Nacional

Pornografía infantil en Quezalguaque


LEÓN
Tres adultos que actualmente gozan del privilegio de la libertad fueron señalados por varios niños, niñas y adolescentes del municipio de Quezalguaque, jurisdicción de León, como los autores y coautores de la supuesta producción de material pornográfico.
Los supuestos explotadores sexuales se reunían todas las noches en una pequeña oficina en las instalaciones de la alcaldía para realizar intensas sesiones fotográficas a menores de entre 13 y 16 años. Abusaron no sólo de la inocencia de los menores, sino también de la confianza de la comuna, que facilitó la mencionada oficina al Centro “Alexander Von Humboldt”, sede Quezalguaque, el que ejecuta desde 1998 proyectos de mitigación y atención de desastres en los municipios de Telica, Quezalguaque, El Sauce, Posoltega y Somotillo.
Padres perdonaron
Al poco tiempo, seis padres de familia conocieron del abominable suceso que involucraba a sus hijos, sin embargo, se quedaron callados y perdonaron a las personas involucradas en este delito de corrupción de menores.
La Comisión Municipal de la Niñez, Adolescencia y Mujer en la localidad, integrada por la Policía, alcaldía, juzgado, Fiscalía, Mined y ONG, iniciaron una intensa investigación a partir del mes de marzo del año pasado. “Solamente el padre de familia de un adolescente se presentó a rendir declaraciones, pero dejó claro a los miembros de la comisión que no quería hacer público el caso de su hijo, ellos (los padres de familia) pertenecen a una congregación cristiana denominada Adventista de la Iglesia del Séptimo Día, ésta se reunió con el pastor de la iglesia y decidieron en consenso perdonar al varón que cometió este grave error”, señaló la sicóloga Yahaira Somarriba, presidenta de la comisión investigadora.
Según especialistas, la pornografía infantil es toda representación visual o auditiva de un niño, niña o adolescente para el placer sexual de los explotadores, y entraña la producción, distribución, comercialización y otros usos de los materiales. Constituye a la vez un acto y un instrumento de explotación, en la medida que se presiona a un niño, niña o adolescente, violentándolo moral y sicológicamente a mostrar su cuerpo para ser fotografiado o filmado, generalmente se le seduce y convence, mostrándole imágenes de otros menores.
Esta manifestación de explotación sexual comercial constituye uno de los medios a través de los cuales se propicia la corrupción masiva de la niñez y la adolescencia, la deshumanización de las relaciones y se distorsiona la conciencia frente al estimulo erótico, lo que puede condicionar y propiciar respuestas violentas.
Alcalde no vio, no oyó ni entendió
Aunque suene sorprendente, el alcalde Bruno Montoya, quien padece de problemas auditivos, renales, cardiacos y diabéticos, desconocía completamente del problema que era un secreto a voces en Quezalguaque y otras comunidades vecinas.
La noticia de la supuesta pornografía infantil llegó a oídos de los representes del Centro “Alexander Von Humboldt” en Managua en el mes de julio del presente año, y luego visitaron el despacho del edil Montoya y solicitaron el informe elaborado por la comisión investigadora para tomar cartas en el asunto.
“A mí me ocultaron este grave problema por mis condiciones de salud, quizá lo hicieron por evitarme un disgusto, pero en cuanto conocí los resultados del informe elaborado por la comisión investigadora decidí correr a la afanadora Ramona Sánchez Aguilar y a la auxiliar de contabilidad de la comuna, Esmeralda Calero Centeno, quienes fueron señaladas como coautoras junto al ingeniero Miguel Demetrio Mendoza Aguilera, de 32 años, responsable de la sede del Centro ‘Humboldt’ en Quezalguaque”, señaló Bruno Montoya al ser consultado por EL NUEVO DIARIO.
El Alcalde agregó que en ningún momento iba a tolerar ese tipo de acciones dentro de la comuna, porque ensucian la imagen de la institución. “Hay testigos que afirman que en una ocasión, ese señor (Mendoza Aguilera) estaba fotografiando o filmando a un adolescente del sexo masculino, que se masturbaba dentro de la oficina, una cámara estaba grabando el episodio, ante espectadores, entre éstos, las dos ex trabajadoras de la comuna recién destituidas”, aseveró el edil Montoya, quien mencionó que estas declaraciones si es necesario también se las dará a las autoridades policiales.
La población quezalguaqueña resiente la actitud pasiva de los padres de familia, así como la poca beligerancia de parte de las autoridades en promover la apertura de un proceso judicial.
Al respecto, el concejal Alejandro Sáenz, Secretario del Concejo de Quezalguaque, expresó que no existían pruebas fehacientes para destituir a los ex trabajadores de la comuna. “Yo les dije que se quejaran ante el Ministerio del Trabajo (Mitrab) y solicitaran su restitución, ellos no quisieron. Creo que las cosas deben de quedar claras, es penoso que los demás te señalen sin causa justificada”, enfatizó. También sostuvo que el caso no fue tema de agenda en las sesiones que anualmente realiza la comuna.
Sicóloga lamenta lenidad
La sicóloga Yahaira Somarriba destacó que es lamentable que los padres de familia de los menores expuestos a pornografía infantil no quisieran denunciar el caso simplemente porque argumentan que son cristianos de la congregación adventista, al igual que Miguel Demetrio Mendoza Aguilera, supuesto explotador de menores.
Según Somarriba la comisión hizo su parte, investigó la situación, entrevistó a varios chavalos y presentó el informe, aunque de manera tardía. “No se le hizo ningún tipo de proceso judicial al implicado, solamente se le castigó con la destitución de su cargo, desconozco ahora a qué se dedica, no sé si está trabajando, no sé si existen ahora personas que estén siendo victimas de él”, enfatizó la sicóloga.