Nacional

Un año de muertes y agresiones

* Más de 80 muertes, justicia retardada y ataques contra movimiento feminista * ONU declara preocupación por proyecciones de aumento en mortalidad materna

A un año de haberse aprobado en la Asamblea Nacional la penalización del aborto terapéutico, el saldo para las mujeres nicaragüenses es rojo: más de 80 muertes, retardación de justicia y hasta agresiones físicas y verbales en sus protestas.
Así lo señalaron ayer Patricia Orozco y otras dirigentes del Movimiento Autónomo de Mujeres, quienes calificaron la situación de la salud de las mujeres nicaragüenses como “extremadamente peligrosa”.
“No hemos logrado nada sustancial en la defensa de los derechos de las mujeres, desgraciadamente nuestros reclamos no llegan a ser escuchados en las altas esferas del poder”, se quejó Orozco, quien denunció retardación de justicia intencional por parte de la Corte Suprema de Justicia.
Delitos y sotanas
La Asamblea Nacional aprobó el 26 de octubre de 2006, diez días antes de las elecciones generales, una reforma al Código Penal que databa de 1893, en la que derogó el aborto terapéutico a solicitud de las iglesias Católica y Evangélica del país, luego que el entonces candidato del Frente Sandinista (FSLN), Daniel Ortega, tejió una alianza estratégica con el cardenal Miguel Obando y Bravo, principal propulsor de la derogación del aborto terapéutico.
Dicha figura médica establecía la posibilidad de un aborto terapéutico a mujeres con riesgos de salud durante el embarazo, con el aval de tres facultativos, el permiso de la mujer o el de los familiares incidentes.
Ahora la figura ya no existe y el Código Penal establece sanciones de uno a cinco años a mujeres que por cuestiones médicas requieran un aborto terapéutico, o al personal médico que las ayuden en la misión sanitaria.
Retardación de justicia
“Llevamos nueve meses esperando que fallen y nada, a las autoridades no les importa la vida de las mujeres nicaragüenses”, exclamó Orozco, en relación con los 54 recursos que por inconstitucionalidad se introdujeron en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), en rechazo a la citada ley de derogación del aborto terapéutico, que fue convenida en un enrarecido clima político de alianzas entre los izquierdistas sandinistas y los radicales derechistas del Partido Liberal Constitucionalista que lidera el ex presidente y reo por actos de corrupción, Arnoldo Alemán.
Aparte de la retardación de justicia, las líderes del Movimiento Feminista denuncian hasta 87 muertes de mujeres jóvenes, vinculadas a la prohibición médica, según investigaciones propias del movimiento.
Según Ana María Pizarro, coordinadora Regional de la Campaña 28 de Septiembre por la Despenalización del Aborto Terapéutico, 12 de estas muertes ocurrieron en mujeres jóvenes embarazadas que optaron por el suicidio como forma de escapar de los problemas causados por embarazos no deseados, hecho que ellos vinculan a la situación médica del país.
Antes de la prohibición de la figura del aborto, unas 35 organizaciones médicas, de derechos humanos, agencias de cooperación, sedes diplomáticas de países donantes y hasta organizaciones humanitarias, advirtieron que la eliminación del aborto terapéutico aumentaría en más del sesenta por ciento las cifras de muerte materna, que en Nicaragua andan por los 83.4 fallecimientos por cada 100 mil niños nacidos vivos.
Agresiones físicas y verbales
En el mismo lapso, las mujeres nicaragüenses también han sido reprimidas y agredidas física y verbalmente por las fuerzas del orden público y actores políticos.
Según la denuncia del Movimiento Autónomo de Mujeres, aparte de recibir ofensas y ataques de diputados y políticos, las protestas de las mujeres han sido objeto de desalojos y represión por la fuerza de la Policía Nacional, según consta en los libros de registro de denuncias del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos.
La situación de las mujeres nicaragüense y latinoamericanas, en general, preocupa al representante de la Organización de Naciones Unidas en Nicaragua, Alfredo Missair.
“Lo que sabemos es que las causas de muerte materna, en forme indirecta por razones de atención o no atención, de alguna manera sí incrementan las muertes maternas. Eso es algo que se estaba postulando y discutiendo, y es una realidad que debe afrontarse”, dijo.
“Lamentablemente el tema del aborto terapéutico se tergiversa como un tema de aborto, y es más bien un tema de interrupción del embarazo en algunas mujeres, el cual puede provocar la muerte de éstas y del bebé. Es un tema sobre el cual el país debe tomar una decisión, pero darle la oportunidad a las madres de tener derecho a la vida”, expresó el funcionario de las Naciones Unidas.