Nacional

Reportan 22 buzos descompresionados


Fermín López

PUERTO CABEZAS

Porfirio Crachman tiene 46 años, y los últimos veinte los había dedicado a la captura de langosta como buzo. Hoy lleva 15 días postrado en una cama convertido en un vegetal, víctima del síndrome de descompresión que le provocó un aeroembolismo cerebral que con dificultad le permite mover los párpados.
Sin embargo, Porfirio no es el único caso registrado en los últimos días. Según el doctor Ernesto Taylor, médico especialista en atender a los buzos, sólo en lo que va de octubre esa área del Hospital Nuevo Amanecer lleva en su registro un total de 22 buzos accidentados en alta mar, algunos con diagnósticos graves.
Agregó que los casos de descompresión o accidentes de buzos se han incrementado después del paso del huracán Félix, debido a que los capturadores de langosta tienen que sumergirse a mayores profundidades.
Como se recordará, después del paso de “Félix”, el gobierno junto al Inpesca prohibió la pesca en la zona norte de Bilwi, donde se ubican los Cayos Miskitos, enviando a toda la flota pesquera a la zona del sur, donde las profundidades son mayores y por ende el peligro de accidentes por descompresión es mayor.
Carolina Willington, de 19 años, hijastra de Crachman, dijo a EL NUEVO DIARIO que existe cierto abandono de parte de la empresa para la que trabajaba su padrastro, quien la mañana de ayer no había ingresado a sesión de oxigenación en la cámara hiperbárica debido a que el empresario no había llevado el oxígeno que se usa para el tratamiento que requieren estos pacientes.
Sin embargo, los médicos han sido francos al afirmar que las posibilidades de una recuperación en este caso son mínimas, debido a que su afectación es muy seria.
Johnny Alvarado es otro buzo originario de Bluefields, quien según el expediente fue ingresado el pasado sábado con un dolor muy fuerte en la parte baja de la espalda, que no le permite caminar ni movilizarse con normalidad.
Según nos cuenta este joven de 25 años, se accidentó el pasado viernes cuando apenas iniciaba las labores del día. Posteriormente fue trasladado a esta ciudad, donde actualmente se encuentra internado y abandonado por su patrón, quien según le prometió llegar el miércoles.
Se supo que el dueño del barco para el que trabajaba Johnny es Frank Zeledón, quien en más de una ocasión ha traído a sus trabajadores al Hospital de Bilwi, donde los ha abandonado.
Johnny, en su lecho de enfermo, dijo con preocupación que los médicos han ordenado medicamentos que no tiene el hospital, por lo que deben ser comprados, pero él no cuenta con dinero para eso.
Las empresas que más casos de buzos accidentados han presentado en los últimos días son: Alberto Woo, que el año pasado se llevó el primer lugar en cantidad de buzos muertos por descompresión, y Nafcosa, del hondureño Edgardo Goff.