Nacional

Relaciones militares con EU “razonablemente aceptables”

* Pero del otro lado, aquí se respetan intereses norteamericanos en narcotráfico, migración ilegal y terrorismo

Vladimir López

La cooperación económica y las relaciones militares entre Nicaragua y Estados Unidos se vienen desarrollando con amplitud y normalidad porque el gobierno del presidente Daniel Ortega ha demostrado mucha atención y cuidado a las preocupaciones estratégicas de Washington en lo que se refiere al narcotráfico, terrorismo y tráfico de personas.
Lo anterior se plasma en un estudio cuatrimestral del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp), próximo a salir a luz pública, donde se destaca que entre mayo y agosto del presente año, las relaciones entre Nicaragua y Estados Unidos se encuentran firmes a pesar de la retórica antinorteamericana del presidente Daniel Ortega, aumentada cada vez que Chávez visita el país.
“No obstante”, agrega el informe, “los acontecimientos relacionados con el embargo de las instalaciones en Corinto de la Exxon Mobile y la enérgica respuesta del embajador Paúl Trivelli sobre este caso, son una muestra de hasta dónde Estados Unidos está dispuesto a tolerar la retórica y los hechos”.
Según el informe, “una política dual, de separación y diferencia entre el dicho y el hecho, de parte de Nicaragua, y de tolerancia y evasión del primer golpe, de parte de Estados Unidos, ha permitido hasta hoy que las relaciones bilaterales sean razonablemente aceptables”.
“Por otra parte”, destaca el documento, “la visita oficial del presidente Ortega a México y su participación en las diferentes cumbres centroamericanas representan pasos acertados en la política exterior”
En el informe se reconoce que también se han dado avances en el plano bilateral con Costa Rica, aunque las relaciones Ortega-Arias se encuentran oscurecidas por abiertas diferencias públicas, que podrían obstaculizar la solución de los múltiples problemas vecinales.

Aprovechar coyuntura de los misiles
Al respecto, para el IEEPP “es urgente estructurar una política en el marco de la integración centroamericana y, en este sentido, se podría aprovechar la decisión de destruir los misiles para lanzar una iniciativa de reducción de gastos militares y su reconducción a los gastos de seguridad ciudadana y prevención social del delito a nivel centroamericano”.
El informe observa también que tras la tercera visita de Chávez al país, uno de los grandes retos de la política exterior nicaragüense consistirá en reducir el costo político de la injerencia de Chávez en los asuntos internos nicaragüenses y buscar la concreción, lo más rápidamente posible, de la ayuda ofrecida.
“Nicaragua hasta hoy ha aceptado jugar con los dos ejes, el de Brasil-México y el de Venezuela-Cuba-Irán, en un importante contrapeso que le permite mantenerse abierta hacia otros importantes bloques de influencia y cooperación”, señala el informe.