Nacional

Nicaragua anegada

* Miles incomunicados, centenares evacuados, pánico por deslaves y caminos destruidos * Prácticamente no ha dejado de caer lluvia en los últimos 50 días, batiendo todos los récords * FAO está pidiendo ayuda internacional para garantizar con el gobierno la siembra de fin de año

Por 50 días consecutivos ha llovido sobre Nicaragua, y ayer no fue la excepción: de norte a sur y de costa a costa se siguieron reportando daños por las lluvias que amenazan de diversas formas a poblados enteros, que corren el riesgo de ser arrastrados por las fuertes lluvias o sepultados por los deslaves de los cerros.
En León, como parte de las medidas de precaución, el Comité Departamental de Prevención y Mitigación de Desastres realizó desde tempranas horas de la mañana la evacuación de novecientas familias cercanas al cerro El Borbollón, en El Sauce, y del cerro El Jicote, en Santa Rosa del Peñón.

Mil familias evacuadas
También fueron trasladadas hacia los centros de albergues 370 familias de cuatro comunidades situadas en el suroeste de la cabecera departamental de León. Las constantes lluvias mantienen incomunicadas a tres mil 600 personas de nueve comunidades rurales del municipio de El Jicaral, y a mil 500 personas en la comunidad Mata Palos en La Paz Centro.
Preliminarmente la cifra de afectados a nivel departamental supera las ocho mil personas, doce casas destruidas, novecientas viviendas dañadas, ochocientos kilómetros de caminos rurales intransitables, y decenas de pozos y letrinas inundados, expresó Fanor Herrera, delegado de Gobernación y presidente del citado comité.
Según el funcionario, el cerro El Jicote, de unos 900 metros de altura, presenta avanzado deterioro en sus paredes, y fisuras, ante las constantes lluvias que mantienen saturados los suelos; el cerro El Borbollón, de mil metros de altura, presenta desprendimiento de cien metros cuadrados en uno de los paredones.
“Las nueve comunidades vecinas a los cerros están conscientes de que sus vidas corren constante riesgo, ya que están asentados dentro del radio de acción de peligrosidad al producirse un deslave”, aclaró Herrera.
En este departamento también fueron evacuadas más de 120 familias de las comunidades de Talchocote y Los Ángeles; 250 en Abangasca, Goyena y Troílo, en el sureste de la cabecera departamental de León.
“Las mismas familias acudieron ante nosotros y solicitaron su evacuación, ya no aguantan tanta humedad, carecen de agua para el consumo y de letrinas”, aseveró Herrera, quien mencionó que las 370 familias se encuentran refugiados en el Colegio “Mercedes Varela” y en el Técnico La Salle.
Debido a las inundaciones, Defensa Civil hizo un llamado a la población del casco urbano del municipio de León, a que evite desplazarse por la ciclovía que atraviesa el sector del puente La Granja en el barrio El Calvario.
Las corrientes del río Chiquito han socavado las paredes del puente, construido rústicamente hace varios años por la comuna. El paso a peatones y ciclistas fue cerrado desde hace quince días, sin embargo, la población desacata la señal de peligro y lo siguen atravesando.

Carazo sufre estragos
Los ocho municipios del departamento de Carazo sufren también los estragos causados por las lluvias, pero la afectación más grande hasta este momento ha sido registrada en los municipios de Diriamba y de Santa Teresa.
En este último, el río Cascalojoche, que hasta hace poco estaba reducido a lodo, piedras y hojarasca, creció y salió de su caudal, amenazando a una docena de familias que habitan en sus riberas.
La emergencia por la crecida del río obligó ayer al alcalde, Cristóbal Conrado Portobanco, a mover a brigadistas de la Defensa Civil expertos en evacuación, pero la gente se resistía a ser trasladada.
Mientras tanto, la amenaza de un alud se cierne sobre 47 comunidades de la zona, por la cercanía de los cerros Los Prados y Los Parrales, debido a la cantidad de agua que ambos han recibido hasta este momento.
Los mismos habitantes de la zona, según el alcalde, han confirmado que los dos cerros han “traqueado”, retumbado, lo que ha causado alarma, porque los dos son de agua. Incluso, hay seis comunidades que son abastecidas de esas vertientes.
Entre las comunidades que se ven amenazadas por los cerros están: Los Gómez, La Pita, La Pitilla, La Poma, La Hormiga, El Cacao y El Sol, entre otras; ahí, desde que comenzó el temporal, decenas de familias quedaron entrampadas por el mal estado de los caminos. La única vía alterna, la carretera pavimentada, ahora está inundada por la crecida del río Cascalojoche.

Managua “más o menos”
A pesar de que la semana pasada alertaba sobre la posibilidad de un aluvión sobre la ciudad capital, el alcalde de Managua dijo ayer que por fortuna los daños provocados en la ciudad por las lluvias son pocos y se reducían a la destrucción parcial de las calles.
“Unos cuantos hoyos en las viejas calles”, dijo el edil, quien a pesar de ello aseguró que se necesitará un millón de dólares para repararlas.
“No tenemos grandes daños, estamos trabajando en un par de puentes que filtran agua, pero no hay una catástrofe sobre Managua”, insistió Marenco, quien aseguró que en los daños de la red vial de la capital, contribuyeron las “viejas calles que no hemos podido hacerlas nuevas”.
“Estoy mandando a tapar todos los hoyos que hay en las calles, pero tenemos que esperar que cesen las lluvias”, explicó.
Informó que debido a las lluvias hay problemas en los barrios El Laberinto, Manchester y “Hugo Chávez”, donde cada vez que llueve se presentan problemas. En el asentamiento Ayapal también hay dificultades debido a una presa que está por rebalsar, y a orillas de la cual la gente se asentó.
El edil señaló que también hay problemas en Tierra Prometida, donde incluso no entregó a 15 familias sus títulos de propiedad de los terrenos porque estaban asentados en el mero cauce.
Marenco también confirmó los graves daños en el municipio de San Francisco Libre, pero dijo que como alcaldía lo único que podía hacer por esa población era mantener el puente acuático a través del lago Xolotlán.

