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Le destapan olla podrida al alcalde de Chinandega

* Señalamientos de peculado, fraude, malversación, coimas y otras irregularidades * El ex responsable de la Unidad de Adquisiciones pide a concejales destituyan inmediatamente al edil

Luis Galeano

El ex responsable de la Unidad de Adquisiciones de la Alcaldía de Chinandega, Nicolás Ordóñez, destapó una serie de venalidades que supuestamente cometió el ya polémico alcalde Julio Velásquez Bustamante, con fondos de la comuna desde julio de 2005 hasta finales del año pasado, y por las cuales pidió al Concejo chinandegano su destitución.
La gestión del alcalde es revisada actualmente por la Contraloría General de la República (CGR), después que fue denunciado de manejar de manera anómala los recursos de la municipalidad.
Los señalamientos que hace Ordóñez en una carta que envió al Concejo el pasado 11 de octubre, y de la cual obtuvimos una copia, hablan de irregularidades que van desde desvío de recursos de la alcaldía para beneficiarse personalmente o para favorecer a familiares y personas afines, hasta fraudes y coimas.
Ayer buscamos la versión del alcalde chinandegano, pero en su oficina nos dijeron que no se encontraba y en su celular, luego que no respondió a nuestros llamados, no había espacio para dejarle mensajes.
Ordóñez, quien fue cesanteado por no ser más de la confianza de Velásquez, remitió a los concejales copia de la carta que envió al edil el 19 de septiembre, en donde le recuerda todos y cada uno de los actos anómalos en que incurrió desde julio de 2005. El ex funcionario reclama al edil le pague todas sus prestaciones y el alquiler de su camioneta, la cual puso a laborar para la municipalidad desde el 16 de marzo de 2005 de común acuerdo con Velásquez.

Primeras anomalías
En el mes de julio de 2005, según la carta, Velásquez autorizó a Ordóñez la compra de un juego de llantas para un jeep propiedad suya, que fueron cargadas al tren de aseo del área de limpieza pública, y una batería para el mismo jeep, la cual se cargó a la camioneta Toyota número 40, de la comuna.
En junio de 2005, Velásquez, para remodelar su casa, se llevó de la comuna: ocho quintales de hierro, 20 hojas de zinc tipo teja, “que por cierto lucen muy bien en su casa”, 20 bolsas de cemento, un quintal de alambre, cerámica y otros materiales.
Además, según Ordóñez, el alcalde ha enviado material para la casa de su padre, ubicada en la comunidad de San Benito, y como ejemplo señala que se llevó 25 hojas de zinc, 50 libras de alambre de amarre, 50 bolsas de cemento, 300 bloques y madera.
“Este material fue cargado al Mercado de Mayoreo”, dice el ex responsable de Adquisiciones, quien afirma que otro cargamento de material fue enviado de la comuna a la casa de la hermana del edil, esposa del actual financiero de la municipalidad, Ismael García, contratado violando la Ley de Probidad.
Ordóñez también le recuerda a Velásquez el zinc, la madera, los perlines, la pintura, el inodoro y los bloques pagados por la alcaldía, pero que fueron a parar a la casa de su hermana Ruth Velásquez, la cual actualmente es habitada por otro de sus hermanos de nombre Fabián, quien ha chocado en “múltiples” ocasiones una camioneta Galloper de la comuna, la cual ha sido reparada con fondos de la municipalidad.

Las y los afines del edil
Agrega que entre noviembre y diciembre de ese año, Velásquez le ordenó a su responsable de Adquisiciones que comprara 25 láminas de zinc, diez bolsas de cemento, cuatro galones de carburo e igual cantidad de pintura, para que los llevara a la casa de habitación de Leydi Meza, Secretaria de la Oficina de Finanzas de la Alcaldía.
En ese mismo período el edil aprobó la compra de 500 bloques huecos, 15 bolsas de cemento, un bidón de pintura, para que se llevaran a la casa de otra de sus afines, Heydi Almendarez, Secretaria del Concejo. “Le recuerdo que este material fue cargado como donaciones a varias de personas que ni siquiera existen, y la bodega central no tenía más que acatar sus órdenes”, escribió Ordóñez al munícipe.

Computadoras y chatarra
Asimismo, el ex funcionario de la comuna le recordó a Velásquez que una computadora con todos sus accesorios, asignada a su oficina en el Palacio Municipal, “se encuentra en su casa de habitación, (y es) utilizada por sus hijos para labores escolares y otros”.
Otro de los señalamientos que hace Ordóñez es el traslado de Managua a Chinandega de un motor para el microbús de pasajeros propiedad del edil, cargado a gastos de la alcaldía.
A la vez menciona la “fiesta” que ha hecho con la venta de chatarra de la comuna, que antes que Velásquez llegara abundaba, y hoy por hoy no existe.
Entre esos equipos se encuentran una tina de camión Kamaz con sus chasis, valorada en U$ 1,200, que fueron a la bolsa del edil, los restos de una pala mecánica de la alcaldía, las piezas del Patrol Baukema No 14, camión Ford amarillo, la caja de cambios de una camioneta Galloper y los restos de una camioneta Mazda.

Las coimas
Ordóñez fue más allá en sus señalamientos y le refrescó la memoria al edil, indicándole “las cuantiosas sumas de dinero” que recibió por la compra de asfalto en el proyecto de recarpeteo de 80 calles y diferentes obras de infraestructura. “Por cada galón de asfalto usted recibía la cantidad de dos córdobas, es decir, le depositaban 10 mil córdobas semanales”, reveló Ordóñez.
“¿Y qué puede decir de la compra de adoquines a la empresa Maselnic, en donde recibía el 2 por ciento de la compra y donde me enviaba a mí a retirar el cheque de Banpro que le emitían a nombre de Julio Bustamante y no de Julio Velásquez Bustamante?”, preguntó Ordóñez al edil chinandegano.
El funcionario indicó a los concejales que puede demostrar plenamente lo que ha dicho y les invita a que después de escucharle y ver las pruebas y escuchar los testimonios, destituyan definitivamente al edil, que se ha defendido todo el tiempo asegurando que se trata de una campaña en su contra de parte de sus adversarios, entre los cuales ha mencionado a este rotativo.