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Cura ve revolución espiritual con Chávez

“Díganme, cuestiona, ¿en qué curia entienden un proceso popular? Movida “barriografía” del clérigo que afirma: “El Presidente sabe muchas cosas de la Iglesia Católica y se ha callado, no es tan imprudente como dicen algunos. El poder corrompe, nos jala a los clérigos, nos saca de donde hemos venido”

Edwin Sánchez

Matías Camunas es uno de los curas que decidió respaldar el proceso venezolano sin importarle lo que piense el alto clero que, de acuerdo a sus palabras, optó por la vida opulenta, lejos del pueblo, durante la antigua democracia.
Cuando leo parte de su “barriografía” --o biografía--, termino de ver el cuadro completo, de cuerpo entero de este personaje ligado a las comunidades populares, a las barriadas, que ahora le han dejado un lenguaje salpicado, condimentado de citas recurrentes de monseñor Arnulfo Romero, Hugo Chávez y algunos textos evangélicos.
Hombre que proviene de un país donde las agencias internacionales se dan gusto, como aquí en los años 80 del siglo pasado, exponiendo las contradicciones de tonos altísimos entre la jerarquía y el jefe de Estado, Camunas no oculta su faz detrás de esas respuestas ambiguas, donde se dice y no se dice nada, para evitar luego problemas con determinado sector. No, no hay nada de sibilino en este clérigo bolivariano: él dice al pan, pan, y al Chávez, Chávez: “Él impulsa una revolución con un gran valor de espiritualidad”.
Habla de la jerarquía católica de su país como lo podría hacer cualquier parroquiano. ¿Era una “jerarquía petrolera”? Sí, absolutamente, responde, tras haber hablado de la misma como “separada de la gente, de sus costumbres y anhelos”.
Matías Camunas es sacerdote Misionero Operario, llegado a Venezuela desde 1977, dice parte de su hoja de vida. Hoy afirma a EL NUEVO DIARIO con vehemencia: “El proyecto del presidente Hugo Chávez, toda su base, es profundamente espiritual”.
Establece una relación entre lo que experimenta ese país con la parábola del buen samaritano, en la lucha por compartir y romper “la visión de un capitalismo estúpido, de acapararlo todo”.
“Si parece san Anselmo”
Cuando lee un texto pronunciado en un discurso del presidente, el sacerdote dice: “Hasta parece que lo dijo san Anselmo”, en referencia al doctor de la Iglesia Católica que fue considerado uno de los prelados más cultos de su tiempo, en el año 1100. Chávez enfatizó, en referencia a los empleados: “Vivir su responsabilidad desde la profunda vocación de servicio. Un verdadero revolucionario ha de tener como guía a Cristo, dar la vida por los demás...”.
Él no soporta que lleguen gobernadores y alcaldes y se queden en la burocracia. A muchos curas nos ha dejado -- ésta es una expresión muy fuerte en mi pueblo--- el c... al aire, porque estamos haciendo algo a lo mejor por rutina, sin vocación.
Las iglesias, dijo, son muy importante, pero lo grande es lo que hacía Monseñor Romero, ¿cuál es la mayor gloria de Dios?, que los pobres --y Chávez lo repite--, que los pobres tengan vida, luz, coman, tengan estudios.
¿No se divide la iglesia en Venezuela entre los que apoyan el proceso bolivariano y otros que no?
Cada día me acuerdo más de monseñor Romero. “Si es que la iglesia no tiene problemas con el Estado, es con el pueblo”. Aquí es un poco al revés. Hay una jerarquía separada de las comunidades, vive muy diferente a lo que vive el pueblo, tiene costumbres diferentes a la del pueblo; se viste muy diferente –-nos vestimos, me incluyo como cura---. Este momento que vive Venezuela, en cuanto a organización, está llegando a las iglesias con la formación de los consejos.
El fogoso de Chávez
El sacerdote aseguró que Chávez no lo dice todo. “Él sabe muchas cosas de la iglesia y se ha callado, no es tan imprudente como dicen algunos. Pero cuando mucho le pinchan, entonces...”.
Recuerda que el líder sudamericano decía que “si queremos tener éxito hay que profundizar en los valores de la espiritualidad, en estos valores socialistas”, entonces, cuando se insiste, “vamos a intentar hacer un proyecto de valores, de un socialismo venezolano, bolivariano, latinoamericano”, no soporta cierto tipo de oposición en Venezuela.
Esta oposición es la que dice: “Chávez anda regalando los reales venezolanos a Nicaragua, a Bolivia. Pero, justifica el clérigo, él habla lo que dijo Bolívar: de la gran patria grande”.
El religioso, sin su camisa clerical, pero con su boina vasca, afirmó sin un tantito de dudas: “No hay hombre que tenga tanta credibilidad de cara al pueblo. Aunque hay momentos difíciles, pero no diría tanto con lo de la jerarquía, pues la mayoría está en contra. Pero, es que ¿en qué curia entienden un proceso popular?

El poder corrompe ¿sólo de un lado?
“El poder corrompe, nos jala a los clérigos, nos saca de donde hemos venido, olvidamos que muchos tenemos origen popular. Nos vamos a vivir a los palacios, nos alejamos y hacemos nuestras iglesias, donde se establece la privacidad del cura y nadie puede entrar, pues hay miedo. Pero esto va creando una especie de hito, hoy eso se ha roto en Venezuela”, aseguró el sacerdote Matías Camunas.
El poder corrompe, pero ahora Chávez, los bolivarianos y los cristianos están en el poder. En todo caso, ¿el poder sólo corrompe de un solo lado ideológico?
El presidente cuando habla, alguna vez da la impresión de que se siente como cercado y levanta la voz, estalla, y vienen los consejos comunales, comités de tierra. Yo pienso que es profundamente evangélica la alternativa que va llevando el presidente. Si quiere mantenerse, diría purificado de estas tentaciones, va a ser en la medida que esté cerca de este pueblo. Aquí si lo quiero absolutizar, me quito el sombrero, y es lo que dijo Jesús: han sido revelados esos valores de compartir, de solidaridad, de vivir en comunidad, en mi pueblo. (La cita en Mateo 12:25 es: “Te alabo Padre, Señor del Cielo y de la tierra,, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños”)