Tepalón perdido en agua
La alcaldía de Granada trasladó este fin de semana varios equipos pesados a la comarca de Malacatoya, para tratar de reparar el camino que une al municipio con la comunidad conocida como Tepalón número dos.
Tepalón, ubicado a seis kilómetros al este de Malacatoya, quedó completamente incomunicado por tres grandes pegaderos que se formaron a raíz de las últimas lluvias.
“Los intransitables son unos 400 metros de camino que están anegados de agua y lodo, y no permiten el paso de un lugar a otro”, manifestó el ingeniero Wilber Talavera, Director de Obras Públicas de la alcaldía granadina.
Leonel Treminio, del Concejo, dijo que “la prioridad son los caminos de acceso por donde generalmente se saca la producción”.
En cuanto a la cantidad de evacuados, Defensa Civil local registra 120 personas en la zona, equivalentes de 30 familias que fueron trasladadas al albergue “Ana Virgen Robles”, en Tepalón número uno.

Auxilio médico en Chinandega
Una brigada móvil integrada por ortopedistas, cirujanos, internistas, pediatras y ginecólogos, se movilizaba este fin de semana hacia el municipio de Somotillo, para atender a los damnificados por las lluvias, confirmó el doctor Octavio Chávez, epidemiólogo del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais) del departamento de Chinandega.
Chávez agregó que la brigada médica permanecerá en el norte de Chinandega, por si acaso esa zona queda incomunicada por las constantes lluvias que han destruido caminos y puentes.
Además, dijo el médico que las autoridades sanitarias brindan atención médica, suministran medicinas, cloro, imparten charlas educativas y realizan perifoneo en los albergues y localidades afectadas por las inundaciones, para prevenir brotes de malaria, dengue, cólera, diarreas, leptospirosis y otras enfermedades.

Lluvias a medio gas en Estelí
Aunque este domingo los chubascos cesaron temporalmente en Estelí, después de varios días de llover ininterrumpidamente, en otras localidades del departamento los aguaceros continuaron, y con ellos los daños.
Hasta ahora en Estelí los daños son calculados en más de veinte millones de córdobas, pero en el municipio de San Juan de Limay se calcula que los daños son cuantiosos.
En esa localidad, varios ríos --entre ellos El Gualilica-- han aumentado su caudal y socavado las bases de los puentes. Según Mario José Vega, director ejecutivo de la Cruz Roja en Estelí, en San Juan de Limay hay al menos 17 familias afectadas, ya que a sus casas se les introdujo agua, y éstas quedaron parcialmente dañadas.
El domingo partió hacia esa zona una brigada compuesta por más de 20 especialistas, entre bomberos, socorristas, voluntarios, efectivos del Ejército y de la Policía, con el fin de prestar auxilio a las familias afectadas.
Estimados preliminares de las autoridades señalan que se perdieron los cultivos de granos básicos y hortalizas, en unas quinientas manzanas.
En Estelí se reportan serias afectaciones de cultivos en Condega, en Pueblo Nuevo y sobre todo en San Nicolás, donde los productores de la localidad temen que un cerro aledaño pueda provocar deslizamientos de tierra.

FAO pide ayuda mundial
Y mientras el país entero sufre los embates de las torrenciales lluvias, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) urgió el apoyo internacional para que Nicaragua pueda garantizar la siembra de productos agrícolas en las zonas que fueron devastadas por fenómenos climatológicos, y que están amenazadas por la hambruna.
”Si no se siembra ahora, la hambruna podría afectar el próximo año, por lo que es fundamental hacer la inversiones ahora", afirmó a la prensa, la representante de la FAO en Nicaragua, Laura de Clementi.
La FAO requirió tres millones de dólares para comprar semillas de granos, de los cuales ya se consiguieron dos millones con algunos países donantes, indicó.
Los fondos serán invertidos en la compra de semillas de granos básicos que necesitan los pequeños y medianos productores nicaragüenses para iniciar la siembra de "apante", que debe iniciar en lo que resta de octubre para poder levantar nuevas cosechas a finales de este año.
Según el Ministerio de Agricultura y Forestal, a causa de los daños provocados por el huracán Félix en septiembre pasado en el Caribe norte, y por las inundaciones que han dejado las incesantes lluvias que afectan al Pacífico desde hace dos semanas, se han perdido 143,274 manzanas de cultivos básicos como frijoles, arroz y maíz.
Clementi señaló que si no se garantiza la siembra de este ciclo agrícola, que sirve en gran parte para el autoconsumo de poblaciones campesinas muy pobres, el país enfrentará serios problemas de hambruna el verano próximo.
(Con la colaboración de José Luis González, Alberto Cano, Máximo Rugama y Luis Alemán)