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La cuesta donde les “sale la virgen” a conductores

* Larga pendiente en Comayagua los obliga a bajar velocidad, lo que los hace blanco de bandas organizadas * Aunque en menor medida, también son asaltados en El Salvador y Guatemala, lo que los pone en desventaja competitiva

Luis Galeano

La inclinación de la cuesta de La Virgen, ubicada a unos 200 kilómetros de la frontera de Honduras con Nicaragua, en el departamento de Comayagua, obliga a los conductores de cabezales que se dirigen con carga nicaragüense a Puerto Cortés, a bajar los cambios al mínimo para poder llegar a la cima y seguir el camino en busca de su destino.
La poca velocidad que llevan los armatostes es aprovechada por bandas delincuenciales, que con camionetas bien equipadas y sujetos armados hasta los dientes, los adelantan y obligan a los conductores a detenerse, apuntándoles con ametralladoras y gritándoles: “El camión o la vida”.
Los delincuentes bajan a los conductores de los camiones, los montan en otro vehículo, mientras uno de los asaltantes toma el timón del cabezal para conducirlo a un sitio predeterminado. El conductor original de la carga es llevado a un sitio montañoso en el cual lo mantienen encañonado por aproximadamente diez horas; luego los secuestradores desaparecen y el camión --en el mejor de los casos-- es encontrado sin mercadería, la cual probablemente es descargada en una bodega clandestina.
“Esto se produce con mucha frecuencia sobre todo en territorio hondureño, por lo general nunca aparece la mercadería robada y muy pocas veces (aparecen) el cabezal y el contenedor vacío y abandonado en otro lugar diferente de donde fue robado”, relata Roberto Jarquín, Gerente General de Transporte Veloz.
Semanalmente se reportan por lo menos dos transportistas nicaragüenses como víctimas de los asaltantes de caminos en territorio catracho, salvadoreño o guatemalteco, aunque con menor frecuencia en estos dos últimos países. Jarquín dijo policías hondureños le han confirmado que al menos diez furgones de países del área son atracados diariamente en todo el territorio de Honduras.

Hasta muertos ha habido
La secretaria de la Asociación de Transportista de Nicaragua (ATN), Mayra Reyes Aguilar, señaló que las bandas en territorio hondureño están perjudicando grandemente a los usuarios del transporte de carga. Los atracos se registran en tres lugares específicos del territorio hondureño: la cuesta de La Virgen, el sitio conocido como Taulabé y el semáforo del Estadio Olímpico de San Pedro.
“Asaltan nuestros equipos de transporte hasta en convoy (en grupos), llevándose la carga, en algunos casos asesinando a nuestros conductores”, dijo Reyes Aguilar, sin brindar mayores detalles sobre el número de fallecidos ni fechas.
La situación ha perjudicado a al menos 30 transportistas asociados en cooperativas nicaragüenses, que incluso han quedado en la quiebra cuando sus únicos medios de subsistencia desaparecen en las montañas y bosques de Honduras.

Café, mariscos, maquila y hasta maquinaria de construcción
Jarquín dijo que los asaltantes por lo general se interesan en atracar furgones con mercancías como café, maní, mariscos, productos lácteos, de maquilas, carne y llantas. Se trata de productos caros que superan los 100 mil dólares por contenedor. “Las bandas saben lo que lleva cada camión, son una red que tiene sus informantes que les dicen el contenido de cada contenedor desde que pasamos por la frontera”, dijo Jarquín.
Pero no se limitan a ellos, porque hace unas semanas él fue víctima del robo de dos cabezales con maquinaria de construcción que cuesta varios millones de dólares. “Eran una retroexcavadora y excavadora propiedad de la empresa Multipav, que se iban a ocupar para reparar una carretera de Occidente; en la cuesta de Taulabé los interceptaron y no supimos nada más”, relató.
Jarquín considera que la actuación de las bandas es apañada por autoridades de seguridad hondureñas, porque las denuncias se interponen sin que haya respuesta. “Si esto fuera en Nicaragua ya habrían desarticulado esas bandas, porque a pesar del bajo presupuesto que tiene la Policía, hay más efectividad”, dijo.

Nos hacen menos competitivos
De igual forma, la secretaria de la ATN mencionó como un elemento extra en lo negativo del asunto, el tiempo que pierden en trasladar la mercadería, ya que después de las cuatro de la tarde los conductores de los furgones tienen prohibido conducir de un tramo hacia otro, para evitar los atracos.
“Eso hemos tenido que hacer para disminuir los robos en las carreteras, pero tiene su costo, porque la carga, en lugar de llegar en tres o cuatro días, dilata hasta siete u ocho días, y eso nos vuelve menos competitivos”, indicó.
Consideró que las buenas relaciones que existen entre el presidente Daniel Ortega y su homólogo hondureño Manuel Zelaya deben tener como resultado, además de una armonía como países hermanos, la obligación de brindar seguridad al comercio.
“Vamos a ver si a través de la Cancillería enviamos una carta al gobierno de Honduras, para ver si hacen algo para ayudarnos, de lo contrario vamos a seguir padeciendo este mal”, dijo Jarquín.

En Nicaragua se da el pillaje
En Nicaragua, de acuerdo a los transportistas de carga, en el corredor internacional, en los tramos de La Paz Centro hasta Puerto Corinto, de Chinandega hasta Guasaule y entre Rivas y el Puente de Ochomogo, se dan casos de pillaje, y la Policía ha empezado a tomar medidas. En El Salvador estos actos delincuenciales han disminuido sus operaciones por iniciativa del gobierno de la República al incrementar la vigilancia en sus carreteras. En Honduras el panorama para los nicaragüenses es difícil, en el año 2006 fueron objeto de asalto a 24 contenedores que transportaban café de exportación.
En Guatemala las pérdidas son cuantiosas, cuatro o cinco contenedores o furgones son asaltados diariamente, en muchos casos los cabezales, furgones y contenedores jamás son recuperados.
En otros casos jamás se encuentran los cabezales y hasta los custodios han sido amarrados y tirados a los barrancos junto con los conductores. Los nicaragüenses son más víctimas que los conductores del resto de la región, porque las exportaciones e importaciones que se trasportan por la ruta del océano Atlántico utilizan Puerto Cortés como puerto transitorio.