Nacional

Alza pedida en luz es brutal

* Transnacional expresa en su carta que nueva tarifa apenas cubriría 5.4 millones de dólares de 28 millones 223 mil adeudados por desvíos acumulados a septiembre de 2007

Oliver Gómez

Unión Fenosa solicitó ayer al Instituto Nicaragüense de Energía (INE) el aumento de tarifas que anticipó la semana pasada el presidente Daniel Ortega. Piden 5 millones 400 mil dólares por la variación registrada en el precio internacional del petróleo, lo que equivale a un aumento de 7.1 por ciento en todas las facturas de Disnorte y Dissur, las distribuidoras que hoy cumplen siete años de estar operando en nuestro país.
José Ley Lau, Vicepresidente Adjunto de Fenosa, ayer por la mañana envió esta solicitud en una carta al titular del INE, David Castillo Sánchez. “Por este medio le estamos solicitando un ajuste para el mes de noviembre de 2007 al pliego tarifario vigente”, reza el documento.
Ley Lau cita los llamados “desvíos tarifarios” para argumentar la solicitud de esta alza, que no son más que el impacto que absorbe el sector energético nacional debido a las constantes alzas registradas en el precio internacional del crudo de referencia para Nicaragua (Nymex-WTI-Texas) en la Bolsa de Valores de Nueva York.

Apenas a 2005
El titular de Fenosa expone que la tarifa actual sólo incluye los últimos desvíos que el INE autorizó hasta octubre de 2004, y la propuesta ahora es incluir las alzas del petróleo y el impacto absorbido hasta septiembre de 2005, que suman un total de 5.4 millones de dólares.
Sin embargo, aclara que “los desvíos tarifarios por costos mayoristas acumulados al mes de septiembre del año 2007, aún no trasladados a tarifas, totalizan un monto de US$ 28.2 millones”.
Es decir, que el ejecutivo de Fenosa le deja claro al INE que de aprobar esta solicitud tal y como la presentan, todavía dejaría un saldo pendiente de 28 millones 223 mil 713 dólares por los desvíos acumulados entre octubre de 2005 y septiembre de 2007, una suma que detalla en un cuadro adjunto a esta carta.
Jorge Katín, Gerente de Comunicación de Fenosa, ayer se declaró desinformado respecto de esta carta enviada por su empresa al INE, pues tenía entendido que se presentaría la solicitud, pero hasta la semana próxima, y por eso desconocía detalles.
Los directivos del INE recibieron el documento a las 9:55 de la mañana y evitaron pronunciarse al respecto mientras no revisen en detalle el contenido, no obstante, según cálculos preliminares del Departamento de Tarifas, se trata de un alza de 7.1 por ciento con respecto a la tarifa vigente.

Tremendo impacto
Sea cual sea el porcentaje aprobado, el mayor impacto de esta alza se dejará sentir en la producción nacional, entre unos tres mil 900 productores que utilizan la energía para regar sus siembras (0.62% de todos los clientes), quienes consumen más de la mitad de toda la energía que se produce en el país.
El sector de industria y comercio será el segundo afectado, pues más de 580 mil clientes (92.82%) demandan el 32.67% de la generación nacional de electricidad.
Para presentar esta carta Fenosa recurrió al marco legal del sector energético, que le permite cada año presentar una solicitud de ajuste de tarifas cuando se registren variaciones superiores al cinco por ciento en los costos operativos, pero debe presentar dicha solicitud antes del 31 de octubre.
Según la Normativa de Tarifas, ahora el INE debe responder dicha solicitud en 60 días calendario, es decir, a más tardar el 18 de diciembre próximo, luego de evaluar todos los parámetros correspondientes.
Se conoció que en los primeros 15 días de este mes, el Gobierno ha sostenido diversas reuniones con Fenosa y otros agentes del sector energético, algo que reveló “a medias” el presidente Ortega la semana pasada, cuando dijo que buscará una “solución amistosa para que esto no termine en una reyerta”.
En esa oportunidad anunció que era necesaria esta alza, aunque no reveló el porcentaje y prometió que no afectaría a los clientes que consumen hasta 150 kilovatios al mes. Según Ortega, Fenosa debe al Estado 50 millones de dólares y otros 35 millones a las generadoras privadas, “una carga que es insostenible”.

Cumplen siete años
Fenosa hoy cumple siete años de haber recibido los activos y pasivos de la Empresa Nicaragüense de Electricidad, ENEL. El 12 de septiembre de 2000 ganó la licitación para la distribución del servicio de energía eléctrica en nuestro país, y el 19 de octubre de 2000 tomó posesión de los bienes y comenzó a operar sus dos distribuidoras: Disnorte y Dissur.
Juan Ignacio de Álvaro González, representante de Fenosa en aquel momento, recibió los bienes de manos del entonces presidente ejecutivo de ENEL, Mario Montenegro. “La energía es un bien de consumo, tiene un costo y hay que pagarlo, porque el dinero no viene del cielo”, dijo el ejecutivo de la empresa en aquella ocasión.
Varios organismos de defensa de los consumidores hoy se disponen a recordar dicha fecha, pero se han negado a revelar detalles de sus actividades.