Nacional

“Aquí no hay Guardianes”

* Afirma que para la protección de sede diplomática en Las Colinas basta con la amistad nicaragüense y la Policía Nacional * Más adelante, en dependencia de las relaciones bilaterales, verá si es necesario contar con un Agregado Militar * “Fabricar una bomba atómica es contrario a lo que manda El Corán. Queremos energía limpia, y hasta potencias impulsaron su primera fase con el Sha, luego se fueron”

Edwin Sánchez

La “temida” Guardia Republicana que “vieron” medios de prensa centroamericanos no se ve por ningún lado en la casa de la Embajada de Irán en Las Colinas, a menos que sea un miembro de la Policía Nacional, quien en vez de la característica barba tupida persa, muestra un rostro lampiño nicaragüense y un bigotito tropical.
“Esos son cuentos de los enemigos de la República Islámica de Irán, es ridículo”, dijo su embajador, el doctor Akbar Esmaeil Pour, quien puso en la balanza de las opiniones el otro ingrediente de peso que coloca a su país en el foco mundial, el programa nuclear. Por un lado, las “mentiras” que propagan las potencias de Occidente y la “verdad” de su nación: “El Corán prohíbe que fabriquemos una bomba atómica”.
“Por las amistades que tenemos con los nicaragüenses, no vemos necesario tener la defensa del Cuerpo, digamos, elite iraní, aquí, y de agregados militares no hemos hablado. Esto sería cuando sea necesario, todo esto depende de las relaciones bilaterales”, detalló el diplomático.
“La base de estas alertas falsas es crear y hacer una guerra sicológica para atemorizar a los pueblos de esta región, a los gobiernos y a los ciudadanos”, subrayó el doctor en Filología Hispánica, graduado en Madrid.
“Sólo estoy con mi hija, de 19 años, que se ha ido a prematricular a la universidad, y una persona algo mayor, que ha venido de Irán”, dice el diplomático. “Y guardias de la Policía Nacional, como es costumbre en todas las sedes diplomáticas”.

“Molesta nuestra presencia”
Quien fuera Director del Departamento de Estudios Latinoamericanos de Teherán antes de asumir su cargo en Managua, atribuyó la difusión “de cuentos y noticias falsas”, a “las potencias que parece están un poco molestas por la presencia oficial y cordial de la República Islámica aquí, en un país amigo, solidario, como es Nicaragua”.
El académico se queja de que los congresistas norteamericanos hayan puesto en una lista negra, de organizaciones terroristas, a los Guardianes de la Revolución. “Nadie tiene derecho a incluir al Ejército oficial y al Cuerpo de Guardianes, instituciones legales de un país soberano, miembro fundador de la ONU, en una lista de grupos terroristas”.
“Quería insistir: que Irán como un país, como un pueblo pacífico, abierto, dialogante, está en Nicaragua con muchísimo gusto para extender sus relaciones con los amigos nicaragüenses, pero no en contra de nadie, no con guerras ni esas tonterías que se dicen en alguna parte. Estamos para hermanar y estrechar más las relaciones bilaterales con los amigos solidarios nicaragüenses”.

Una aleya contra la bomba atómica
¿Las potencias se negaron, al comienzo de esta polémica, a apoyarlos con el programa nuclear?
La historia de lo que hemos hecho por conseguir la tecnología pacífica nuclear se basa en la membresía de Irán en la Agencia Internacional de Energía Atómica, desde hace más de 35 años. Y antes de la revolución, fueron todas las superpotencias europeas, sobre todo Alemania, Francia y Estados Unidos, las que desarrollaron la primera fase para que Irán gozara de estos adelantos y contara con sus primeras plantas nucleares.
Pero, ya una vez que surge la revolución islámica, estas potencias dejaron todo. Irán insistió que participaran en ayudarnos porque los combustibles fósiles se acabarán y no seríamos el único país que gozaría de esta energía limpia, y pacífica. Pero no, ellos dejaron los planes.
Las potencias encabezadas por Estados Unidos saben muy bien que Irán en base a la ideología religiosa que tiene, considera prohibido contar con bombas o armamentos atómicos.

¿Algún texto del Corán que fundamente esta declaración?
Una aleya: “Oh, gente, ciertamente, os hemos creado de una mujer y de una hembra, y hemos hecho de vosotros, diferentes pueblos y tribus, con el fin de que conozcáis pacíficamente el uno al otro”. Desde el punto de vista islámico este versículo siempre ha servido como base para extender las relaciones exteriores con todos los países del mundo, pero relaciones pacíficas.
En Estados Unidos se acostumbra colocar la mano sobre la Biblia para decir la verdad. ¿Es posible que el Presidente ponga sus manos sobre El Corán, jurando que el programa no es para desarrollar armas atómicas?
El Presidente es un hombre honesto, sabio, religioso. Cuando el Presidente del Parlamento y el jefe de Estado públicamente hablan de que está prohibido, eso es lo que quiere decir: que no habrá duda alguna de que pasará lo contrario.
¿Cuál es la forma de jurar?
Aquí tengo El Corán --dice y lo muestra--. Sí, hay juramentos, también como hacen los amigos cristianos, de poner la mano sobre El Corán. Lo ha dicho el Ayatola Khamanei. Y el Ayatola es un signo de Dios. No se llama Ayatola a cualquiera, es como decir el Papa, no digo para los cristianos, sino para los católicos latino-romanos.

Éste es el único guardia que hay, dice el embajador de Irán, el doctor Akbar Esmaeil Pour, al fotografiarse con un miembro de la Policía Nacional, originario de Managua, que resguarda las instalaciones de la sede diplomática en Las Colinas.