Nacional

Posponen sorteo del gran premio

* Acumulación es parte de las malas ventas desde el escándalo de diciembre * Funcionarios, sin embargo, afirman que eso no es tan cierto

¿Hay tras el gran premio extraordinario de la Lotería Nacional un reflejo multimillonario de una crisis en las ventas? Aunque las autoridades de esa institución estatal apenas lo admiten, los vendedores de billetes en las calles se quejan de malas ventas en el juego de la suerte.
La semana pasada la Lotería Nacional anunció que por la acumulación consecutiva de dos premios mayores, el premio de este martes 16 de octubre sería de 7.8 millones de córdobas, cifra nunca antes alcanzada en sorteos en moneda nicaragüense en la historia de la institución.
No obstante, ayer anunciaron oficialmente que debido a las condiciones climáticas en el interior del país, que han impedido las ventas de los boletos, el sorteo extraordinario se trasladaría al próximo jueves 18 de octubre.
A pesar de la no venta durante dos semanas consecutivas del premio mayor y la falta de venta de los billetes correspondientes a este premio extraordinario, las autoridades de la institución negaron que el comercio del juego de la suerte “ande mal”.

Caídas desde diciembre
Lo contrario dicen los vendedores callejeros de billetes, quienes se quejan que desde diciembre del año pasado las ventas se han caído en comparación al año anterior.
En diciembre de 2006 se dio una controversia con la venta del sorteo de un millón de dólares, del cual se vendió un vigésimo (una unidad de 20) y las autoridades anunciaron como que se había vendido por entero el billete ganador.
Orlando Pineda, Presidente de la Junta Directiva, dijo ayer al respecto que “hemos sabido mantener las ventas hasta hoy, a pesar del gran desprestigio que hubo con el caso de diciembre. A pesar de ello podemos decir que hemos mantenido las ventas a niveles muy importantes, no se nos han caído gracias a los vendedores”.
“Ahorita las ventas están buenas porque el premio es de siete millones, pero en el resto del año han sido malas, la gente está gastando menos porque todo está más caro y si acaso siguen jugando, compran menos”, dice Alejandra Pacheco, vendedora ambulante de lotería.
Francisco Poveda no comparte el optimismo de las autoridades centrales de la Lotería: “La crisis no nos permite vender más por algo simple: no hay mejoría económica, no hay ventas. La gente prefiere comprar comida que probar la suerte”.
Igual opina Blanca Rosa López y la respaldan cuatro mujeres más que venden los billetes de la suerte en Camino de Oriente: “Un vigésimo cuesta 20 córdobas, eso ya es un plato de comida menos que la gente prefiere ahorrar”.
El gerente general de la Lotería, Ernesto Vallecillo, explicó que si bien es cierto que había dos premios mayores acumulados, la decisión de un premio extraordinario de 7.8 millones de córdobas, se debió “a una planificación previa”.
“En el caso de este sorteo se dieron condiciones especiales: se acumularon dos sorteos, que es normal en todo el mundo que no se vendan todos los billetes, y a eso se le suma que nosotros teníamos programado un sorteo extraordinario en estas fechas, por eso tenemos ese gran premio”, dijo, al tiempo que admitía a regañadientes que las ventas no están “tan malas”.
“Desde mayo hemos venido teniendo ventas superiores al año anterior. No son los niveles de venta que nosotros quisiéramos, pero no puedo ignorar que a la Lotería nos la entregaron en niveles peores, una empresa desprestigiada con lo que ocurrió con el sorteo navideño”.
“Es difícil convencer a la gente de un día para otro, por eso es que hacemos las actividades (sociales) para que la gente mire que las utilidades se están ocupando en obras sociales”, dijo Vallecillo, en un acto donde se entregaron cheques de tres millones de córdobas al Ministerio de la Familia, tres más para el Instituto Nicaragüense del Deporte y 533 mil córdobas al Colegio de Periodistas.