional de Nicaragua y conversó con su titular, René Núñez Téllez, y saludó al plenario mientras sesionaba esta semana.
Posteriormente visitó la Facultad de Medicina del Hospital Militar “Dávila Bolaños”, donde “vi que tienen equipos muy buenos y con un nivel científico alto”. Antes de marcharse del país, la Facultad de Medicina de la UNAN-León lo designó Decano Emérito, así como miembro de la Sociedad de Ortopedia, “lo que para mí es una satisfacción, incluyendo la llave de la ciudad de Managua que me entregó el alcalde Dionisio Marenco”.
Álvarez Cambra tiene el honor de ser el diseñador de los fijadores externos (Ralca), los clavos que se utilizan en las fracturas. Este sistema lo diseñó en Cuba durante los años 70, y ahora se utiliza en once países del mundo. La identificación de Ralca corresponde a la unión de las siglas de su nombre y apellidos.
Estos fijadores se les han puesto a más de 150 mil personas, y en Nicaragua el doctor Marcos Salas los introdujo después que se graduó en Cuba de especialista en traumatología y ortopedia. Los fijadores son caros, un set tiene un precio de 50 mil dólares.

Con respecto al ALBA
Al ser consultado sobre la marcha del acuerdo de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), Álvarez Cambra dijo que éste es lo contrario del ALCA, otro acuerdo que ha venido entregando a los países al colonialismo económico, aunque reconoció que es muy difícil competir con el desarrollo norteamericanos y sus productos.
“El ALBA es otra cosa, es la colaboración entre nosotros (los países integrantes y del que forma parte Nicaragua), el ayudarnos, conseguir petróleo a más bajo precio, obtener créditos blandos, así como el caso de la operación “Milagro”, que ya ajustó la operación número diez mil en personas afectadas con catarata.
Dijo que dentro de estos acuerdos, Cuba ha enviado a unos 400 médicos al Atlántico para atender a las poblaciones miskitas afectadas por el pasado huracán Félix, mientras 250 muchachos nicaragüenses se encuentran estudiando en Cuba y se graduarán dentro de dos años.
“Ojalá el ALBA algún día llegue a ser el ALBA latinoamericana sin visas políticas”, dijo Álvarez Cambra, quien no descartó que otras naciones de la región pasen a ser integrantes, ya que ahora hay varios países que están recibiendo ayuda sin ser miembros, como el caso de Haití, Jamaica y Granada.