Nacional

Se asoma hambruna en las regiones autónomas

* El caso Chinandega fue un golpe inesperado * Por Occidente también se pide, dice representante

Melvin Martínez

Más de 25 mil familias de las regiones autónomas del
Atlántico Norte y Sur perdieron sus cultivos por las intensas lluvias que han caído en los últimos días, informó Laura De Clementi, representante en Nicaragua de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
La funcionaria dijo que por eso el país requiere 3 millones de dólares para comprar semillas de frijol y maíz, y que hasta el momento apenas cuentan con un millón de dólares provenientes de donaciones que el organismo ha recibido en las últimas semanas.
“Las semillas que hay no son suficientes”, afirmó la funcionaria, durante la celebración del Día Mundial de la Alimentación. De Clementi, al hablar en el acto que tuvo como lema “El derecho a la alimentación”, dijo que las cifras no incluyen los cultivos perdidos en occidente por las lluvias de los últimos días.
La FAO estima que en Nicaragua el 42 por ciento de los niños en edad escolar padecen desnutrición. En el caso de la RAAN, el porcentaje es todavía mayor.
“Es que está región sufre de pobreza muy aguda. La situación ocasionada por el huracán seguro empeora las cosas. Seguramente van a incrementarse las cifras porque no tienen recursos. En la RAAN lo perdieron todo, y están viviendo de la asistencia humanitaria”, agregó.
De Clementi lamentó que la ayuda en la RAAN “no llegue a todos y en las cantidades necesarias”, y estimó en 180 mil los afectados, principalmente en las comunidades, donde se dificulta, por las condiciones de los caminos, que la ayuda llegué a los necesitados. “Occidente es una nueva emergencia, sabemos que hay más o menos unas 10 mil familias afectadas, vamos a ver cómo se evaluará lo que se necesita”, agregó.
Dijo que la FAO está pidiendo ayuda para los afectados de occidente, sin embargo, esperarán que el gobierno dé cifras concretas sobre los afectados y declare la zona Estado de Desastre.
El organismo ubica a Nicaragua como el segundo país más pobre de América.
“En Nicaragua tenemos índices de pobreza graves, seguramente los niños en muchas comunidades van a la escuela sin haber desayunado, eso reduce sus capacidades de aprendizaje”, concluyó.