Nacional

Lo mismo de siempre y no aprendemos


Parece que los nicaragüenses somos masoquistas, cada año nos vemos envueltos en una desgracia de orden meteorológico.
Estos meteoros cada día son más frecuentes, y cada día tenemos menos dinero para reparar los daños.
Me refiero a las inundaciones en occidente y el centro del país, las cuales son perfectamente controlables.
Con lo que se gasta o lo que mendigamos en un año es suficiente para tomar medidas previsoras que aunque no eliminen el problema en su totalidad, al menos lo mitiguen, no habría pérdidas humanas ni de hacienda en la proporción que hoy las tenemos.
Pero no, siempre esperamos que la desgracia suceda para que llegue “Superman” a reponer puentes, carreteras y otros, para que los ministros digan: ‘No tenemos cómo ayudarles’, y el Sinapred y el Ejército se luzcan en labores de rescate gastando tremendas cantidades de combustible, y mendiguemos a la comunidad internacional.
Señores del gobierno, pidamos para mejorar estas condiciones a priori, no a posteriori, la medicina preventiva es más barata que la curativa, controlemos el agua, el agua sin control es mortífera, el agua controlada es riqueza.

Saúl O. Gutiérrez
Ingeniero hidráulico-civil