Nacional

Declaran culpable a ex funcionaria de EPN


Lizbeth García

Anoche, el juez suplente Tercero Penal de Juicio de Managua, Óscar Manzanarez, declaró culpable a Mirna Montenegro García por haber cooperado en el delito de peculado cuando era tesorera de la Empresa Portuaria Nacional, lo que dejó pérdidas al Estado por casi 30 millones de córdobas.
Pero además la declaró culpable por asociación ilícita para delinquir, lo que le podría costar a Montenegro 10 años de su libertad, porque anoche mismo fue puesta en prisión y conducida a la cárcel de mujeres “La Esperanza”. En la audiencia de debate de pena, el procurador César Guevara pidió una condena de ocho años de prisión para Montenegro, por lo que hace al peculado, y dos más por asociación para delinquir, mencionando que su conducta se agravó por su grado de ilustración y la premeditación con la que actuó, pero en cambio, le reconoció como atenuante el hecho de que no tiene antecedentes.
El defensor Norberto Herrera solicitó para su defendida las penas mínimas de siete años por lo que hace al peculado y uno por la asociación para delinquir, pero el judicial dará a conocer la pena el próximo martes.
Montenegro fue acusada por la PGR porque supuestamente colaboró para que durante la administración del ex presidente ejecutivo Roberto Zelaya Blanco se desviaran fondos de la empresa bajo el argumento de que eran para pagar el seguro de los trabajadores, pero durante el juicio la PGR probó que no fue así.
La misma acusada reconoció al hacer uso al derecho a la última palabra, que “el destino final (del dinero) fueron las manos del señor Luis González Barberena”, quien valga decir se amparó para no enfrentar el proceso, como lo hicieron otros siete acusados.
Zelaya está prófugo, al igual que su ex conductor, Gabriel Humberto Collado, quien aparentemente cambió algunos de los más de 50 cheques que salieron de la portuaria a nombre de doña Mirna Montenegro. El juez dijo que si bien es cierto doña Mirna dijo que sólo cumplía órdenes superiores, uno no puede vulnerar la ley porque es más honesto andar pidiendo trabajo en la calle que estar en un puesto de trabajo debiéndole favores a alguien.
Finalmente, el juez comentó al fundamentar su fallo, que hay un montón de profesionales que andan en la calle vendiendo agua helada “y no es justo que los que estén dentro de las instituciones sean del partido que venga, defrauden y perjudiquen a todo la sociedad con su actuar”.