Nacional

Posoltega pide auxilio

* Corrientes que bajan del volcán Casitas amenazan con barrer la mitad del pueblo

Autoridades de la alcaldía de Posoltega hicieron un dramático llamado de auxilio al gobierno central y a organizaciones humanitarias, ante la amenaza de un aluvión con las fuertes corrientes que durante esta semana han estado bajando del volcán Casitas.
Pablo Salgado, asistente ejecutivo de la Alcaldía de Chinandega, denunció que las fuertes lluvias de las últimas semanas han provocado enormes correntadas que bajan con fuerza del volcán Casitas y otros volcanes de la zona, y llegan a chocar con un dique natural de arena que protege el costado este de la ciudad.
El muro de arena fue remozado la semana pasada con ayuda del Ingenio San Antonio, pero siete días de trabajo con máquinas y decenas de hombres fueron borrados por dos días de intensas lluvias.

Dramático S.O.S
Las corrientes han socavado el dique natural y lo han reducido a una franja de dos metros y medio de altura y 20 metros de ancho en su parte más ensanchada, y a menos de ocho metros en su parte más delgada.
Las mismas corrientes que siguen bajando, han llevado sedimento, árboles y grandes rocas, provocando que la profundidad del cauce disminuya y provoque que las aguas suban con más rapidez hasta alcanzar el borde del dique de arena.
“Queremos pedir auxilio, un S.O.S, un llamado de socorro, nuestro municipio puede desaparecer con cinco días más de lluvia. El muro de arena ya no soporta más presión, y si las corrientes entran al pueblo, habrá una catástrofe peor que la del Mitch”, dijo Salgado, quien excusó la ausencia del alcalde por andar en busca de ayuda en las alcaldías de León y Chinandega.
Este municipio ya fue víctima de un desastre natural terrible en octubre de 1998, cuando las torrenciales aguas que provocó el huracán Mitch causaron el deslizamiento de una ladera del volcán Casitas, que arrasó varias comunidades de Posoltega y ocasionó más de 2,800 muertos y centenares de desaparecidos.

Derrumbes en el Casitas
Gerardo Ramón Reyes Guido, promotor de Defensa Civil del municipio, dijo que debido a las lluvias y las corrientes que amenazan la ciudad, se activó la alerta de emergencia y la ciudad se prepara para un incidente de grandes magnitudes, ya que un equipo de exploración del Sistema Nacional de Prevención de Desastres (Sinapred) detectó que con las lluvias de las últimas semanas se han producidos desplomes de paredes y pequeños deslizamientos en las faldas del Casitas.
Más de 100 personas que habitan aún en las faldas del cerro fatídico fueron trasladadas a refugios dentro de la cabecera municipal, mientras la Policía y el Ejército hacen llamados de prevención para que los campesinos no suban al cerro a ver los sembradíos, ya que las tierras están saturadas de agua y existe peligro de que se desprendan.

18 mil en riesgo
Además, dijo Reyes, se detectó que una fisura que afecta una saliente del volcán que quedó fracturado después del derrumbe de 1998, se abrió con las lluvias, por lo que temen que de seguir lloviendo pueda ocurrir una desgracia.
Posoltega está asentada a 70 metros sobre el nivel del mar y las corrientes que bajan del volcán Casitas lo hacen de un altura de 1,405 metros, sobre un trecho de 15 kilómetros de seguridad, que separa a la ciudad de la cumbre del cerro, donde se inician las corrientes.
Más de 18,670 personas que habitan en el casco urbano y los alrededores del municipio se encuentran en riesgo de inundaciones ante las crecidas de las corrientes que bajan del cerro y desembocan en el canal natural del río Posoltega.