Nacional

Confesiones espeluznantes en vídeo

* Detalles escabrosos, sin faltar las contradicciones * Defensa alega que vídeo fue tomado bajo presión policial * Testigo de descargo “se raja” y deja en débil posición a indiciados

Lizbeth García

Según los cálculos que las partes en juicio estaban haciendo, el fallo en el caso de los indiciados en la muerte del comisionado Obando sería “al filo” de la medianoche ayer.
El veredicto para Luis Miguel Ordóñez, Héctor Aragón Roa, Cristhian Armando Rivas y para Milton Leonardo Rayo Miranda podría estarse dando a conocer la madrugada de hoy viernes.

Vídeo contundente
En todo caso, lo acaecido en la primera fase de la audiencia de ayer habría sido determinante, pues se exhibió el vídeo donde Ordóñez y Aragón explicaron sin “pizca” de arrepentimiento en la cara, hasta los más mínimos detalles del crimen. Aunque se contradijeron e inculparon entre sí en cuanto a quién planeó todo y el número de cuchilladas que le propinaron al comisionado Manuel Guillermo Obando, coincidieron en decir que cometieron el crimen juntos para tratar de apoderarse de las tarjetas de crédito de la víctima, de las cuales tuvieron noticias gracias a los hijos de éste.
Y es que según Ordóñez y Aragón, Manuel Obando hijo les había dado detalles de los montos de la tarjetas de débito y crédito de su padre, y hasta les habría dicho qué porcentaje de dinero recibiría él si su padre falleciera, porque éste tenía varios seguros de vida.
El miércoles, durante sus declaraciones testificales, los hijos de Obando explicaron que si bien es cierto los acusados les preguntaron de las tarjetas de su padre, no revelaron nada, e incluso Edgar Emir Obando dijo que ni siquiera sabía los montos, porque su padre sólo las usaba cuando los invitaba a comer.

Hijos y viuda beneficiada por el crimen
La Fiscalía confirmó la existencia de los seguros, incorporando al juicio como prueba documental las pólizas de los mismos: el primero era de Iniser por 50 mil dólares, de los cuales la niña Massiel Obando Reyes recibirá el 60 por ciento, 20 por ciento para Manuel Guillermo Obando y otro 20 por ciento para Edgar Emir Obando.
El segundo seguro saldrá del Fondo de Compensación que tiene la institución policial para sus miembros. Massiel Obando recibirá un 40 por ciento en pensión, la viuda María Reyes otro 20 por ciento, y los dos hijos del comisionado un 20 por ciento para cada uno.
El fiscal auxiliar Guillermo Alemán explicó que ese seguro es proporcional al salario que tenía el comisionado en vida: poco más de seis mil córdobas, agregando al salario ordinario (3,430 córdobas) la antigüedad y otros beneficios.

Fría confesión
En el vídeo donde Héctor Aragón Roa confesó todo el crimen durante una hora y diez minutos de cinta, explica que la idea de cometer el crimen salió de él un mes atrás antes de cometerlo, cuando empezó a platicarlo con Luis Miguel Ordóñez, después que éste se enteró por boca de Manuel Obando hijo de la existencia de los seguros de su papá, y hasta le comentó: “Quedarías bien blindado, pues”.
Recordó que el día del crimen (siete de julio) se arrepintió como tres veces antes de entrar al cuartito donde vivía el comisionado, pero Ordóñez lo llamaba diciéndole: “Vení, vení”; él presuntamente le decía: “No, no, no puedo, pero matamos al señor”.
Aragón reveló que cuando el comisionado, que estaba durmiendo, sintió la presencia de ellos, buscó su arma bajo el colchón y sus últimas palabras fueron: “Los voy a matar hijos de puta... Ya sé quiénes son mierdas... Los voy a matar uno por uno”, pero Ordóñez le tapó la boca para acallarlo mediante una puñalada en la garganta.
Según Aragón, en un momento determinado Ordóñez le dijo: “Qué te pasa... por qué estás cagado”, y lo incitó a usar su navaja. El acusado indicó que no supo cuántas estocadas le propinó Ordóñez a la víctima, “porque cerró los ojos”, pero después él también le dio varios filazos al comisionado con la navaja que siempre portaba “para su seguridad”.
Héctor Aragón no supo explicar cómo iban a sacar el dinero de las tarjetas que pensaban robar si no tenían los números PIN, pero sí dejó bien claro que luego envolvieron el cadáver, se llevaron el carro, se fueron a lavar, y a eso de las once y media de la noche regresaron para sacar el cuerpo sin que el hijo mayor del comisionado y la viuda se dieran cuenta, ya que según sus testimonios, éstos ya estaban en casa, porque el primero ya había regresado de la fiesta a la que fue con Luis Miguel.

La otra versión
En 58 minutos, Luis Miguel dio otra versión, dijo que quien usó primero su arma en contra del comisionado fue Aragón, porque fue a él y no a éste al que se le zafó el cuchillo al momento de entrar al lugar. Como era de esperarse, dijo que la mayor cantidad de estocadas las dio el otro y no él. Luego esperaron que muriera, trataron de buscar las tarjetas, pero no las hallaron, y se llevaron el arma, los celulares y todo lo demás.
Ordóñez reveló que no sabe si Héctor Aragón les dijo a los otros acusados, Cristhian Rivas Morales y Milton Rayo, del crimen, pero el caso es que el primero escondió el arma y el segundo, al enterarse de que la Policía buscaba al comisionado, dijo que había que “deshacerse” del carro robado. También de éstos surgió la idea de quemar los documentos que el fallecido andaba en los dos bolsos.

Mutismo después del vídeo
Después de la exhibición del vídeo, los acusados estaban con los “rostros serenos”, al igual que en la cinta. Sus abogados no preguntaron nada y dejaron para sus alegatos finales sus consideraciones al respecto.
Uno de los abogados defensores adujo que el vídeo no debería ser considerado como prueba, alega que había sido filmado exclusivamente por agentes policiales sin presencia de un abogado, y los detenidos habían dado respuestas bajo obvia presión policial.
“La Constitución establece que nadie está obligado a confesar contra sí mismo, y en ese vídeo la Policía presiona para que los procesados confiesen contra ellos mismos”, declaró uno de los abogados defensores ante un medio televisivo.

Prueba de descargo
Durante la incorporación de la prueba de descargo declaró Marcos Antonio Ordóñez, quien explicó que su hijo Luis Miguel no salió de la casa el día de los hechos, y que un día “que no recuerda”, llegó Egdomilia Saray Treminio a contarle que el siete de julio Manuel Obando hijo la invitó a ella y a su novio a ir a “Mister Spoon”, donde habría pagado el consumo con las tarjetas del padre.
La testigo negó todo, aunque confirmó que fue a una fiesta ese día y que conoce al hijo del comisionado con el alias de “El Caballo”. El papá de Luis Miguel dijo que Treminio se retractó porque los familiares del comisionado la presionaron, lo que fue rechazado por un hermano del fallecido.