Nacional

Largas condenas esperan a asesinos de comisionado

* Fiscalía solicitó tipificación como “robo con violencia, agravado con resultado de muerte”

Lizbeth García

Los asesinos del comisionado Guillermo Manuel Obando podrían cumplir elevadas condenas si el juez atiende la petición del fiscal asistente Arnulfo López, quien en la audición de debate de pena solicitó que califiquen los hechos como robo con violencia, agravado con resultado de muerte, delito que tiene una pena más dura que la del asesinato, porque la mínima es de 21 años de cárcel y la máxima de 30, mientras que en el asesinato la mínima es de 15 y la máxima de 30.
Los abogados defensores de Luis Miguel Ordóñez, Héctor Aragón Roa y Cristhian Armando Rivas, anunciaron que apelarán del fallo que la madrugada de ayer emitió el juez Octavo Penal de Juicio de Managua, Tomás Eduardo Cortés, declarándolos culpables por la muerte del comisionado Guillermo Manuel Obando en grado de coautoría y encubrimiento, respectivamente.
Milton Leonardo Rayo, el cuarto declarado culpable por encubrimiento, no tiene posibilidad de apelar porque se “jugó la suerte” con un Tribunal de Jurados, cuyo veredicto es inapelable porque corresponde a la íntima convicción de cada uno de sus miembros. Éstos no se tomaron ni diez minutos para declararlo culpable por decisión unánime.
El Ministerio Público pidió la pena máxima porque encontró cinco agravantes en la conducta criminal de los acusados: la mayor ilustración de Ordóñez y Aragón, quienes se bachilleraron en el colegio donde Obando era director; actuaron con alevosía; cometieron el crimen en la morada de la víctima; usaron medios que anularon la posibilidad de defensa de la víctima y planificaron el crimen.
Para los encubridores la Fiscalía pidió como castigo la pena mínima de 21 años de cárcel.
Los abogados defensores de los coautores, Elvin Morales y Sergio Zamora, pidieron al juez que califique los hechos como asesinato, y solicitaron la pena mínima de 15 años para cada uno de ellos, tomando como base la conducta anteriormente buena de sus patrocinados, la confesión que hicieron en vídeo, y en el caso de Luis Miguel, el hecho de que es menor de 21 años, ya que tiene 19.
Los defensores de los encubridores, Alejandro Tenorio y Walter Centeno, solicitaron la pena mínima, pero será hasta el próximo 24 de octubre que el juez Tomás Eduardo se pronunciará en la sentencia calificando los hechos y estableciendo la pena.
El comisionado Guillermo Manuel Obando falleció el siete de julio tras recibir once estocadas en distintas partes del cuerpo. El crimen ocurrió mientras estaba dormido en el cuartito que ocupaba en su casa, en el barrio “José Dolores Estrada”.
Según la acusación y la confesión en vídeo de Aragón y Ordóñez, el primero planeó el crimen un mes antes de su ejecución, gracias a la información que el segundo recibió de los hijos del comisionado sobre las tarjetas de crédito y los seguros de vida que tenía.
Cristhian Armando Rivas, de 25 años, fue declarado culpable porque ocultó el arma del comisionado en su casa, y junto con Milton Rayo, quien se apoderó de dos bolsos que pertenecían a la víctima y otros artículos, anduvo buscándole venta al carro que Obando tenía asignado, y cuando se enteraron de que la Policía lo buscaba, decidieron deshacerse del mismo.
No obstante, al hacer uso del derecho a la última palabra durante el juicio, tanto Aragón como Ordóñez, Rivas y Rayo, se declararon inocentes. Los dos primeros insistieron en decir que si confesaron el crimen en vídeo fue porque los obligaron a punta de pistola en la Policía.
Sin embargo, el juez dijo que “con la valoración de las pruebas se ha desvirtuado la presunción de inocencia de los acusados, y por lo tanto se les declara culpables”.
Finalmente, Cortés indicó que los argumentos del fallo serán explicados ampliamente el día que dicte la correspondiente sentencia.
Los abogados anunciaron que apelarán del fallo de mero derecho, porque a su juicio a los acusados se les violentó el derecho constitucional de no declarar contra sí mismos por “el famoso” vídeo que grabaron Ordóñez y Aragón, y en el caso de Cristhian Armando Rivas, a criterio de su abogado, no se demostró que haya tenido conocimiento del delito, elemento constitutivo del tipo penal.