Nacional

El 21 llegó a León, su gran valentía y su dolor de Patria


Hemos recibido una carta de doña Myrna Silva Argüello, hermana del héroe nacional Cornelio Silva Argüello, donde satisface preguntas que el escritor Jesús Miguel “Chuno” Blandón se hiciera sobre los días que antecedieron al ajusticiamiento de Anastasio Somoza García y sobre la participación de Cornelio.
Doña Myrna no sólo da las respuestas requeridas, sino que revela, por primera vez, que Silva Argüello estuvo el 21 de septiembre en León en horas de la mañana, y los detalles que rodearon sus días antes de la captura. La hermana de Cornelio relata su heroísmo, su dolor de patria, las torturas recibidas de manos incluso de Anastasio Somoza Debayle, y cómo masacraron su cuerpo en las cárceles de la Aviación aquel fatídico 18 de agosto de 1960.
También doña Myrna hace una hermosa exhortación a que la memoria de Cornelio se mantenga siempre viva, porque su hermano, efectivamente, vive en la sangre derramada por tantos héroes y mártires que cayeron en la liberación de Nicaragua.
He aquí el texto completo de la carta:
“En el periódico del 7 de octubre de este año, leí la cuarta entrega del reportaje de Chuno Blandón, sobre el Misterio de la últimos cinco días que vivió mi hermano, Cornelio Silva Argüello, antes del atentado a Anastasio Somoza García, a lo cual contestaré después de 51 años de su muerte, para que el pueblo nicaragüense esté consciente y sepa lo que él me confió.” “Cornelio Silva Argüello nació en La Libertad, Chontales, el 30 de agosto de 1922. Estudió en los colegios Salesiano y Centroamérica de Granada. Desde muy joven tuvo ideales muy firmes de equidad y justicia hacia la gente más pobre y trabajadora, del campo y la ciudad.
Fue miembro de Juventud Conservadora en tiempos de Emiliano Chamorro, el cual cariñosamente le llamaba “El Cachorro Conservador de Chontales”, además que por principios heredados de mi padre que era originario de Granada, de nombre José Abraham Silva Cuadra, y de su tío Cornelio Silva Cuadra, quien murió exiliado en Panamá, tenía en sus venas la inquietud de mejorar las condiciones en que vivía su país.”
Miembro de la Legión del Caribe
“Fue miembro de la Legión del Caribe, en Costa Rica, donde se entrenaban exiliados de todas partes para derrocar gobiernos dictatoriales. Durante su permanencia en ese complejo, conoció a muchos exiliados políticos y compañeros nicaragüenses, dentro de los cuales estaba su primo Orlando Blandino, quien hasta el final, y casi días antes de su muerte, estuvo en contacto con él. Tengo entendido por Orlando y por otras personas, que en el entrenamiento que Cornelio tuvo, fue catalogado como uno de los más brillantes alumnos en su clase, pues era audaz en los momentos más difíciles de prueba y sacaba los primeros lugares. De esta manera nació la inquietud de él de unificar fuerzas para fraguar con otros nicaragüenses el derrocamiento de la dictadura de Somoza en Nicaragua.
“Cornelio tenía ya en mente, junto con otro grupo --en cuenta con Rigoberto López Pérez y demás--, seguir un plan ordenado, donde él firmara el Libro Rojo del Partido Liberal, para así poder movilizarse mejor.
Viajaba a El Salvador y a otros lugares, ausentándose por períodos de ocho a quince días, teniendo como consecuencia a estas ausencias, que mi madre sintiese que iba menguando o acabándose la estabilidad económica de dos propiedades que teníamos en Chontales, de las cuales, al morir mi padre, se hizo cargo de manejarlas Nelo, como cariñosamente le decíamos.”
¡Sí llegó!
“Ahora quiero contestarle al distinguido periodista, don Chuno: ¿Por qué no se presentó Cornelio el día 21 de septiembre en León? Sí, SE PRESENTÓ.”
