Nacional

“Tomatierras” descarados son como plaga en Carazo


Alberto Cano

JINOTEPE, CARAZO
La plaga de los “tomatierras” parece epidemia en Carazo, donde hasta muertos han dejado los litigios de propiedad, y esos episodios violentos podrían resurgir si la Procuraduría de Justicia se va en sólo buenas intenciones y no persigue a quienes de forma encubierta, y en algunos casos hasta públicamente, se dedican a traficar con propiedades enteras. Las más apetecidas son aquellas que se ubican en la zona costera de este departamento.
Lo anterior es parte de las reflexiones hechas por el reconocido jurista caraceño, doctor Uriel Mendieta Gutiérrez, ex magistrado de la Corte Centroamericana de Justicia, quien dijo creer en la palabra del procurador general de la República, Hernán Estrada, cuando por primera vez se refirió al escabroso asunto y prometió acciones contra los que se dedican al pujante negocio de traficar con tierras, y que hasta ahora, según las afirmaciones del funcionario, involucraría a no menos de un centenar de personas, entre grupos de abajo y otros de gran poder económico.
Obispo terrateniente
Para citar un solo ejemplo, Mendieta, que representa a la familia Rappaccioli, de Diriamba, dijo llevar meses en un juicio donde sus representados defienden una propiedad costera, que inicialmente era de 8 mil manzanas, desde la bocana de La Boquita, hasta el río Tecolapa, tierras que don Natividad Rappaccioli las compró al entonces obispo de León, Monseñor Pereira y Castellón, cuyos primeros asientos registrales datan del año 1902, sobre cuyos títulos hubo nuevas titulaciones, y ahora aparecen dueños por otras partes, incluso hasta un fuerte empresario y diputado suplente del Frente Sandinista, cuyo nombre de momento omitió Mendieta, dice ser propietario de 300 manzanas a orillas de la costa en el sector de Mazapa, un área valiosísima y apta para el turismo.
Los reclamos, de acuerdo con el doctor Mendieta, tienen que ver con 170 manzanas costaneras que van desde La Bocana de La Boquita hasta El Tamarindón, tierras en poder de terceros y que inicialmente ocuparon cooperativistas a quienes las tierras les fueron entregadas sin que se produjera un acto confiscatorio en contra de la familia reclamante, que siempre hizo oposición al régimen de Somoza, expresó el abogado.
En la actualidad, según Mendieta, los terrenos costeros aparecen en poder de políticos, diputados y gran número de extranjeros, mientras los cinco herederos de la familia Rappaccioli (Emilia, Matilde, Blanca Horacio e Isolina) reclaman, por medio de su abogado, cinco lotes de 120 manzanas cada uno, más las otras 170 manzanas, es decir, 770 manzanas, sobre las cuales las autoridades judiciales del departamento tendrán que pronunciarse en las próximas semanas.
Conforme a las valoraciones hechas por el abogado Mendieta, la tarea de la Procuraduría no es nada fácil, lo que queda es que las autoridades trabajen con mano de hierro, porque en el caso que lo ocupa hubo hasta falsificación de firma del que fuera ministro de Reforma Agraria en tiempos de la revolución, comandante Jaime Wheelock Román, y esos títulos falsos fueron inscritos. Ahora los Rappaccioli piden que sean anulados.