“Efectivamente, seis días antes del atentado contra Somoza, se presentó mi hermano a León, viajando en los autocarriles Pullman que en esa época existían en la ruta de Managua a León. Regresó a Managua, y visitó nuevamente León el 21 de septiembre día del atentado, y como en el plan original estaba previsto que mandarían unas armas a León procedentes de Rivas, al no llegar las armas, Cornelio se regresó el 21 de septiembre por la tarde en un camión cargado de ganado.”
“Estuvo seis días en Managua donde su primo Orlando Blandino, pues la Guardia controlaba el tráfico hacia Juigalpa.” “Cornelio se regresó a Juigalpa hacia la finca ‘Miralagos’, y aprovechó también viajar a la otra finca que estaba ubicada a la par de Cuapa, ambas propiedades de nosotros, para dar instrucciones a los peones del trabajo que estaba pendiente de hacer.”
“¿Quizá también detuvo su marcha hacia el exilio sin antes no ver a mi madre?”
“Pues el 12 de octubre de 1956, un día después de verla clandestinamente por precaución, fue apresado cuando iba saliendo hacia San Carlos entre siete u ocho de la noche.”
Múltiples torturas
“Lo llevaron preso con sus manos amarradas y a pie para Juigalpa. Al segundo día se lo llevaron a Managua, a la OSN”.
“Pasó por múltiples torturas: estrechez de sus órganos reproductivos, azotes con alambres eléctricos, etc. Era visitado por Tacho hijo, pues llegaba personalmente a la hora de las investigaciones, y fue en una de estas ocasiones que le escupió la cara y le dijo que qué le había hecho su padre (Anastasio Somoza padre) para que él procediera de esa forma.
Le pegó en el oído y lo hizo tumbarse en el suelo, teniendo como consecuencia el tímpano reventado, el cual le sangraba, y pasó al Hospital Militar después que nosotros hicimos muchas gestiones para que lo atendieran médicamente.”
“A pesar de todas las torturas físicas y sicológicas nunca mencionó a nadie de sus colegas y familiares que lo ayudaron en su lucha, hasta que le presentaron un periódico con la foto de Edwin Castro Rodríguez, donde declaraba quiénes eran los que estaban en el complot y donde lo mencionaba a él. “Fue entonces cuando nos dimos cuenta por qué buscaban a Cornelio, al grado de poner fotos de él ofreciendo recompensa por su captura.”
Masacrado
“Después de cuatro años de estar preso en las cárceles de “La Aviación”, murió a los 38 años, un 18 de mayo de 1960, ametrallado con balas explosivas, en su pómulo izquierdo, en la espalda varios tiros, en las canillas otros tantos y en la pantorrilla, y en una de sus manos tenía el gesto físico de lo que llamamos “guatusa”.
“Así murió mi hermano, siempre al frente como hombre valiente, sin temores, jugándose la vida, cuya arma que portaba en la supuesta fuga, sirvió para defenderse y defender a los demás.”
“Me queda la satisfacción de que lo acompañé con mis visitas durante mucho tiempo, y observé siempre en él la energía que tenía para salir y seguir combatiendo lo injusto, pues él me decía que “aquel desgarrador monstruo de hielo, que era esa cárcel en la aviación, la aguantarla más todavía, con la esperanza de salir libre en un futuro para realizar otros proyectos”.
“Fue poeta, cantautor, hizo un himno sobre la patria, todo esto fue inspirado durante su apresamiento. Alfabetizó a Rosita Martínez, compañeros de cárcel.”
“Fue casado con Virginia Quezada y tuvieron una hija llamada Olga del Carmen Silva, quien vive en el anonimato, pues nadie se encargó de reconocerle las hazañas de su padre.”
“Hoy por hoy me da satisfacción de contar esta otra parte de la historia vivida, que tuvo como consecuencia la desolación de mi familia, ya que desató las represalias tomadas contra nosotros por la GN.”
No me queda más que decirle al pueblo nicaragüense, que si antes hubo silencio, hoy grito con fuerza para decirle a este pueblo que Cornelio está vivo por su sangre derramada, como todos los que expusieron sus vidas por una causa mejor. “
Atentamente,
Myrna Silva Argüello.